domingo, 9 de octubre de 2011

931 - DORE GOLD Y EL CONTROL DE LAS FRONTERAS


LA AMARGA EXPERIENCIA DE ISRAEL CON LAS FUERZAS INTERNACIONALES

Por DORE GOLD

 


Cada tanto, surge la idea -por parte de diversos factores diplomáticos- de emplazar fuerzas internacionales en Cisjordania, como respuesta a las exigencias de seguridad de Israel en el marco de un acuerdo posible para la solución del conflicto con los palestinos. En particular, se lo dice en el caso en que las FDI se retiren de las regiones estratégicas de Cisjordania como, por ejemplo, el Valle del Jordán.

Al principio de la gestión del gobierno de Obama, el asesor de seguridad nacional de entonces, General James Jones, propuso colocar fuerzas internacionales en la región en el marco de un acuerdo político. Algunos líderes israelíes adhirieron a la idea. Así, por ejemplo, el ex-primer Ministro, Ehud Olmert, dijo a The New York Times a principios de año, que apoyaba el emplazamiento de fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos en Cisjordania. Hace una semana, el 22 de septiembre, Olmert publicó su proyecto político en una columna de opinión, en The New York Times, aunque sin el detalle sobre las fuerzas internacionales. La última experiencia de Israel con las fuerzas internacionales fue bajo el gobierno de Olmert, cuando el Consejo de Seguridad aprobó la
resolución 1701 a partir de la Segunda Guerra de Líbano en 2006.

Cabe una mirada, hacia atrás, a fin de evaluar el funcionamiento de esas fuerzas en Líbano antes de que propuestas similares sean elevadas por parte de la comunidad internacional en el contexto del conflicto con los palestinos.

Durante la Segunda Guerra de Líbano y tras ella, el esfuerzo diplomático israelí fue enfocado en la cristalización de un acuerdo de seguridad destinado a impedir el restablecimiento de la disposición militar hostil en el sur de Líbano. Conociendo las exigencias de seguridad por parte de Israel, el Consejo de Seguridad anunció la resolución 1701 sobre la creación de una renovada fuerza de UNIFIL, con un mandato más ampliado y efectivo que en el pasado.

La resolución del Consejo de Seguridad reiteró y destacó la importancia que la fuerza de UNIFIL funcione, a fin de desmantelar las armas de las milicias libanesas, por ejemplo Hezbollah, de acuerdo a resoluciones anteriores de la ONU. La decisión prohibía el traslado de armas a Líbano sin supervisión del gobierno de ese país. Su significado -el tráfico de armas desde Irán a Hezbollah- fue definido como violación de la resolución del Consejo de Seguridad. A los fines de concretar el embargo de armas, fueron enviados (septiembre, 2006), buques de guerra alemanes para inspeccionar las cargas marítimas hacia Líbano.

La principal innovación, escondida en la resolución 1701, era la determinación que en la línea fronteriza internacional (entre Israel y Líbano y hasta el Río Litani al norte), se permitiría portar armas solo a las fuerzas del ejército de Líbano y las fuerzas de UNIFIL. El objetivo de ese item era alejar a las fuerzas de Hezbollah de la frontera con Israel. Cabe recordar que, con anterioridad a la Segunda Guerra de Líbano, Hezbollah mantuvo en esa región una fuerza compuesta por 5 mil combatientes, equipados con diez mil misiles.

La resolución 1701 fue definida en su momento como un importante logro de la diplomacia israelí. Sin embargo, desde el punto de vista de la imagen de situación en los últimos cinco años, la concreción de esa resolución 1701 muestra que las fuerzas de Hezbollah retornaron al sur de Líbano en una magnitud mayor a la disposición que le antecedió a la Segunda Guerra de Líbano. El arsenal de Hebzollah incluye unos 40 mil misiles, de los cuales 30 mil fueron emplazados al sur del Río Litani en una zona prevista de control único por parte de las fuerzas de UNIFIL y el ejército de Líbano.

El desplazamiento militar masivo, por parte de Hezbollah al sur de Líbano, fue puesto al descubierto este año, con mucho valor, por el diario Washington Post. En los mapas, especialmente diseñados por las FDI y publicados por el diario, fueron señaladas las cientos de posiciones de Hezbollah en los poblados del sur de Líbano y, en general, sus depósitos de armas, bunkers y posiciones de observación. En el poblado chiita de Al-JIham, 4 km. al norte de la frontera con Israel, posicionó Hezbollah sus emplazamientos en cercanías de escuelas, mezquitas y viviendas particulares.

Esa realidad, al sur de Líbano, pone en riesgo a civiles ante un renovado enfrentamiento militar entre Israel y Hezbollah. Si las fuerzas de UNIFIL desempeñasen su tarea como corresponde, de acuerdo a la resolución 1701, el establecimiento de posiciones militares de Hezbollah en el corazón de las localidades civiles sería impedida. UNIFIL debería actuar en los poblados chiitas al sur de Líbano y sacar material de guerra que Hezbollah emplazó, bajo total oposición a la resolución 1701. Eso no ocurrió y la posibilidad que las fuerzas europeas materialicen el mandato a su cargo, arriesgándose a un enfrentamiento con Hezbollah, es igual a cero. En el último julio, los franceses amenazaron con retirar sus fuerzas a partir del incidente con terroristas al sur de Líbano.

A la amarga experiencia de Israel con las fuerzas internacionales, le siguen derivaciones en el ámbito palestino. Si UNIFIL no puede garantizar el desarme del sur de Líbano, ¿quién garantiza que las fuerzas internacionales serán efectivas en su promesa de desmilitarizar Cisjordania?

Israel aprendió, en carne propia, las lecciones de la desconexión unilateral de la Franja de Gaza y, en particular, la retirada del Eje Filadelfia. Aún antes de la retirada, Hamas hizo uso de los pequeños misiles Kasam, de fabricación local. El ataque a ciudades, por ejemplo Ashkelon, con ayuda de misiles de largo alcance, como Grad, comenzó a principios de 2006, después que las fuerzas de las FDI interrumpieran su actuación contra el tráfico en el Eje Filadelfia y se convirtiera en un canal de tráfico de recursos bélicos, en gran magnitud, para Hamas, que incluyó incluso misiles contra aviones del tipo SA-7.

En línea general, las fuerzas internacionales se mostraron limitadas en la garantía de la seguridad en casi todo ámbito: en Ruanda, en Bosnia y otros diferentes lugares del Medio Oriente y no cabe confiar que sean capaces de impedir el tráfico a la zona de Cisjordania. Cabe fiarse, solo, de las FDI para impedir fenómenos de ese tipo.

Quien aspire a emplazar una fuerza norteamericana significativa a fin de corregir la debilidad de las otras fuerzas internacionales, no comprende los pasos del viento en Washington en 2011, cuando Estados Unidos se muestra cansado ante la idea de una complicación militar en Medio Oriente tras Irak, Afganistán y Libia.

El fracaso de UNIFIL al sur de Líbano debe servir de alerta al momento de deliberar sobre acuerdos de seguridad en Cisjordania y materializa la importancia del control por parte de las FDI en el Valle del Jordán, como línea defensiva de primer orden, al este.

Quienes sostienen que Israel debe ser asistida por fuerzas internacionales a fin de proteger su seguridad, es mejor que aprendan bien las lecciones de la resolución 1701 al sur de Líbano.

Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs


FUENTE: CIDIPAL-DORE GOLD-EXPERIENCIA-04/10/11


COMENTARIO:

Si hay algo de lo que Israel se debe precaver es de esta posibilidad. Nadie le va a cuidar las espaldas como él mismo, nadie lo hace nunca, todos los sabemos en nuestra vida privada. Los Organismos Internacionales no escapan tampoco a esta regla. El pueblo estadounidense es amigo de Israel, es cierto, pero no podemos saber cómo lo serán sus gobiernos a lo largo del tiempo.

La actitud de la Nación Árabe, de la que los palestinos forman parte, es monolítica y no se disipa con el tiempo. Quieren toda la antigua Palestina como quieren Al Andalus (España), todo otro sitio donde hayan gobernado a lo largo de su historia y, lo que es más alarmante, los que puedan conquistar en el futuro.

Quienes no entienden esto es porque no conocen el tema y los que lo conocen no lo tienen en cuenta y tiran estas ideas porque no tienen mejores, más realistas. Y no hay que tapar el cielo con las manos negando una realidad. Israel podrá hacer acuerdos porque los pueblos quieren vivir en paz, los palestinos también, pero el fanatismo de su ideología puede aparecer en cualquier momento cuando los controles se relajen. Israel nunca podrá hacerlo, está en un lugar donde no es querido ni aceptado.

Para comprender cómo cualquier gobierno puede cambiar de política peligrosamente, ver
este video de Samantha Power, asesora de Obama, donde aconseja invadir Israel y aplicar el dinero con que se lo ayuda a la construcción de un estado palestino. Por supuesto tuvo que renunciar, pero no se la echó, le dieron otro destino dentro de su administración, aunque pensara semejante disparate. También es prueba de las intenciones palestinas lo que dice el funcionario Abbas Zaki en este video de MEMRI, en ese post traduje sus palabras.

Si alguien hiciera la propuesta de una fuerza internacional de contención en lugar de una israeli, seguramente Israel la rechazará, lo alarmante es que alguien seriamente la haga, no que Israel no la acepte. Los fracasos de la ONU que cita el autor de este artículo se han producido en todo el mundo y son comprobables. Cuando los estados tienen que poner soldados y dinero, sus políticas responderán a sus intereses y no a sus compromisos.

¿Qué son 15, 20 o 50 mil soldados, lo que fuera, si toda la región atacara? Ocurrió en otros lados y lo que hicieron fue retirarse o no inervenir, como lo están haciendo en el Líbano. Esto no parece que pueda ser parte de ningún acuerdo entre Israel y los palestinos. No creo que nadie lo proponga, pero vale que un artículo como éste encienda la alarma sobre el tema.

ANA


sábado, 8 de octubre de 2011

930 - GREENFIELD - ISRAEL: "NO" SIGNIFICA "NO"


NEVER AGAIN (EN ESPAÑOL)

NUNCA MÁS

Por DANIEL GREENFIELD

Nunca más. Para los judíos es la negativa a darles otra oportunidad a los fanáticos genocidas. Para Obama, significa negarse a tener que escuchar nunca más a un líder israelí explicar por qué su país no puede suicidarse territorialmente con el fin de apaciguar a un grupo de esos fanáticos.


