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sábado, 6 de enero de 2018

1534 - VENEZUELA: PRESENTE Y FUTURO

HOLODOMOR O LA GRAN HAMBRUNA

Por ANTONIO ECARRI BOLÍVAR

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/holodomor-gran-hambruna_217609

Hace poco leí un artículo titulado “El día D para Venezuela”, redactado por el brillante economista venezolano Ricardo Hausmann, actual director del Centro para el Desarrollo Internacional y profesor de Economía del desarrollo en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, donde hace un descarnado análisis sobre la situación económica de Venezuela. Allí Hausmann rememora la gran hambruna en la antigua Unión Soviética, específicamente la sufrida por el pueblo ucraniano y caucásico durante el régimen genocida de Josef Stalin, conocida en el mundo por la palabra ucraniana Holodomor que significa la “Gran Hambruna”, y nos alerta frente a una tragedia similar que puede ocurrir en Venezuela.

La primera vez en mi vida que oí esa palabra fue en una visita, siendo estudiante universitario, a la región de Sebastopol en la antigua URSS. En un descuido del intérprete oficial asignado, se me acercó un hombre de unos 70 años de edad y me susurró al oído: “Si usted quiere el comunismo para su país, indague primero lo que pasó en Ucrania y en toda esta zona del Cáucaso, durante el Holodomor o Golodomor”. No me dijo más, pero la palabreja se me quedó en la mente y al regresar a Venezuela comencé a indagar y les preguntaba a los viejos comunistas, quienes me decían que eso era “basura propagandística del imperialismo y sus acólitos”.

La verdad era otra, ocultada por la URSS y el Komintern durante años: una política genocida dirigida por el Partido Comunista soviético y Josef Stalin contra un pueblo campesino, de pequeños y medianos propietarios rurales (los Kulaks), que se resistían tercamente a las colectivizaciones. A Stalin no se le ocurrió mejor idea que expropiar las cosechas, secuestrar los silos y almacenes de esos propietarios. Luego, cuando esos campesinos arruinados se iban a las ciudades en busca de alimentos, los esperaban soldados del ejército rojo para masacrarlos y dejar a la intemperie, del cruel invierno caucásico, a centenares de miles de mujeres, hombres y niños que morían, en las afueras de las grandes urbes ucranianas, de hambre y frío. Con la desclasificación de los papeles secretos de la KGB se descubrió que fueron millones las muertes que ocurrieron en el Holodomor.

Stéphane Courtois, en su famoso trabajo sobre el desastre comunista titulado El libro negro del comunismo en el capítulo 7: La Gran Hambre, narra el tema escalofriante de los niños, como siempre, los más vulnerables: “Uno de los sucesos más tristes del Holodomor fueron los niños abandonados. Una táctica que utilizaban muchos padres y madres para intentar salvar a sus hijos era acercarse a las ciudades e infiltrarlos en centros de acogida. De este modo muchos niños pudieron entrar en las urbes tras despedirse de unos padres a los que ya no volverían a ver nunca porque les esperaba una muerte segura. Lo más siniestro de este capítulo es que la gran mayoría de centros de acogida para los niños, procedentes de las áreas rurales dentro de las ciudades, fueron desmantelados por las autoridades soviéticas. Entonces, una vez capturados aquellos millares de niños por los soldados soviéticos, fueron transportados en trenes de mercancías a entre 50 y 60 kilómetros de las ciudades para abandonarlos en medio del campo, en plena intemperie, donde el hambre o el frío les irían provocando una muerte muy lenta que podía durar días mientras lloraban en compañía de desconocidos y sin el calor de sus padres”.

Hausmann alerta que Venezuela puede llegar a esos extremos, pues “para el mes de noviembre, el sueldo mínimo se había desplomado a apenas 2.740 calorías diarias. Y la escasez de proteínas es todavía más aguda. El abastecimiento de carne de cualquier tipo es tan reducido, que el precio de un kilo en el mercado equivale a más de una semana de trabajo remunerado al sueldo mínimo. Las condiciones de salud también han decaído, como consecuencia de las deficiencias nutricionales y de que el gobierno decidió no proveer fórmula para lactantes, vacunas contra enfermedades infecciosas, medicamentos para quienes están en tratamiento por SIDA, cáncer, diálisis y trasplante, y también los suministros generales de los hospitales. Desde el 1 de agosto, el valor del dólar ha añadido un cero, y desde septiembre, la inflación ha estado por encima del 50% al mes”.