 
(TRADUCIDO POR ANA)

Cuando los judíos que pelearon en las derruidas paredes del Gueto de Varsovia finalmente lograron llegar a Israel, lo hicieron justo a tiempo para cargar sus armas y luchar una vez más por la supervivencia de su pueblo. Los sobrevivientes de una ideología genocida empeñada en hacer que algunos pagaran por su sentido de la humillación, llegaron justo a tiempo para enfrentar a otra versión de la misma cosa.

Después de 2000 años de vivir huyendo, una minoría indígena que había sido maltratada por emperadores y califas finalmente se apostaron en torno a un puñado de pueblos agrícolas y en los callejones revestidos por la dorada piedra de Jerusalén. Hombres y mujeres que sólo unos pocos años antes se escondían en sus casas de los pogromos musulmanes, cubriendo las orejas de sus hijos de los gritos "Yahood Ibtach Al", "Maten a los Judíos", se alzaron en armas. Estaban de pie junto a los colonos que habían drenado los pantanos, los refugiados que habían huido del terror musulmán en Egipto y Siria, y los restos de la población judía indígena originaria que había sobrevivido a la conquista de siete imperios. Ellos se levantaron y lucharon por sus vidas contra una ideología que decía que no tenían derecho a ser libres por su religión y la sangre de sus venas.

Lo mismo que sus aliados nazis, la violencia musulmana se vio impulsada por la necesidad de revertir las humillaciones de la Primera Guerra Mundial que desmanteló al Imperio Otomano y entregó a las minorías regionales, como los judíos, la oportunidad de reconstruir sus propios países independientes. Pero volver a 1914 era sólo el comienzo. Algunos querían volver a 1492 y la caída de Granada. Otros en el desierto saudí soñaban con un retorno al siglo VI. Pero lo que todos tenían en común era la negativa a tolerar a un estado independiente no-musulmán en su entorno.

Y aunque las tropas aliadas tuvieron a la vista los escombros, los tanques en ruinas y los campos de alambre de púas que quedaron atrás, la última vez que sus países optaron por apaciguar este tipo de cosas con una rodaja de Checoslovaquia, aún siguen prefiriendo el apaciguamiento. Otra vez.

El presidente Wilson había imaginado con idealismo entregar parte de los territorios del Imperio Otomano a pueblos como los judíos y los armenios, los que habían luchado durante tanto tiempo bajo el dominio musulmán. Sin embargo, la voluntad europea de tolerar y apaciguar la violencia musulmana casi pone fin a ambos sueños. Los ejércitos turcos se abalanzaron sobre Armenia en la primera oportunidad y los ejércitos árabes hicieron lo mismo en Israel. La lección fue la misma. Si se quería ser libre para practicar su religión, vivir bajo sus propias leyes, no las del Corán que dictan la inferioridad de las minorías, tenían que levantarse y luchar por ello sin contar con el apoyo de Occidente.

El idealismo wilsoniano no fue rival para el imperialismo británico, y tampoco lo fue para la globalización posmoderna. Los británicos y la construcción del imperio globalista deseaban estabilidad a toda costa.

El presidente Wilson había querido dar a los pueblos oprimidos por el Islam la oportunidad de respirar el aire fresco de la libertad. Pero el imperio británico entregó la mayor parte de Israel para ser gobernada por una monarquía saudí, tal como lo hizo con la creación de la nueva nación de Jordania. Luego la ONU dividió el resto en un muñón con fronteras indefendibles en un intento de apaciguar a los crecientes ejércitos musulmanes. Pero los ejércitos del islam rechazaron incluso la partición y en cambio eligieron la guerra. Ahora Barack Hussein Obama y una camarilla de líderes europeos querrían que Israel volviera a esas fronteras indefendibles. No porque eso traería paz, sino por la misma razón que reprogramó a la NASA que estudiaba las estrellas, y para complacer a la genocida fragilidad de la autoestima musulmana.

Occidente ha traicionado a Israel de la misma forma en que una vez traicionó a Checoslovaquia, y con los mismos resultados. Los musulmanes no están más satisfechos con la perspectiva de una limpieza étnica de Palestina que lo que estaba la Alemania nazi con un Volksdeutsche en los Sudetes (expulsión étnica de alemanes). Su visión de una "Palestina pura árabe-musulmana" inevitablemente se traga a Israel, como ya lo hace en sus mapas, y luego aspira unirse a un Estado pan-islámico que se extiende desde El Cairo a Damasco y más allá.

Así como los Sudetes fue sólo el primer bocado de Checoslovaquia, luego Europa del Este, luego Europa... y luego el mundo. Así también Palestina es el primer bocado, seguido por el derrocamiento de los regímenes seculares de Egipto, Argelia y Turquía, la conquista de los multi-religiosos estados africanos como Nigeria y Costa de Marfil, y luego Drang Nach Osten, en Europa y, finalmente, la guerra civil en Tailandia, India y China. Esto es lo que parece ser la Tercera Guerra Mundial. Y es lo que está sucediendo ante nuestros propios ojos.

Nunca más se ha convertido en una frase vacía. Algo que enojados líderes del mundo gritan cuando las víctimas no están lo suficientemente dispuestas a apaciguar al Tercer Reich o al Séptimo Califato. Los líderes se han comprometido con la falsa narrativa de que la violencia en el Medio Oriente es causada por insuficientes concesiones territoriales por parte de la única minoría no musulmana de la región, a la mayoría sunita musulmana, en lugar de advertir la falta de voluntad de la mayoría musulmana sunita para practicar la tolerancia en sus propios países, en toda la región o el mundo.

Los judíos no pueden permitir que ´Nunca Más´ se convierta en un eslogan vacío o un llamado universal a la tolerancia que no hace al islam responsable de su promoción de la intolerancia, la violencia y el genocidio. Mientras que los líderes judíos se ocupan en llamados vacíos a la fraternidad entre las religiones, una vez más las granjas y pueblos judíos están siendo sitiados. Los agricultores duermen con armas de fuego junto a sus camas, a los niños se les enseña a correr hacia los refugios antiaéreos y se hace añicos a las ventanas de los comercios judíos en las ciudades de Europa. Ejércitos de soldados, terroristas y diplomáticos se reúnen una vez más para repartir Jerusalén. Para limpiar étnicamente de judíos a la mitad de la ciudad y convertirla en una plataforma para el terror.

Esto es lo que significa remontarse a 1948. Esto significa volver a una guerra civil religiosa y a un estado en trozos con fronteras indefendibles. Esta es la visión de los diplomáticos internacionales que tienen la esperanza que alimentar al cocodrilo con un pedazo bastante grande de Israel lo hará dormir. Es también la visión de una elite de izquierda de Israel que quiere convertir a la región de Gush Dan en una apretujada Singapur de tecnología feliz, y dejar que Jerusalén y las tierras de cultivo caigan en manos del enemigo, con la esperanza de que los van dejar tranquilos para que se tomen un café en sus confiterías y lancen su oferta pública inicial en paz. Pero no es nada más que el gueto de Varsovia con un café de internet. E inclusive ellos están a sólo unos pocos años de descubrirlo.

La visión de Shimon Peres de Tel Aviv como el gueto de Varsovia con un café en Internet y un laboratorio de investigación de nanotecnología, es que choca con la visión musulmana de la caída de Israel como la primera de muchas victorias sobre el infiel, y la visión de los líderes mundiales de un Israel que se disuelve para dar cabida a un Medio Oriente musulmán. Sólo una de esas visiones puede sobrevivir o ninguna de ellas. O bien Israel cae en la primera ola de una yihad que se engullirá al mundo, o una vez más él se defenderá.

La competencia de los europeos y Obama en ofrecer a Israel la mejor ´alternativa´ antes que la reconozca a Palestina no es más que un escenario vacío. No hay ningún compromiso que resolverá el asunto. Tampoco Israel puede convencer a los que están comprometidos con el mundo sobre el mismo tema. En tanto la comunidad internacional acepte la inevitabilidad de la dominación islámica, Israel será siempre el chivo expiatorio. El sacrificio para apaciguar a la bestia.

Si ´Nunca Más´ significa algo en absoluto, es un rechazo a ser la víctima que sea colocada en el altar del apaciguamiento de un Holocausto, un sacrificio animal al Moloch de insaciable rabia y fanatismo genocida.

Los judíos dicen ´Nunca más´ por la misma razón que las víctimas de violación dicen, ´No, significa No.´ Ya estuvimos allí. No vamos a permitir que suceda otra vez. No importa qué palabras se utilicen para justificarlo. No importa la forma en que los perpetradores den vuelta al mundo de modo que ellos tengan razón y nosotros estemos equivocados, por lo que su violencia es justa y nuestra auto-defensa no lo es. No importa cuantas maneras ellos encuentren para culparnos de sus actos. Los líderes del mundo pueden tratar de liquidarnos, pero nunca lo vamos a aceptar. Ni diciéndolo ni callándonos. Vamos a resistir.

Hemos dicho ´Nunca Más´ tantas veces que hemos olvidado lo que estas palabras quieren decir. Han perdido su sentido. Lo que es peor, han perdido su propósito. Es hora de dejar de decir simplemente: ´Nunca más´. Es hora que le demos significado.


FUENTE: SULTAN KNISH-NEVER AGAIN-14/06/11

COMENTARIO:

Después de unos cuantos años de mantener alianzas que dieron algún respiro, todo empieza otra vez. Se han perdido, quizá momentáneamente, algunos compañeros de ruta que daban cierta tranquilidad. Ahora prácticamente Israel no tiene una frontera confiable aunque a su favor cuenta con más experiencia y fuerza para protegerse.

Pero hay que ser muy necio para no darse cuenta que la situación es bastante inestable y que no se sabe dónde puede encenderse una chispa que comience el fuego, ni tampoco quienes querrían involucrarse. Todo sería manejable si hubiera algún razonamiento que permitiera prever el choque, pero la racionalidad es un faltante en Medio Oriente y estar rodeado no de no-amigos, sino de francos enemigos, obliga a un preparación militar excepcional, sólo acompañada por esa famosa frase: ´Nunca Más´. Y eso hace la diferencia.

Lo saben los israelíes y deberían comprenderlo sus enemigos. El primer Ministro Netanyahu lo dijo claramente, para que no hubiera dudas, y utilizó esta frase de modo que el que comience sepa a qué se expone. En realidad no hay motivos para no considerar que alguno de sus enemigos, caído en desgracia y con sus propios problemas domésticos, se decida a huir hacia adelante, perdido por perdido, irresponsablemente y sin compasión por su pueblo. Puede pasar: "Después de mi, el diluvio".

Todo es impredecible y no hay certezas, lo único seguro es esta frase grabada en el espíritu de un pueblo dispuesto a dialogar y cambiar opiniones con las armas que fije el enemigo.

ANA


929 - KEINON - ENTREVISTA A NETANYAHU - 28/09/11


SI LOS PALESTINOS QUIEREN VIVIR EN PAZ, SE PUEDE LOGRAR

Por HERB KEINON

Netanyahu se sienta con el ´Post´ para la entrevista por Rosh Hashana, en la que discute cómo es que Israel no esperará a que llegue la paz para construir el país.



Lo más llamativo sobre este encuentro, en su oficina en Jerusalén, en la tarde del lunes -unas cuatro horas luego que regresara de un extenuante viaje de cinco días a Nueva York- fue el grado en que no se veía, ni actuaba, como si apenas hubiera bajado de un vuelo transatlántico. Lucía relativamente fresco y sus palabras eran vigorizantes.

“Adrenalina”, dijo alguien en su oficina.

Pero era más que solo adrenalina. Siempre confiado, Netanyahu parecía algo animado, satisfecho que este viaje a EE.UU. -lanzado en medio de esas bajas expectativas de realmente cambiar algo en Naciones Unidas- había terminado como terminó.

Durante su viaje, Netanyahu escuchó un discurso cálido del Presidente estadounidense Barack Obama; transmitió un mensaje propio y articulado, que fue bien recibido en su país y fue testigo de la dificultad que los palestinos -gracias en parte a sus esfuerzos- estaban teniendo en reunir los votos necesarios en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para forzar el veto de EE.UU. a su declaración de estado.

Netanyhau, sentado en su escritorio, bajo una fotografía de Theodor Herzl, se cuidó de no regodearse ni sobre cómo fueron las cosas en Naciones Unidas, ni cómo su posición mejoró en las encuestas. Incluso, dijo en un punto, que con su experiencia comprende los flujos y reflujos de la vida política, y que no debería estar demasiado excitado en los momentos altos, ni demasiado desconcertado en los bajos.

Aunque los dos años y medio de gestión, y en vísperas de su tercer Rosh Hashaná en su cargo, Netanyahu cuenta con un grado de satisfacción en su actual situación. Su gobierno, a pesar de las masivas protestas de este verano, es seguro; el Presidente estadounidense está dando prueba de un grado de entendimiento para Israel que no mostró en el pasado; y el pronosticado “pan comido” palestino en Naciones Unidas, seguido por el temido “tsunami” diplomático -que dejó sola a la tercera Intifada- no se materializó.

Ciertamente, nada está avanzando con los palestinos. Pero eso -dice Netanyahu, y con sinceridad lo cree- es el resultado de su decisión, no de la nuestra. Y como los palestinos pierden el tiempo, e incluso Medio Oriente sobrelleva un malestar transformador, Israel continúa construyendo, creciendo, desarrollándose y fortificándose: “no es un lugar tan malo para estar”, dice, al pasar de 5771 a 5772.

Lo que sigue a continuación son extractos de la entrevista de Rosh Hashana al PM en el Jerusalem Post.


Septiembre está ahora detrás nuestro. El tsunami no llegó. El presidente de la AP Mahmoud Abbas dio su discurso y presentó su solicitud para una membresía completa ante el Consejo de Seguridad. Ud. dio su discurso. ¿Ahora qué? ¿Desde aquí, hacia donde vamos?

Deberíamos entrar en negociaciones directas. Esa siempre fue la idea. Que las partes negocien directamente una con otra, sin precondiciones. Israel siempre quiso eso, y anunció que esa era, desde el primer día, nuestra intención. Los palestinos lo evitaron; lo eludieron porque no quieren reconocer la nación estado del pueblo judío, abandonar el fantasma de los refugiados y darnos las condiciones de seguridad necesarias para la defensa de Israel.

Esas son las cosas en las que insistiré cuando sean reanudadas las negociaciones, y son las cosas correctas en las que insistir si vamos a tener una paz realista y duradera, más que una ficticia y efímera.


Lógicamente, ¿cómo quedará esto en los próximos días?

Es difícil decir que harán los palestinos. Dieron, una vez más, consistencia a la inmortal frase de Abba Eban de nunca perder la oportunidad de perder una oportunidad. Espero que demuestren que Eban se equivocaba.

Si Abbas continúa rechazando negociar, ¿consideraría -ante la solicitud americana- otro congelamiento en la construcción de los asentamientos? En una entrevista en EEUU, expresó que lo pensaría.

No. Dije que podría considerar la cuestión de los asentamientos (al menos eso es lo que quise decir). El tema de los asentamientos es una de las cuestiones que deberían discutirse en las negociaciones. Pero lo que los palestinos hicieron es elegir uno de los temas centrales finales y colocarlo, como precondición, al principio. Podría hacer lo mismo; lo podría plantear rehabilitando un campo de refugiados, lo podría hacer exigiendo el reconocimiento del estado judío.

Hasta ahora no lo hice porque quiero entablar negociaciones directas y no crear obstrucciones para que las inicien.

Los palestinos, retornando a la cuestión del congelamiento de asentamientos, indican que no quieren negociar. Y recuerden en una acción sin precedentes, que no fue fácil; les di casi un año de congelamiento de la nueva construcción de asentamientos. Eso no ayudó nada, ¿no es cierto? De manera que es un pretexto. Quiero decir, lo utilizan, una y otra vez, pero creo que mucha gente lo considera como un truco para evitar las negociaciones directas.


De manera que ¿no lo consideraría aun si eso fuera necesario para retomar el nuevo marco de conversaciones del Cuarteto?

Ya lo dijimos en el Gobierno.

Habló sobre desmantelar un campo de refugiados palestinos para mostrar que son serios acerca de abandonar el derecho de retorno a los refugiados. Eso lo mencionó durante una entrevista en EEUU. ¿Es una idea seria?

Realmente lo discutimos una vez: por qué no toman, en Balata, un par de calles cerca de Nablus, y las unen, y muestran que están abandonando la idea de retornar a Yaffo o Acre.

¿Con quién lo discutió? ¿Con los palestinos? ¿Con los americanos?

Lo discutí con los americanos cuando (el ex-enviado estadounidense a Medio Oriente) George Mitchell llegaba al país. Le dije, “Mire, yo podría poner mis propias precondiciones”. Si se tiene buena fe y se quiere resolver un problema, no establece obstáculos para negociar sino que allana el camino. Los palestinos insertan, y reinsertan ese tema a fin de evitar las negociaciones.

¿Cuál fue la respuesta americana?

Pienso que lo entendieron.

El Cuarteto, en su declaración del viernes, llamó a ambas partes de abstenerse de acciones provocativas. Este martes, el comité de Planeamiento de Distrito del Ministerio del Interior trata un proyecto para construir 800 nuevas unidades en Gilo. ¿Eso es algo que le preocupa? ¿Es esto una repetición de lo que ocurrió en Ramat Shlomo cuando el vice-presidente estadounidense Joe Biden estuvo allí el año pasado?

Pienso que la gente entiende que, en un área metropolitana como Jerusalén, con tres cuartos de millón de personas, hay planeamiento que toma lugar para nuevos proyectos. La gente tiene familia. La familia tiene hijos y las comunidades crecen: estas progresan en los barrios árabes y en los barrios judíos de Jerusalén. Tengo que decir que es una de las zonas donde la masiva burocracia de planificación de Israel obtiene la mayor atención internacional. Tenemos tantas etapas, tantas fases de aprobación que, cada vez que un plan avanza, sale en los titulares del mundo. No debería estar en primer lugar y quiero decirles que estoy haciendo más eficiente el proyecto de manera que haya menos etapas.

¿Consideraría intervenir y frenar esto por el timing? ¿Está preocupado que esto cause vergüenza con los americanos?

No creo que haya algo nuevo. Hacemos planes en Jerusalén. Construimos en Jerusalén del mismo modo en que los gobiernos israelíes lo hicieron durante 44 años, desde el fin de la guerra de 1967. Edificamos barrios judíos. Los árabes construyen en barrios árabes. Ese es el modo de vida en que esta ciudad crece y se desarrolla para sus residentes (judíos y no-judíos).

¿Los americanos son concientes del plan de Gilo?

Lo saben; lo siguieron durante un largo tiempo. No hay nada nuevo.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se está ahora comprometiendo con la declaración de estado de la AP. Durante semanas, junto a su vocero, dijeron que no discutirán la reacción israelí hasta que algo ocurra en el territorio. ¿Es suficiente el hecho que ahora estén yendo al Consejo de Seguridad para una reacción israelí?

Ante todo, pienso que vieron nuestra reacción en Naciones Unidas, tanto en lo que dije como en lo que se logró y no fue alcanzado por ellos que no logran tener los votos que esperaban obtener en el Consejo de Seguridad. Pienso que es una importante enseñanza. La comunidad internacional quiere que, los palestinos, aparten sus precondiciones y continúen con las negociaciones. Pienso que cambió mucho durante los últimos meses.

Aprecio la postura que el Presidente Obama adoptó, su discurso en Naciones Unidas, el hecho que bloquease la entrada de un estado palestino (como estado miembro de Naciones Unidas). Y debo agregar que, la cooperación en seguridad entre Israel y EEUU, nunca fue mejor.


EEUU ¿tiene los siete votos necesarios, en el Consejo de Seguridad, para evitar el uso del veto?

No los conté en las últimas 24 horas, pero es notable que me lo esté preguntando. Con seguridad, no lo hubiese hecho unos meses atrás.

¿Es debido a una apreciación más amplia de la situación, por parte de la comunidad internacional, o porque EE.UU. está presionando fuerte a esos países para unirse al grupo?

Por ambas cosas.

Mencionó el discurso del Presidente Obama. ¿Se sorprendió del grado de simpatía y empatía que manifestó?

No. Estuve muy satisfecho. Es una expresión natural de la profundidad de lazos entre EE.UU. e Israel… Hay una fuente de apoyo en EE.UU. que nace de los corazones del pueblo americano. Es un privilegio muy importante que el pueblo de Israel y el Estado de Israel tiene y que debemos atesorar.