Solo nos falta, para equipararnos a los ucranianos y caucásicos del Holodomor, la represión, que veremos cuando la situación del hambre llegue a niveles de desesperación y al régimen no le quede otra opción que abandonar el poder o reprimir a los pobres que van a saquear como ya estamos viendo ha comenzado a ocurrir.

No estoy de acuerdo con Hausmann en su propuesta para que la Asamblea Nacional destituya a Maduro y convoque fuerzas internacionales que vengan a ayudarnos, porque la primera propuesta ya se ensayó por la AN y no ocurrió nada, pues este es un gobierno que desprecia las leyes; y en cuanto a lo segundo, es una utopía, pues ningún gobierno ni grupo de países van a venir a invadir a Venezuela, somos nosotros los que podemos derrotar al régimen si nos lo proponemos. Ya lo hicimos en las parlamentarias, no veo cómo no poder hacerlo en las presidenciales si salimos todos a votar, porque no hay dudas de que quienes nos oponemos a este régimen somos la mayoría y las mayorías no tienen por qué pedir ayuda sino a sí mismas, a su coraje y a su voluntad.

En todo lo demás de acuerdo con nuestro economista orgullo académico de Venezuela en el mundo, porque también es verdad lo que dice el profesor de Harvard y es a lo que no debe jugar el gobierno: “A medida que la situación en Venezuela se torna inimaginable, sus posibles soluciones se acercan a lo inconcebible”. Si cierran los caminos democráticos, es como para recordarle a Maduro lo que decía su viejo camarada chino: “Una chispa puede incendiar la pradera”.

La primera vez en mi vida que oí esa palabra fue en una visita, siendo estudiante universitario, a la
región de Sebastopol en la antigua URSS. En un descuido del intérprete oficial asignado, se me acercó un hombre de unos 70 años de edad y me susurró al oído: “Si usted quiere el comunismo para su país, indague primero lo que pasó en Ucrania y en toda esta zona del Cáucaso, durante el Holodomor o Golodomor”. No me dijo más, pero la palabreja se me quedó en la mente y al regresar a Venezuela comencé a indagar y les preguntaba a los viejos comunistas, quienes me decían que eso era “basura propagandística del imperialismo y sus acólitos”.

La verdad era otra, ocultada por la URSS y el Komintern durante años: una política genocida dirigida por el Partido Comunista soviético y Josef Stalin contra un pueblo campesino, de pequeños y medianos propietarios rurales (los Kulaks), que se resistían tercamente a las colectivizaciones. A Stalin no se le ocurrió mejor idea que expropiar las cosechas, secuestrar los silos y almacenes de esos propietarios. Luego, cuando esos campesinos arruinados se iban a las ciudades en busca de alimentos, los esperaban soldados del ejército rojo para masacrarlos y dejar a la intemperie, del cruel invierno caucásico, a centenares de miles de mujeres, hombres y niños que morían, en las afueras de las grandes urbes ucranianas, de hambre y frío. Con la desclasificación de los papeles secretos de la KGB se descubrió que fueron millones las muertes que ocurrieron en el Holodomor.

Stéphane Courtois, en su famoso trabajo sobre el desastre comunista titulado El libro negro del comunismo en el capítulo 7: La Gran Hambre, narra el tema escalofriante de los niños, como siempre, los más vulnerables: “Uno de los sucesos más tristes del Holodomor fueron los niños abandonados. Una táctica que utilizaban muchos padres y madres para intentar salvar a sus hijos era acercarse a las ciudades e infiltrarlos en centros de acogida. De este modo muchos niños pudieron entrar en las urbes tras despedirse de unos padres a los que ya no volverían a ver nunca porque les esperaba una muerte segura. Lo más siniestro de este capítulo es que la gran mayoría de centros de acogida para los niños, procedentes de las áreas rurales dentro de las ciudades, fueron desmantelados por las autoridades soviéticas. Entonces, una vez capturados aquellos millares de niños por los soldados soviéticos, fueron transportados en trenes de mercancías a entre 50 y 60 kilómetros de las ciudades para abandonarlos en medio del campo, en plena intemperie, donde el hambre o el frío les irían provocando una muerte muy lenta que podía durar días mientras lloraban en compañía de desconocidos y sin el calor de sus padres”.