Cuando comparo lo que el Presidente dijo en el pasado y lo que afirmó en Naciones Unidas, estoy sacudido por una dramática diferencia. Me pregunto ¿qué pasó? ¿Por qué habla ahora de un modo que muestra un mayor entendimiento hacia nosotros y nuestra situación que la que demostró en el pasado?

Lo escuché muchas veces hablar sobre la importancia de Israel para EE.UU; la jerarquía de la alianza; la calidad de la seguridad; nuestro cariño al hogar nacional judío. Esas son cuestiones que escuché antes y me alegra oírlas, otra vez, con tal claridad.

Durante su discurso ante Naciones Unidas, hizo, otra vez, una observación conciliatoria hacia Turquía. Se le devolvió con un discurso muy duro por parte de (Primer Ministro Turco Recep Tayyip) Erdogan y sus comentarios del domingo que Israel mató a cientos de miles de palestinos y usa el Holocausto para perpetuar su victimización. ¿Discutió sobre Turquía con el Presidente?

Sí, entre otros temas.

¿Qué se puede hacer al respecto? Hasta ahora estuvo muy contenido respecto de Turquía. ¿En qué momento dirá ´Basta ya´, y responderá a lo que el primer ministro de Turquía dice?

Sabe que elijo responder al Informe Palmer (de Naciones Unidas) sobre el Mavi Marmara de manera positiva. Y, de paso, creo que es una cuestión importante para Israel. Fustigué a Naciones Unidas, y con toda razón, por sus ofensas de años contra la verdad y contra Israel, pero tengo que decir que el Informe Palmer es uno de los pocos casos en los que se realizó un informe justo y, en gran medida, equilibrado hacia Israel, bajo los auspicios de Naciones Unidas. Pienso que (el Secretario General de Naciones Unidas) Ban Ki-moon debería recibir crédito por el comité que armó y su elección de gente seria para integrarlo.

En lo que respecta a nuestros intereses en esa región, puede estar seguro que es algo que hago todo el tiempo. Elijo mis palabras, con cuidado, a pesar que soy capaz de hablar con gran temple. Pienso que lo vio en Naciones Unidas, pero, a veces, contener el lenguaje resulta útil. Solo podemos esperar que sea visto así por las otras partes en Medio Oriente. No siempre es el caso, cuanto menos.


Los israelíes ¿deberían estar preocupados por una confrontación militar con Turquía luego de escuchar las amenazas de Erdogan y todo lo que dijo?

Pienso que los líderes serios de Medio Oriente saben que tienen un interés común en mantener la paz y la estabilidad. Nadie debería dudar sobre la preferencia de mantener la estabilidad y la paz en nuestra zona. Es el interés común de muchos; a pesar del flujo y reflujo de retórica.

Pero ¿qué puede decir acerca de la retórica? Qué acerca de los comentarios de Erdogan sobre el Holocausto y el asesinato de miles de palestinos?

Ambas acusaciones son falsas. Son injuriosos cargos contra Israel que no tienen nada que ver con los hechos. Israel perdió miles de ciudadanos por el terrorismo palestino, y no quitó las vidas de miles de palestinos. Lamento escuchar esas declaraciones por parte del líder de Turquía.Este es un país que -de acuerdo con los informes de la OCDE- actuó contra la libertad de prensa, como ningún país de Europa lo hizo, con periodistas encarcelados y restricciones a la libertad de prensa. En Israel fuimos “usados” para contar la verdad y la verdad es que las acusaciones son falsas.

No usamos el Holocausto. El Holocausto fue el peor crimen en la historia perpetuado contra nuestro pueblo. Oír esa acusación, a principios del siglo XXI, a solo poco más de 60 años después del Holocausto es injurioso. Es injurioso.


¿Turquía fue un tema principal de discusión en sus conversaciones en Naciones Unidas?

Fue planteado varias veces. Las políticas de Turquía, la dirección de Turquía es de interés de muchas naciones en la región, no solo de Israel… Estoy seguro que es una preocupación general, no solo para Chipre o Grecia. Pienso en los países que quieren ver diferentes actitudes y perspectivas en Medio Oriente. Es suficientemente turbulento e inestable; no tenemos que agregar declaraciones ni acciones irresponsables a esa turbulencia e inestabilidad.

Algunas de las críticas aquí sobre su discurso en Naciones Unidas fue que mientras articulaba los temores israelíes, no daba ninguna esperanza.

Hay esperanza. La esperanza que tenemos es basarnos en los principios que sabemos que nos sirvieron bien no solo a través de la vida del Estado sino, incluso, durante todo el curso del sionismo y de nuestra historia.

No podemos construir esperanza sobre la base de mentiras. No se puede. Tenemos que decir la verdad. La esperanza se materializará, como futuro mejor, cuando los palestinos decidan contar la verdad a su pueblo. Y, la verdad, puede ser juzgada objetivamente; no es nuestra verdad comparada con la de ellos.

Cualquier observador, justo e imparcial, puede decirles si el pueblo judío estuvo aquí durante 4000 años o no. Y cuando eso es, por completo, ignorado desde el lado palestino, sabe que algo está mal. Porque no pueden pronunciar las palabras "pueblo judío y Estado judío?". Hay un problema y uno no puede construir esperanza cerrando los ojos y diciendo "no importa". Por supuesto que importa. Este es el meollo de este conflicto. No es sobre los asentamientos. Es sobre el Estado judío. Y tiene que ser dicho una y otra vez. Para que la verdad sea escuchada contra las sistemáticas mentiras, hay que repetirla. Traté de hacerlo de diferentes maneras.


¿Cuál fue, según su pensamiento, la línea más importante de su discurso en Naciones Unidas?

Pienso que la observación más importante fue que Israel quiere la paz con el estado palestino y que los palestinos quieren un estado sin paz. Eso fue un resumen de lo vinculado a esa sesión.Quise llevar adelante la conexión histórica del pueblo judío con la tierra de Israel, algo que es desestimado por Abbas, y algo que el mundo necesita recordar todo el tiempo.

Además, quise revelar la reciente experiencia que tuvimos de dejar vacante a Gaza hasta el último centímetro, y lo que transpiramos como resultado. Propuse la teoría, que ahora presentamos, que deberíamos solo alejarnos (solo alejarnos), demoler los asentamientos, entregar las llaves a la AP y esperar lo mejor.

Bien, hicimos eso, y vimos lo que ocurrió. Pienso que fue un modo simple de explicar al mundo lo que la mayoría de los israelíes comprenden: que no podemos permitirnos una replica de lo que pasó en Gaza o de lo ocurrido, antes, en Líbano.

Esos tres temas fueron importantes.


Escuchó el discurso de Abbas y cuán lejos está de reconocer cualquier conexión judía con la tierra. De manera que ¿dónde estamos?

Pienso que nos deja con un signo de interrogación sobre si, los palestinos, quieren comprometer a Israel en un proceso de paz serio que lleve a ese conflicto a un fin. No hay duda que, los israelíes, estamos preparados y represento a la gran mayoría de los israelíes que están preparados para ingresar en negociaciones serias con los palestinos y concluirlas en un acuerdo serio que tome en cuenta nuestra necesidad de seguridad y reconocimiento.

Los palestinos se presentan para ganar y para satisfacer sus legítimas aspiraciones. Si sus metas son la eliminación del Estado de Israel y revertir la historia de los últimos 63 años; eso no va a ocurrir. Pero si quieren, en verdad, vivir al lado nuestro, en paz y seguridad, ese es un objetivo alcanzable.


Luego que hablara Obama, varios voceros palestinos dijeron que ya no era más un agente imparcial. ¿Está preocupado que EE.UU, por ese discurso, sea puesto de costado y reemplazado, tal vez, por los europeos?

No. No pienso que alguien tengo alguna ilusión acerca de la continuada importancia de EE.UU. y su primacía en la comunidad internacional. Es el poder más fuerte en la tierra. Es el país más importante considerando la región exterior de Medio Oriente. Tiene un fundamental rol para facilitar un acuerdo de paz y continuará en el futuro.

Pero escuché que el Presidente francés Nicolas Sarkozy quería un rol mayor para Europa. ¿Está preocupado si los europeos van a intentar hacer a EE.UU. a un lado?

No pienso que vayan a hacerlo, y no pienso que EE.UU. se permita, a sí mismo, ser dejado de lado.

Pienso que tanto los palestinos como los israelíes entienden por igual que EE.UU. mantiene su rol pivote cuando se trata de la comunidad internacional. Medio Oriente es una zona importante para los intereses americanos porque es una zona muy importante a nivel mundial. Y hay lazos profundos entre EE.UU. e Israel, importante para los ciudadanos y el gobierno de EE.UU. Pienso que aquellos que consideran que EE.UU. será apartado están equivocados.


¿Tiene algún significado para el Cuarteto hablar sobre auspiciar una conferencia de paz en Moscú?

Bien, no el significado implícito en su pregunta; eso no va a ocurrir.

En las entrevistas que dio en EE.UU, se le preguntó, una y otra vez, sobre la política estadounidense y los candidatos presidenciales republicanos Rick Perry y Mitt Romney, demoliendo a Obama por su política hacia Israel. No quiso entrar diciendo que "no se tiraría bajo el autobús de la política americana". Pero quiero abordar la pregunta desde un ángulo diferente. Sus palabras más recientes, elogiando a Obama, fueron utilizadas por grupos judíos que apoyan al presidente. Está preocupado por el efecto contrario, ¿qué podría obtener sin querer en esta campaña por medio del elogio a Obama?

No entro en el campo de la política americana. En todos los tiempos, en todas las administraciones, el primer ministro de Israel y el presidente de EE.UU, en todas las administraciones, representan al pueblo de ambos países que tienen un profundo lazo de amistad y afecto y eso queda reflejado en las cosas que dije.

Además, cuando el presidente de EE.UU. hace algo importante (como bloquear una iniciativa injusta en Naciones Unidas), pienso que debo expresar mi aprecio y eso es lo que hago.

Israel parece estar convirtiéndose en una cuestión para ejercer presión en las elecciones americanas. No en lo que a mí respecta
.


Pero ¿qué puede hacer Israel para asegurar que no ocurra?

Solo ser honrado, ser franco. Sólo afirmarse en sus posturas, mantenerse sobre sus intereses y principios y dar la bienvenida a buenas políticas cuando se las considere. Y eso es lo que hago.

Su discurso en Naciones Unidas dio un fuerte rebote en una encuesta publicada hoy (lunes). ¿Cómo puede conservar ese rebote?

No voy a dar esos discursos cualquier otro día. Lleva demasiado tiempo escribirlo. Hay un flujo y reflujo en la política. Hay que ser lo suficientemente experimentado (y tengo suficiente experiencia) de no tomar demasiado a pecho cuando la corriente está subiendo y no desconcertarse cuando las aguas están bajando. Mi consejo, para mí mismo, es estar seguro de cómo uno va.

¿Se reunió en Naciones Unidas con algún representante árabe, alguno de Egipto o Jordania?

Estuvimos en contacto un tiempo limitado. Llegué con pocos anuncios. Me concentré en los miembros del Consejo de Seguridad, en esa visita y en escribir el discurso. No se escribe por sí solo.

La tensión con Egipto parece haberse calmado un poco.

Así espero. Pienso que es para beneficio de Egipto como para Israel, y para beneficio de la paz. Pero hay muchas fuerzas que buscan socavar esa paz, buscando enrollarla, usar el Sinaí no solo como área de puesta en escena para ataques desde Gaza sino buscan usar a Gaza como zona de lanzamiento de ataques desde el Sinai. Eso es un desarrollo problemático.

Compartimos nuestra preocupación con el gobierno egipcio.

Compartimos nuestra inquietud con el gobierno americano y estamos tomando acción de nuestro lado de la frontera; en principio levantando un cerco fronterizo, para reducir el peligro de ese acontecimiento. Pero debería haber un interés subyacente de todo gobierno egipcio (presente y futuro) para mantener la paz con Israel, tanto por el beneficio de la paz como por el de los intereses egipcios.


¿Confía en que ese será el caso?

Espero que la importancia de mantener la paz sea comprendida por todas las partes en Egipto. Pienso que ese mensaje fue dado a los egipcios, con claridad, por parte de los EE.UU.

La victoria de Shelly Yacimovich en el Laborismo y ese resurgimiento del partido en las encuestas, ¿cambian –de algún modo- sus cálculos políticos?

Dejo la decisión de otros partidos a los otros partidos. Ellos eligen su propio liderazgo y son bienvenidos de hacerlo. Pienso que el público israelí tiene clara elección entre las filosofías políticas, en especial cuando se trata de la cuestión de nuestra seguridad y el modo de asegurar el futuro de Israel, su prosperidad y durabilidad. Y pienso que mostramos que podemos conducirnos de manera responsable y experimentada.

En víspera de Rosh Hashana, quisiera preguntarle ¿dónde piensa que el país estará, en esta época, el año próximo?

Espero avanzar con negociaciones genuinas para una paz genuina. Pero pienso que la experiencia de Israel mostró que el mejor garante de nuestro futuro es la construcción de nuestro país: que construyamos nuestro país, nuestra sociedad, nuestra defensa, eduquemos a nuestros niños y continuar desarrollando el Estado de Israel.

Siempre quisimos, desde el primer día, la paz con nuestros vecinos. Llevó muchas décadas alcanzarla con los egipcios y los jordanos. No esperamos construir nuestro país hasta que la paz sea alcanzada. No lo esperamos, ahora.

Estamos entrecruzando a Israel con una red de caminos de circulación rápida y ferrocarriles, modernizando nuestro sistema educativo, recuperando nuestra educación superior, construyendo un cerco de seguridad en el sur, introduciendo la competitividad dentro de mercados rígidos y en otros que habían cerrado en todas las zonas. Trabajamos en el medio ambiente, en el sistema de salud y sobre todo tenemos una economía muy, pero muy, sólida. Introdujimos reformas económicas que crearon una enorme recuperación de la economía israelí de manera que, ahora, se destaca comparada, virtualmente, con todas las del mundo occidental.

Israel es un lugar único porque tuvimos las políticas adecuadas para darnos fortaleza económica; fortaleza militar (que depende de nuestra economía) y, por supuesto, fortaleza espiritual al poner énfasis en los valores generales del judaísmo que ahora están siendo enseñados en las escuelas.

Tenemos mucho más por hacer. Al acercarse un Año Nuevo, podemos decir que hicimos un gran trabajo y continuaremos en este camino. Ese es el mensaje que tengo para el año entrante: tenemos que continuar fortaleciendo al Estado de Israel. Esa es la mejor garantía para el futuro y, en última instancia, el mejor garante para la paz. No se hace la paz con el débil. Se hace la paz con el fuerte.


FUENTE: CIDIPAL-J. POST-KEINON-ENTREVISTA A NETANYAHU

COMENTARIO:

Me encantó, me parece que esta entrevista nos dice mucho sobre la personalidad de Netanyahu. No creo que éste sea el peor momento para un Primer Ministro de Israel, sino uno donde se necesitó a una personalidad que tuviera carácter, inteligencia y al mismo tiempo, la capacidad de no alterarse a pesar de las críticas de propios y extraños; saber qué es lo que conviene hacer en esta etapa en que le tocó conducir los destinos de su patria.

Tuvo paciencia con Obama que evidentemente cambió su actitud que en un principio fue bastante agresiva y logró que respaldara la política de Israel ante un Abbas que pensó podía ganar la partida en la ONU. Sigue siendo amigable con sus ex-aliados: Turquía y Egipto; se mantiene firme ante las embestidas de la Autoridad Palestina contra los intereses de Israel. Jordania no parece querer perder su histórica relación con Israel. Con la
OLP no hay esperanzas.

No es poco cuando todo está tan complicado: Irán continúa siendo una grave amenaza potencial, Siria es otro frente de tormenta, lo mismo que Hamás en Gaza y Hezbollah en Líbano. Todos podrían mellar su espíritu, tiene inclusive un frente interno que lo cuestiona por lo que hace y por lo que deja de hacer. Pero él está actuando según sus convicciones y con buenos resultados, hasta ahora.

Su frase final nos explica cómo cree que debe ser su política en general: "Se hace la paz con el fuerte". Y me parece que acierta, no impone la fuerza que en realidad tiene Israel, busca el acuerdo, pero también se mantiene fuerte para no aflojar cuando se está rodeado. Y lo está. Debe trabajar mucho en todos los aspectos, en la política exterior con una diplomacia muy activa, y en el desarrollo permanente de los objetivos que se ha planteado. Pero sobre todo, en un mundo que no quiere entender y donde reina la incomprensión, derrocha calma.

Quizá ese sea el secreto de la cultura judía, la soledad de los libres, con una libertad absoluta que sólo puede estar en la mente, donde los más feroces carceleros no pueden entrar; la construcción permanente, más que nada en el mundo de la imaginación y las ideas; la certeza de tener un destino, uno por qué luchar; la serenidad de saber que hay que ser capaz de prevalecer en un mundo irracional donde la razón la da la fuerza; adaptarse y seguir adelante, para todo eso se necesita claridad de objetivos, convicción y paciencia, mucha paciencia. Netanyahu la tiene.

ANA


viernes, 7 de octubre de 2011

928 - DISCURSO DE ABBAS EN LA ONU - 23/09/11 -


TEXTO COMPLETO EN ESPAÑOL

TRADUCIDO POR ANA

Sr. Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas,

Sr. Secretario General de las Naciones Unidas,

Excelencias,

Señoras y Señores,

En principio, le extiendo mis felicitaciones a Su Excelencia el Sr. Nassir Abdulaziz Nasser AI por haber asumido la Presidencia de la Asamblea en esta sesión, y le deseo todo el éxito. Dirijo hoy mi más sincera enhorabuena, en nombre de la Organización de la Liberación de Palestina y el pueblo palestino, al gobierno y al pueblo de Sudán del Sur por su merecido ingreso como miembro pleno de las Naciones Unidas, deseándoles progreso y prosperidad.

También quiero felicitar al Secretario General, S.E Sr. Ban Ki-moon, por su elección para un nuevo mandato al frente de las Naciones Unidas. Esta renovación de la confianza refleja el aprecio del mundo por sus esfuerzos, que han reforzado el papel de las Naciones Unidas.

Excelencias,

Señoras y Señores,

La cuestión Palestina está estrechamente vinculada con las Naciones Unidas a través de las resoluciones adoptadas por los distintos órganos y agencias, y por el esencial y alabado rol de la Agencia de Asistencia y Obras de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente -OOPS (UNRWA)- que encarna la responsabilidad internacional respecto a la difícil situación de los refugiados palestinos, que son las víctimas de la Nakba (Catástrofe), que ocurrió en 1948. Aspiramos y buscamos un rol mayor y más eficaz de las Naciones Unidas en el trabajo de lograr una paz justa y total en nuestra región, que asegure los derechos nacionales inalienables y legítimos del pueblo palestino, según la definición de las resoluciones de legitimidad internacional de las Naciones Unidas.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Hace un año, en este mismo momento, distinguidos líderes en esta sala, dirigieron paralizados esfuerzos de paz en nuestra región. Todo el mundo tenía grandes esperanzas en una nueva ronda de negociaciones sobre el estatuto final, que se había iniciado a principios de septiembre en Washington bajo los auspicios directos del presidente Barack Obama y con la participación del Cuarteto, y de Egipto y Jordania, para llegar a un acuerdo de paz dentro del año. Entramos en las negociaciones con el corazón abierto y los oídos atentos y sinceras intenciones, y estábamos listos con nuestros documentos, papeles y propuestas. Pero las negociaciones fracasaron pocas semanas después de su lanzamiento. Después de esto, no nos dimos por vencidos y no cesaron nuestros esfuerzos por iniciativas y contactos.

Durante el año pasado no dejamos de golpear una puerta o canal a ser probado o camino a seguir, y no pasamos por alto a ningún grupo de influencia destacado, formal o informal, que debiera abordarse. Tomamos en cuenta positivamente las diversas ideas, propuestas e iniciativas presentadas por muchos países y partes. Pero todos estos sinceros esfuerzos e intentos realizados por los grupos internacionales fueron destruidos en varias ocasiones por las posiciones del gobierno israelí, que rápidamente defraudaron las esperanzas suscitadas por el lanzamiento de las negociaciones en septiembre pasado.