Hausmann alerta que Venezuela puede llegar a esos extremos, pues “para el mes de noviembre, el sueldo mínimo se había desplomado a apenas 2.740 calorías diarias. Y la escasez de proteínas es todavía más aguda. El abastecimiento de carne de cualquier tipo es tan reducido, que el precio de un kilo en el mercado equivale a más de una semana de trabajo remunerado al sueldo mínimo. Las condiciones de salud también han decaído, como consecuencia de las deficiencias nutricionales y de que el gobierno decidió no proveer fórmula para lactantes, vacunas contra enfermedades infecciosas, medicamentos para quienes están en tratamiento por SIDA, cáncer, diálisis y trasplante, y también los suministros generales de los hospitales. Desde el 1 de agosto, el valor del dólar ha añadido un cero, y desde septiembre, la inflación ha estado por encima del 50% al mes”.

Solo nos falta, para equipararnos a los ucranianos y caucásicos del Holodomor, la represión, que veremos cuando la situación del hambre llegue a niveles de desesperación y al régimen no le quede otra opción que abandonar el poder o reprimir a los pobres que van a saquear como ya estamos viendo ha comenzado a ocurrir.

No estoy de acuerdo con Hausmann en su propuesta para que la Asamblea Nacional destituya a Maduro y convoque fuerzas internacionales que vengan a ayudarnos, porque la primera propuesta ya se ensayó por la AN y no ocurrió nada, pues este es un gobierno que desprecia las leyes; y en cuanto a lo segundo, es una utopía, pues ningún gobierno ni grupo de países van a venir a invadir a Venezuela, somos nosotros los que podemos derrotar al régimen si nos lo proponemos. Ya lo hicimos en las parlamentarias, no veo cómo no poder hacerlo en las presidenciales si salimos todos a votar, porque no hay dudas de que quienes nos oponemos a este régimen somos la mayoría y las mayorías no tienen por qué pedir ayuda sino a sí mismas, a su coraje y a su voluntad.

En todo lo demás de acuerdo con nuestro economista orgullo académico de Venezuela en el mundo, porque también es verdad lo que dice el profesor de Harvard y es a lo que no debe jugar el gobierno: “A medida que la situación en Venezuela se torna inimaginable, sus posibles soluciones se acercan a lo inconcebible”. Si cierran los caminos democráticos, es como para recordarle a Maduro lo que decía su viejo camarada chino: “Una chispa puede incendiar la pradera”.-

FUENTE: EL NACIONAL - 05/01/18

REFLEXIÓN:

No creo que lo que ocurrió en la Ucrania de Stalin pueda repetirse en Venezuela, pero es bueno  recordarlo sólo para tener una idea de lo que pudo suceder cuando se tiene la suma del poder y las fuerzas para imponer una política a un pueblo desarmado.

Argentina ha recibido a muchos jóvenes venezolanos que dejaron a sus familiares en un país donde casi nada funciona. Los viejos se mueren por la falta de insumos que los mantengan vivos y, como dijo una actriz venezolana muy conocida y apreciada aquí, cuando su madre enfermó sólo pudo rezar porque no tenía los medicamentos que necesitaba.  

Lo que pasa en Venezuela es incomprensible, están sentados sobre un mar de petróleo pero no tienen lo más básico para alimentarse normalmente, se ven fotos con largas filas para comprar un kilo de azúcar o harina. ¿Qué está pasando allí?

Cuesta creer que las fuerzas armadas no detengan a este lunático, la gente hace manifestaciones que son reprimidas brutalmente y los políticos son encarcelados. Hasta ahora no ha surgido un líder que aglutine a todos, fuerzas armadas y pueblo desarmado, para que tenga que irse y termine este disparate.

Cada vez que Maduro habla se muestra mas agresivo y amenazador. Como si lo que está haciendo con su país  no fuera fruto de su ineptitud y la gente fuera culpable por no aceptar su "exitoso" mandato.