El tema central aquí es que el gobierno israelí se niega a comprometerse con los mandatos para las negociaciones que se basan en el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas, y que frenéticamente intensifica la construcción de asentamientos en el territorio del Estado de Palestina. Las actividades de los asentamientos encarnan la esencia de la política de ocupación militar colonial de la tierra del pueblo palestino y toda la brutalidad de la agresión y discriminación racial contra nuestro pueblo que esta política conlleva. Esta política, que constituye una violación del derecho internacional humanitario y de las resoluciones de las Naciones Unidas, es la causa principal del fracaso del proceso de paz, el derrumbe de docenas de oportunidades, y el entierro de las grandes esperanzas que surgieron a partir de la firma de la Declaración de Principios en 1993 entre la Organización de Liberación de Palestina e Israel, para lograr una paz justa que iniciaría una nueva era para nuestra región.

Los informes de las misiones de las Naciones Unidas, así como los de varias instituciones y sociedades civiles israelíes transmiten una imagen horrible sobre la envergadura de la campaña de asentamientos de la que el gobierno israelí no duda en vanagloriarse y que sigue ejecutando a través de la confiscación sistemática de tierras palestinas y la construcción de miles de unidades de nuevos asentamientos en las diversas áreas de la Ribera Occidental, en particular en Jerusalén oriental, y la construcción acelerada del muro de anexión que está tragando grandes extensiones de nuestro territorio, lo divide en islas y cantones separados y aislados, destruyendo la vida familiar y las comunidades y el sustento de decenas de miles de familias. La Potencia ocupante también sigue negando permisos a nuestro pueblo para construir en la ocupada Jerusalén oriental, al mismo tiempo que intensifica sus largas décadas de campañas de demolición y confiscación de viviendas, desplazamiento de propietarios y residentes palestinos en una política múltiple de limpieza étnica dirigida a empujarlos lejos de su patria ancestral. Además, se han emitido órdenes para deportar a los representantes electos de la ciudad de Jerusalén. La Potencia ocupante también sigue llevando a cabo excavaciones que amenazan a nuestros lugares santos, y los puestos de control militar impiden que nuestros ciudadanos tengan acceso a las mezquitas e  iglesias, y continúa sitiando la Ciudad Santa con un anillo de asentamientos impuesto para separar la Ciudad Santa del resto de las ciudades palestinas.

La ocupación es una carrera contra el tiempo para volver a trazar las fronteras de nuestro país de acuerdo a lo que quiere y para imponer un hecho consumado sobre el terreno que cambia la realidad y que está minando el potencial real de la existencia del Estado de Palestina.

Al mismo tiempo, la Potencia ocupante sigue imponiendo su bloqueo a la Franja de Gaza y atacando a civiles palestinos por medio de asesinatos, ataques aéreos y de artillería, persistiendo con su guerra de agresión de hace tres años en Gaza, que resultó en la destrucción masiva de hogares, escuelas, hospitales y mezquitas, y miles de mártires y heridos.

La Potencia ocupante también sigue sus incursiones en las áreas de la Autoridad Nacional Palestina a través de redadas, detenciones y asesinatos en los puestos de control. En los últimos años, las acciones criminales de las milicias de colonos armados, que gozan de la protección especial del ejército de ocupación, se han intensificado con la comisión de frecuentes ataques contra nuestro pueblo, dirigido a sus hogares, escuelas, universidades, mezquitas, campos, cultivos y árboles. A pesar de nuestras repetidas advertencias, la Potencia ocupante no ha actuado para frenar estos ataques y a la que hacemos totalmente responsable de los crímenes de los colonos.

Estos son sólo algunos ejemplos de la política de ocupación de asentamientos de colonos israelíes, esta política es responsable por el continuo fracaso de los sucesivos intentos internacionales para salvar el proceso de paz.

Esta política va a destruir las posibilidades de lograr una solución de dos Estados para la que existe consenso internacional, y aquí advierto en voz alta: Esta política de asentamientos también amenaza con socavar la estructura de la Autoridad Nacional Palestina, e incluso poner fin a su existencia.

Además, ahora nos enfrentamos a nuevas condiciones de imposición no planteadas anteriormente, las que van a transformar el violento conflicto de nuestra inflamada región en un conflicto religioso y una amenaza para el futuro del millón y medio de cristianos y musulmanes palestinos, ciudadanos de Israel, una cuestión que nosotros rechazamos y a la que es imposible que nosotros aceptemos ser arrastrados.

Todas estas medidas adoptadas por Israel en nuestro país son acciones unilaterales y no se basan en los acuerdos anteriores. De hecho, lo que presenciamos es la aplicación selectiva de los acuerdos para perpetuar la ocupación. Israel volvió a ocupar las ciudades de Cisjordania por una acción unilateral, restableció la ocupación civil y militar también de manera unilateral, y es la que determina si un ciudadano palestino tiene derecho a residir en cualquier parte del territorio palestino la que confisca nuestras tierras y nuestras aguas y obstruye nuestro movimiento, así como el movimiento de mercancías. Y es la obstrucción de nuestro destino en su conjunto. Todo esto es unilateral.

Excelencias,

Señoras y Señores,

En 1974, nuestro fallecido líder Yasser Arafat llegó a esta sala y aseguró a los miembros de la Asamblea General de nuestra búsqueda afirmativa de la paz, instando a las Naciones Unidas para hacer valer los derechos nacionales inalienables del pueblo palestino, diciendo: "No dejen que la rama del olivo caiga de mi mano".

En 1988, el presidente Arafat se dirigió nuevamente a la Asamblea General, que se reunió en Ginebra a escucharlo, donde presentó el programa de paz palestino adoptada por el Consejo Nacional de Palestina en su sesión celebrada ese año en Argelia.

Cuando adoptamos este programa, estábamos tomando un paso doloroso y muy difícil para todos nosotros, especialmente para los que, como yo, se vieron obligados a abandonar sus hogares, ciudades y pueblos, llevando sólo algunas de nuestras pertenencias, nuestro dolor, nuestros recuerdos y las llaves de nuestras casas a los campos del exilio y la diáspora en la Nakba de 1948, una de las peores operaciones de desarraigo, destrucción y eliminación de una sociedad vibrante y cohesionada que había contribuido de forma pionera y líder en el renacimiento cultural, educativo y económico de los árabes de Medio Oriente.

Sin embargo, porque creemos en la paz y debido a nuestra convicción en la legitimidad internacional, porque tuvimos la valentía de tomar decisiones difíciles para nuestro pueblo y en ausencia de una justicia absoluta, decidimos adoptar el camino de la justicia relativa, la que es posible y que podría corregir parte de la grave injusticia histórica cometida contra nuestro pueblo. Por lo tanto, nos pusimos de acuerdo para establecer el Estado de Palestina en sólo el 22% del territorio de la Palestina histórica de todo el territorio palestino ocupado por Israel en 1967.

Nosotros, al dar este paso histórico, que fue bien recibido por los Estados del mundo, hicimos una importante concesión a fin de lograr un compromiso histórico que permita se haga la paz en la tierra de la paz.

En los años siguientes, desde la Conferencia de Madrid y las negociaciones de Washington que llevaron al acuerdo de Oslo, firmado hace 18 años en el jardín de la Casa Blanca y que se relacionó con las cartas de reconocimiento mutuo entre la OLP e Israel, perseveramos y tratamos de manera positiva y responsable todos los esfuerzos encaminados a la consecución de un acuerdo de paz duradero. Sin embargo, como hemos dicho antes, todas las iniciativas, todas las conferencias, cada nueva ronda de negociaciones y cada movimiento se hicieron añicos en la piedra del proyecto de expansión de los asentamientos israelíes.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Yo confirmo, en nombre de la Organización de la Liberación de Palestina, el único representante legítimo del pueblo palestino, que seguirá siendo así hasta el fin del conflicto en todos sus aspectos y hasta la resolución de todas las cuestiones relativas al status final, lo siguiente:

1. El objetivo del pueblo palestino es la realización de sus inalienables derechos nacionales en su Estado Independiente de Palestina, con Jerusalén Oriental como su capital, en toda la tierra de la Ribera Occidental, incluida Jerusalén oriental y la Franja de Gaza, que Israel ocupó en la guerra de 1967, de conformidad con las resoluciones de legitimidad internacional, con el logro de una solución justa y acordada para la cuestión de los refugiados palestinos de conformidad con la resolución 194, como se estipula en la Iniciativa de Paz Árabe, que presentó la visión de consenso árabe para resolver el núcleo del conflicto árabe-israelí y lograr una paz justa y global. Nosotros nos adherimos a esto y para conseguirlo estamos trabajando. El logro de esta paz deseada también exige la liberación sin demora de presos y detenidos políticos en las cárceles israelíes.

2. La OLP y el pueblo palestino adhieren a la renuncia a la violencia, el rechazo y la condena del terrorismo en todas sus formas, especialmente el terrorismo de Estado, y adhieren a todos los acuerdos firmados entre la Organización de la Liberación de Palestina e Israel.

3. Nos adherimos a la opción de negociar una solución duradera al conflicto de conformidad con las resoluciones de legitimidad internacional. Aquí declaro que la Organización de la Liberación de Palestina está dispuesta a regresar de inmediato a la mesa de negociaciones sobre la base de los términos adoptados de la referencia basada en la legitimidad internacional y el cese completo de las actividades de los asentamientos.

4. Nuestro pueblo continuará su resistencia popular pacífica a la ocupación israelí y sus políticas de asentamientos y apartheid, a la construcción del muro de anexión racista, la que recibe apoyo para su resistencia, que es consistente con el derecho internacional humanitario y las convenciones internacionales y que cuenta con el apoyo de activistas por la paz de Israel y de todo el mundo, lo que refleja un ejemplo impresionante, inspirador y valiente de la fuerza de este pueblo indefenso, armado sólo con sus sueños, el coraje, la esperanza y las consignas frente a las balas, tanques, gases lacrimógenos y excavadoras.

5. Cuando traemos nuestra difícil situación y nuestro caso a esta tribuna internacional, es una confirmación de nuestra confianza en la opción política y diplomática, y es también una confirmación de que no tomamos medidas unilaterales. Nuestros esfuerzos no están dirigidos a aislar a Israel o deslegitimarlo, sino que queremos ganar la legitimidad de la causa del pueblo de Palestina. Sólo pretendemos deslegitimar las actividades de los asentamientos, la ocupación y el apartheid y la lógica de la fuerza bruta, y creemos que todos los países del mundo se unen a nosotros en este sentido.

Yo estoy aquí para decir en nombre del pueblo palestino y de la Organización de la Liberación Palestina: Extendemos nuestras manos al gobierno israelí y al pueblo de Israel para hacer la paz.

Yo les digo: Construyamos juntos con urgencia un futuro para nuestros hijos donde puedan disfrutar de libertad, seguridad y prosperidad. Construyamos los puentes del diálogo en lugar de puestos de control y muros de separación, y construyamos relaciones de cooperación basadas en la paridad y la equidad entre dos estados vecinos -Palestina e Israel- en lugar de las políticas de ocupación, colonización, guerra y la eliminación del otro.

Excelencias,

Señoras y Señores,

A pesar del indiscutible derecho de nuestro pueblo a la autodeterminación y la independencia de nuestro Estado conforme a lo estipulado en las resoluciones internacionales, hemos aceptado en los últimos años participar en lo que parecía ser una prueba de nuestra dignidad, derecho y elegibilidad. Durante los dos últimos años nuestra autoridad nacional ha implementado un programa de construcción de las instituciones de nuestro Estado. A pesar de la extraordinaria situación y a los obstáculos que Israel ha impuesto, un amplio y serio proyecto se puso en marcha que ha incluido la ejecución de los planes para mejorar y avanzar en el poder judicial y el aparato para el mantenimiento del orden y la seguridad para desarrollar los sistemas administrativos, financieros y de supervisión, mejorar el desempeño de las instituciones y aumentar la auto-confianza a fin de reducir la necesidad de ayuda externa. Con el agradecido apoyo de los países árabes y de los donantes de países amigos, se han llevado a cabo una serie de grandes proyectos de infraestructura, centrados en varios aspectos del servicio, con especial atención a las zonas rurales y marginales.

En medio de este proyecto nacional masivo, hemos estado fortaleciendo lo que buscamos sean las características de nuestro Estado: a partir de la preservación de la seguridad para el ciudadano y el orden público a la promoción de la autoridad judicial y el imperio de la ley fortaleciendo el papel de la mujer a través de la legislación, las leyes y la participación; garantizando la protección de las libertades públicas y fortaleciendo el papel de las instituciones de la sociedad civil; institucionalizando las normas y reglamentos para asegurar la rendición de cuentas y la transparencia en el trabajo de nuestros ministerios y departamentos para consolidar los pilares de la democracia como base para la vida política palestina.

Cuando la división golpeó la unidad de nuestra patria, personas e instituciones, estuvimos decididos a adoptar el diálogo para restaurar nuestra unidad. Meses atrás logramos la reconciliación nacional y esperamos que su implementación se acelerará en las próximas semanas. El pilar central de esta reconciliación fue dirigirnos a la gente a través de elecciones legislativas y presidenciales dentro del año, porque el Estado que queremos será un Estado caracterizado por el imperio de la ley, el ejercicio democrático y la protección de las libertades e igualdad de todos los ciudadanos sin discriminación alguna y la transferencia del poder a través de las urnas.

Los informes publicados recientemente por las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Comité Especial de Enlace (AHLC) y el Fondo Monetario Internacional confirman y alaban lo que se ha llevado a cabo, considerándolo un modelo notable y sin precedentes. La conclusión del consenso del AHLC de hace unos días describió aquí lo que se ha logrado como una "historia de éxito internacional increíble", y confirmó la disposición del pueblo palestino y sus instituciones para la independencia inmediata del Estado de Palestina.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Ya no es posible reparar el tema del bloqueo en el horizonte de las conversaciones de paz con los mismos medios y métodos que se han intentado repetidamente y que han probado no tener éxito en los últimos años. La crisis es demasiado profunda para que se la descuide, y lo que es más peligroso es simplemente eludir los intentos o retrasar su explosión.

No es posible, práctico, ni aceptable volver a hacer tratos como fue costumbre, como si todo estuviera bien. Es inútil entrar en negociaciones sin parámetros claros, con falta de credibilidad y un calendario específico. Las negociaciones no tendrán sentido en la medida que el ejército de ocupación se siga afianzando en el terreno en lugar de ir retirándose, y continúa cambiando la demografía de nuestro país con el fin de crear una nueva base sobre la cual altera las fronteras.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Es el momento de la verdad y mi pueblo está esperando escuchar la respuesta del mundo. ¿Va a permitir que Israel continúe su ocupación, la única ocupación en el mundo? ¿Va a permitir que Israel siga siendo un Estado por encima de la ley y la responsabilidad? ¿Va a permitir que Israel continúe rechazando las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia y las posiciones de la inmensa mayoría de los países del mundo?

Excelencias,

Señoras y Señores,

Me presento ante ustedes hoy desde Tierra Santa, la tierra de Palestina, la tierra de los mensajes divinos, de la ascensión del Profeta Muhammad (la paz sea con él) y el lugar de nacimiento de Jesucristo (la paz sea con él), para hablar en nombre del pueblo palestino en el territorio nacional y en la diáspora, para decir, después de 63 años de sufrimiento de una Nakba continua: Basta. Es hora de que el pueblo palestino obtenga su libertad e independencia.

Ha llegado el momento de poner fin al sufrimiento y la difícil situación de millones de refugiados palestinos en la patria y la diáspora, para poner fin a su desplazamiento y para comprender sus derechos, algunos de ellos obligados a refugiarse más de una vez en diferentes lugares del mundo. En un momento en que los pueblos árabes afirman su reclamo de democracia -la Primavera Árabe- ahora es el momento de la primavera de Palestina, el tiempo de la independencia.

Ha llegado el momento para que nuestros hombres, mujeres y niños tengan una vida normal, para que sean capaces de dormir sin esperar lo peor que traerá el día siguiente; para que las madres estén seguras que sus hijos volverán a casa sin el temor de ser asesinados, arrestados o humillados; para que los estudiantes puedan ir a sus escuelas y universidades sin puestos de control que se los impida.

Ha llegado el momento para que la gente enferma pueda llegar a los hospitales con normalidad y para que nuestros agricultores puedan cuidar de su buena tierra sin temor a que la ocupación se apodere de la tierra y su agua, a las que el muro impide el acceso, o el miedo a los colonos, para quienes han sido construidos los asentamientos en nuestra tierra, que son los que desentierran y queman los olivos que han existido durante cientos de años. Ha llegado el momento para que los miles de prisioneros sean liberados de las cárceles para volver con sus familias y para que sus hijos se conviertan en parte de la construcción de su patria, por cuya libertad se han sacrificado.

Mi pueblo desea ejercer su derecho a disfrutar de una vida normal como el resto de la humanidad. Ellos creen en lo que el gran poeta, Mahmoud Darwish, dijo: De pie aquí, permaneciendo aquí, permanentemente aquí, eternamente aquí, y tenemos un objetivo, uno, uno: ser.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Apreciamos profundamente y valoramos las posiciones de todos los Estados que han apoyado nuestra lucha y nuestros derechos y que reconocieron al Estado de Palestina después de la Declaración de la Independencia en 1988, así como los países que han reconocido recientemente al Estado de Palestina y los que han actualizado el nivel de representación de Palestina en sus capitales. También saludo al Secretario General, quien dijo hace unos días que el Estado palestino debería haber sido establecido hace años.

Estén seguros que este apoyo para nuestro pueblo es más valioso de lo que puedan imaginar, ya que les hace sentir que alguien está escuchando su narrativa y que su tragedia y el horror de la Nakba y la ocupación, la que tanto ellos han sufrido, no están siendo ignorados. Y refuerza su esperanza que proviene de la creencia de que la justicia es posible en este mundo. La pérdida de la esperanza es el enemigo más feroz de la paz y la desesperación es el aliado más fuerte del extremismo.

Yo digo: Ha llegado el momento para que mi valiente y orgulloso pueblo, después de décadas de desplazamiento, ocupación colonial y sufrimiento incesante, viva como los demás pueblos de la tierra, libres en una patria soberana e independiente.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Deseo informarles que antes de hacer esta declaración, yo, en mi calidad de Presidente del Estado de Palestina y Presidente del Comité Ejecutivo de la Organización de la Liberación de Palestina, presenté al Excmo. Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, una solicitud de admisión de Palestina sobre la base de las fronteras del 4 de junio de 1967, con Al-Quds AI-Sharif como su capital y como miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas.

Pido al señor Secretario General que transmita aceleradamente nuestra petición al Consejo de Seguridad y pido a los distinguidos miembros del Consejo de Seguridad votar a favor de nuestra membresía de pleno derecho. También hago un llamamiento a los Estados que aún no han reconocido al Estado de Palestina para que lo reconozcan.

Excelencias,

Señoras y Señores,

El apoyo de los países del mundo por nuestro esfuerzo es una victoria de la verdad, la libertad, la justicia, la ley y la legitimidad internacional, que proporciona un tremendo apoyo para la opción de la paz y aumenta las posibilidades de éxito de las negociaciones.

Excelencias,

Señoras y Señores,

Su apoyo para la creación del Estado de Palestina y por su admisión en las Naciones Unidas como miembro de pleno derecho es la mayor contribución a la paz en Tierra Santa.

Muchas gracias.


FUENTE: MISIÓN PALESTINA-DISCURSO DE ABBAS-23/09/11

COMENTARIO:

Lo primero que se siente al leer este discurso es mucha pena, ese es el efecto de la narrativa palestina, despierta compasión. Luego es necesario razonar si todo lo que dice puede ser cierto, porque si lo fuera nadie se opondría a su propuesta y tampoco nadie apoyaría a Israel. Por último hay que establecer quién es responsable de lo que tenga de cierto.

La conclusión general más lógica, una vez que se fijan estas prioridades, es que, según Abbas, se pudo rechazar la creación de un estado propio cuando les fue ofrecido, atacar al vecino que aceptó su parte, arriesgar y perder derechos en una guerra y muchos atentados, y después reclamar todo como si no fueran responsables de todo lo que ocurrió durante 63 años. Porque ese Estado Palestino debió crearse entonces, pero no lo quisieron y no lo quieren ahora cuando se leen sus exigencias; durante estos 63 años prefirieron la confrontación permanente.

Cuando se lee atentamente este discurso salta a la vista que la paz de Abbas es que todo le sea devuelto como si las guerras no hubieran existido, no las hubieran emprendido los árabes y no las hubieran perdido. Pero las perdieron y cuando se pierde, la restitución de lo posible se negocia, no se exige. Lo que hace Israel es posicionarse para negociar mejor de modo que nunca más pueda estar en la posición de vulnerabilidad que hizo posible el ataque.