Un país puede tener muchos problemas pero cuando la gente joven se va y no se atreve a volver indica que no hay seguridad jurídica ni de ninguna clase que le garantice poder salir nuevamente.

Un país que no nutre debidamente a sus niños está condenando a la próxima generación que algún día tendrá que hacerse cargo de reparar el daño. Un niño mal alimentado es un cerebro que no evoluciona normalmente y eso no tiene remedio.

¿Por qué Maduro resiste todavía? ¿Qué puede hacer la ONU y el resto de los países para salvar a un pueblo que creyó una fantasía, lo encumbró y ahora no puede desembarazarse de él?

Hablo con los inmigrantes venezolanos que están aquí, trabajan y mandan dinero a sus familias. Sugiero que visiten este sitio y lean los comentarios de los lectores del artículo. Es la mejor forma de tratar de entender qué les pasó a los venezolanos escuchando todas las voces.

ANA 

miércoles, 9 de agosto de 2017

1529 - ANÁLISIS SOBRE EL FUTURO DE VENEZUELA



¿CUÁL ES EL PRÓXIMO PASO PARA VENEZUELA?


Juan Carlos Hidalgo aclara algunos mitos acerca de la crisis en Venezuela y analiza los posibles escenarios.



      
El voto fraudulento e ilegítimo del domingo para instalar una asamblea constituyente en Venezuela es el paso definitivo hacia la consolidación de una dictadura de jure en ese país.

La asamblea constituyente disfrutará de poderes supra-constitucionales, lo que significa que sus prerrogativas irán por encima de escribir una nueva constitución e incluirán, entre otros, disolver y deshacerse de todas las instituciones existentes-incluyendo aquellas controladas por la oposición u ostentadas por miembros críticos del régimen, como la Asamblea Nacional y la Fiscalía General —y cancelando las elecciones programadas que el gobierno ciertamente perdería. Horas después del voto, Nicolás Maduro anunció públicamente que la asamblea constituyente privaría a los miembros de la oposición de su inmunidad y despediría a María Luisa Ortega, la Fiscal General del Estado.

Algunos de los mitos de la crisis necesitan ser tratados:

Venezuela se halla al borde de una guerra civil: Para que haya una guerra, ambos lados necesitan estar armados. En el caso de Venezuela, solo un lado —el gobierno— tiene las armas: el régimen de Maduro goza del respaldo total de las fuerzas armadas, de la Guardia Nacional —que es responsable de reprimir brutalmente las protestas— y los colectivos, que son pandilleros armados que aterrorizan a la población en motocicletas con la asistencia de la policía y la Guardia Nacional. De las más de 120 personas asesinadas desde que empezaron las protestas hace cuatro meses, casi todas han sido manifestantes u otros ciudadanos asesinados por las fuerzas de seguridad.

Las fuerzas armadas podrían retirar su respaldo a Maduro en cualquier momento: Esto no es más que una ilusión. Por más de una década, las fuerzas armadas han sido cuidadosamente purgadas de miembros que no respaldan el proyecto autoritario de Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro. El gobierno de Maduro es un régimen militar, aunque su cabeza sea técnicamente civil: 13 miembros del gabinete (de 32) son oficiales militares, así como también lo son 11 de 20 gobernadores chavistas. Las fuerzas armadas están aprovechándose del status quo; están profundamente involucrados en el contrabando y el narcotráfico.

La alternativa a respaldar al régimen para los altos mandos de las fuerzas armadas no es servir a un gobierno democrático o retirarse con una pensión del Estado sino ser procesados por corrupción masiva o ser extraditados a EE.UU. por cargos relacionados al narcotráfico. Además, incluso habiendo crecientes reportes de un descontento cada vez mayor a nivel de las tropas, los servicios de seguridad cubanos han infiltrado las fuerzas armadas y pueden detectar fácilmente y prevenir cualquier levantamiento antes de que este se de. Este es el marco ideal para consolidar una dictadura.