El punto uno (1) expresa todas sus aspiraciones que, obviamente, no pueden ser aceptadas por Israel, deben ser negociadas; exigirlas es la negación de su voluntad para un acuerdo de paz. Esto lo vienen diciendo desde siempre y por eso no se llega a nada. También es notable la negación de los derechos de los judíos a Tierra Santa, sólo nombra a Mahoma y a Jesucristo, cuando ambos existieron después de la presencia del pueblo judío en ese territorio. Esa negación lo dice casi todo.

La Nakba de los palestinos no es la creación del Estado de Israel, sino su negativa a aceptar la partición del territorio. Cuando se niegan a reconocer a Israel es porque sus intenciones son recuperar todo el territorio, está implícito en su discurso y se ve en los
mapas de Palestinian Media Watch que se muestran en los medios palestinos después de la solicitud de Abbas en la ONU. Declama en un foro internacional lo opuesto a lo que pregona en casa, no quiere como dice dos estados, sino uno solo: una Palestina que incluye a Israel. Y en varios párrafos desliza la amenaza del extremismo si no obtuviera el acuerdo de paz en las condiciones que él reclama.

Por otro lado, lo que Abbas llama "Primavera Árabe" de los palestinos no debería ser interpretada contra Israel. La Primavera Árabe que se está produciendo en el mundo árabe es contra sus dictadores, esa debería ser la Primavera de los Palestinos, contra una dirigencia que durante 63 años los instigó a la guerra y la decepción. Eso es cambiar el sentido de las cosas.

Es oportuno recordar que los palestinos desplazados de Jerusalén Oriental son los que ocuparon las viviendas judías como el
Hotel Shepherd, cuando Jordania tomó Jerusalén, y que fueron restituidas a sus antiguos dueños judíos. ¿Quién empleó la fuerza bruta para ocupar como lo denuncia Abbas? Aunque el mundo entero se niegue a reconocerlo, esas propiedades fueron compradas antes de ser desocupadas. Jerusalén es la Capital del Estado Judío de Israel, no un asentamiento como lo llaman los medios.

Cuando dice; "... protección de las libertades e igualdad de todos los ciudadanos sin discriminación alguna..." y se está aliando con el Hamás de Gaza, pero afirman que no aceptarán a ningún judío en Palestina, ¿harán lo mismo que hace Hamás en Gaza?, ¿son sus palabras creíbles?

Con respecto a los asentamientos, sin volver a explicar toda la historia de esa tierra que Abbas llama ancestral para los palestinos, en realidad lo es para los judíos, sólo basta conocer los antiguos nombres de esas ciudades o aldeas: son de origen judío que fueron arabizadas. También vale leer este artículo:
Post Nº 413 - FUNCIÓN DE LOS ASENTAMIENTOS ISRAELÍES, porque el territorio que se entregó a Israel es tan exiguo que le es imprescindible protegerlo y porque no existían es que fue atacado.

Para quien tenga interés también puede leer el
Post Nº 614 - CARTA NACIONAL PALESTINA (OLP) y conocer sus propósitos, no hay noticias que haya sido modificada para una paz verdadera. Cada uno de sus argumentos puede ser rebatido, porque en definitiva Israel quiere una paz con seguridad, cada uno en su país y con su gente. Hay mucho que se puede hacer, cambiar territorio y personas, respetar al vecino como ocurre normalmente en el mundo. He leído que ni siquiera los refugiados serán aceptados en el nuevo estado palestino y me cuesta creerlo, ¿significa que pretenden que sean incorporados al Estado de Israel? Ese sería un argumento más de las verdaderas intenciones para no alcanzar ningún tipo de paz.

Éste y muchos otros blogs tratan este conflicto con mayores precisiones, consideré importante dar a conocer este discurso, si todo lo que dice fuera cierto nadie habría apoyado los derechos de Israel y hace mucho que este conflicto habría dejado de existir. No habría habido guerras, atentados, muertes y ocupación. Todos habrían estado de acuerdo para darle lo que pide, pero la elocuencia no siempre revela la verdad y los más responsables saben que todo lo que pide Abbas es imposible de ser aceptado por Israel si quiere vivir en paz.

ANA

¡BIENVENIDA SEGUIDORA Nº 43, DELY DOMÍNGUEZ!




jueves, 6 de octubre de 2011

927 - SCHVINDLERMAN - ¡PÁNICO EN IRÁN! :)


IRÁN PROHÍBE LAS PISTOLAS DE AGUA

Por JULIÁN SCHVINDLERMAN

La República Islámica de Irán ha de ser uno de los lugares más infelices sobre la faz de la tierra. Apenas en los primeros cuatro meses desde el inicio del año iraní, en marzo, 952 personas se suicidaron. Eso da un promedio de ocho suicidios diarios. Según cifras oficiales, equivale a un 5% de aumento respecto del año anterior.



“Los iraníes no viven vidas normales”, se lamentaba hace poco el ex diplomático persa Mehrdad Khonsari. Realmente no lo hacen. El Gobierno teocrático desprecia la libertad -individual y colectiva- de sus súbditos, impone códigos sociales severos y exige un comportamiento ultraconservador de parte de sus ciudadanos. Las mujeres deben vestir como fantasmas. Romeos y Julietas que no estén casados no pueden mostrarse en público.

Dentro de sus casas, los iraníes tampoco pueden hallar gran consuelo. Los discos satelitales están prohibidos, de modo que solamente la programación oficial puede ser vista legalmente. Los programas de televisión, como las películas, deben respetar los estrechos parámetros estipulados por los censores.

Recientemente programas de cocina occidental fueron cancelados, similar destino sufren las películas cuyas escenas tengan remotamente algún componente erótico. Para los casi cincuenta millones de hombres y mujeres menores de treinta años que viven en Irán, la vida puede ser extremadamente opresiva.

A fines de agosto tuvieron una idea divertida: crearon una página en Facebook invitando a un combate de agua en los parques de Teherán. Ochocientos jóvenes se reunieron con pistolas y globos de agua para jugar al modo típico de cualquier carnaval latinoamericano. Pero en la tierra de los ayatollahs, aun el más inocente de los propósitos puede ser considerado un desafío a la autoridad.

Con el trasfondo de masivas revueltas populares por todo el Medio Oriente, movilizadas en gran medida por herramientas virtuales como Twitter y Facebook, las autoridades están especialmente sensibles a aglomeraciones.

La Policía fue enviada al lugar y durante cuatro horas persiguió a los jóvenes, quienes -en lo que se puede definir como un heroico acto de autodefensa comunal- dispararon sus pistolas de agua contra los policías e incluso arrojaron globos de agua sobre sus cabezas. Las fuerzas de la ley y el orden superaron las victorias iniciales de los rebeldes armados cuando decidieron cortar el suministro de agua y pudieron arrestar a muchos de ellos.

Eso fue tan sólo el inicio de la batalla. Como todo estratega sabe, el combate en el terreno debe estar respaldado por inteligencia de vanguardia. Conforme reportó Farnaz Fassihi, los agentes de seguridad tomaron los datos de los suscriptos a la cuenta de “Guerras de Agua” en Facebook y comenzaron a detenerlos.

La magnitud de la tarea no parecía disuadir a los guardianes de la moral iraní: esa cuenta registraba 19.000 miembros y tenía 22 sucursales virtuales en todo el país. “La Policía lidiará fuertemente con los transgresores de los parques que están amenazando la seguridad y la paz de nuestra sociedad” advirtió el jefe de la Policía de Teherán, Hussein Sajedina.

Algunos de los jóvenes encarcelados fueron obligados a desfilar y confesar el “delito” ante las cámaras de televisión. Oficiales del Gobierno interrogaron a los dueños de las jugueterías de Teherán y algunos de ellos optaron por no vender más ese armamento peligroso. La agencia de noticias oficial Fars culpó al sionismo israelí y al imperialismo norteamericano de viciar a la juventud iraní.

Para un Gobierno que busca obstinadamente construir una bomba nuclear, resulta tragicómico verlo espantado ante un simple juguete hidráulico. Claramente, los ayatollahs no aprecian la incongruencia de pretender persuadir al mundo entero de que la posesión de armas de destrucción masiva es algo lícito, mientras simultáneamente dan el mensaje de que una pistola de agua es moralmente letal.

FUENTE: PÁGINA SIETE (BOLIVIA) 29/09/11

(¡Gracias Andrés!)

COMENTARIO:

Ahmadinejad, el "colaborador" de Argentina para la investigación de la Causa AMIA, ("CONFIRMADO": Artículo de Pepe Eliaschev en "Perffil", recomendado) es loco pero no tonto. Aunque en realidad, hasta este calificativo también le puede caber porque parece que ha caído en desgracia a los ojos del Ayatollah que manda en Irán, Khamenei.

¿Qué le pasó? Pues parece que ha creído tener más poder que el que le había sido otorgado y quizá pronto sea reemplazado por otro más humilde, respetuoso y sometido. Es posible que haya cambios en Irán y no serán para bien, porque estos iraníes que están en el poder no han modificado la alta opinión de sí mismos y continúan con su política de desafiar al mundo entero. Estaban por enviar un mono al espacio pero parece que han desistido, quizá quieran tener a Ahmadinejad un poco más de tiempo en el poder.

No sé cómo zafarán los iraníes de las tiranías de los Ayatollahs, pero íntimamente tengo la esperanza que lo lograrán. Y quizá sean los únicos en ese mar de países árabes, el único cuya población es persa, que logre ser un país camino a la democracia. Los iraníes son musulmanes, aunque chiíes, cuando la mayoría de los árabes son suníes, pero he visto mujeres en las manifestaciones iraníes cuando reclamaban por su voto en las últimas elecciones. Nunca vi mujeres en las manifestaciones de las "Primaveras Árabes", una gran diferencia. Quizá esa fue la única buena huella que dejó la dictadura del Sha.

Cuando no sé muy bien quién es el personaje sobre el que busco información y no puedo entender su personalidad ni sus propósitos, me fijo con quién se asocia. Entonces todo se vuelve muy fácil, rápidamente, de un sólo vistazo, los vemos amuchados los unos y los otros. Y da bastante pena ver a algunos entre ellos que nos duele bastante saber que permanecieron en sus bancas escuchando las diatribas en la ONU de este personaje, en lugar de -aunque sea por autoestima- levantarse e irse con los "otros", los que no se dejan engatusar por mentirosos.

ANA