Una solución negociada es la única alternativa: Este es, sin duda, el escenario ideal. Pese a ello, el régimen de Maduro no está interesado en ceder el poder. Cualquier acuerdo aceptable para la oposición necesariamente implica convocar a elecciones libres, que Maduro perdería con certeza. Para Maduro y sus secuaces, perder el poder significaría buscar asilo político (probablemente en Cuba) o acabar en prisión en Venezuela. Se han dado varios esfuerzos para lograr un compromiso entre el gobierno y la oposición. Pero en cada uno de estos casos, el gobierno ha usado las negociaciones para comprar tiempo y dividir a la oposición, a medida que aumentaba el número de prisioneros políticos, privaba de poder al legislativo y cancelaba las elecciones programadas. No es de sorprender que la mayoría de la población se haya rendido ante la idea de negociar una solución y busque la salida inmediata del régimen.

El país está profundamente dividido: Este fue definitivamente el caso tras la muerte de Hugo Chávez en 2013. Pero desde entonces, la rápida deterioración de la situación económica y la crisis humanitaria que ha cercado el país, ha hundido el apoyo al régimen. Encuestas indican que hasta un 80% de los venezolanos quieren que Maduro se vaya. Aunque muchos ex chavistas siguen desconfiando de la oposición, reconocen la necesidad de un cambio de régimen.

Cuba puede jugar un papel positivo en la solución a la crisis venezolana: Esto es un absoluto sinsentido. Cuba no solo es un aliado de Venezuela, el régimen de Maduro es una marioneta de Cuba. Desde los días de Hugo Chávez, los cubanos han asesorado de cerca al gobierno venezolano sobre cómo desmantelar instituciones democráticas. Los agentes cubanos controlan muchas agencias dentro del gobierno venezolano y están profundamente infiltrados en las fuerzas armadas. Como contraparte, los cubanos obtienen petróleo venezolano barato, un subsidio que en algún momento alcanzó el 20% del PIB de la isla. Cuba ha dejado claro en las últimas semanas que no dejará a su colonia escapar de su control.

Y, ¿ahora qué? Nadie sabe con certeza qué pasará. La presión internacional aumenta junto con protestas cada vez más activas en las calles. Las sanciones económicas dirigidas a individuos dentro del régimen seguramente dolerán. Es difícil concebir una instalación exitosa de una dictadura integral cuando se tiene a millones de venezolanos firmemente opuestos a tal movida, y a miles de ellos protestando a diario en las calles. Sin embargo, el régimen —con la cooperación de Cuba— tiene un control firme sobre las fuerzas armadas y sobre la Guardia Nacional. Siempre y cuando éste sea el caso, es difícil esperar algún cambio positivo en el futuro cercano. La consolidación de una dictadura al estilo cubano sigue siendo una posibilidad.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato at Liberty (EE.UU.) el 31 de julio de 2017.

FUENTE: EL CATO - HIDALGO - VENEZUELA

https://www.elcato.org/cual-es-el-proximo-paso-para-venezuela

REFLEXIÓN:

Soy naturalmente optimista, puede que la caída del régimen de Maduro no sea inmediata, pero tampoco tardará. Cuba no es a Venezuela lo que la URSS fue para Cuba, Maduro, ni cualquiera algo más potable internacionalmente podrá sostenerse demasiado tiempo en el contexto actual de Latinoamérica.

Además, el pueblo cubano apoyó a Castro y Maduro no tiene respaldo popular, ni tampoco los cubanos disidentes eran tantos como lo son los disidentes venezolanos, ni tomaban las calles.

Cuba fue un fenómeno original con un desarrollo que se desconocía. No es el caso de Venezuela, todos sabemos qué pasará, se hundirá en cuanto dejen de comprarle petróleo. Además, no tiene a un Castro ni a un Chavez que pueda conducir a un país tan importante como Venezuela. 

La desesperación está llevando a los venezolanos a arriesgar su vida en cada manifestación, lo que provoca dolor y rechazo internacional. Los militares que medran con esta situación tampoco deben ser tantos,. algo sucederá inevitablemente, seguramente se dividirán y tendrán apoyo popular

Es llamativo cómo los dictadores, cuando pierden el poder porque los echan o mueren, dejan el campo minado, en este caso Maduro, un individuo tan ignorante como inepto con una gran capacidad de daño. 

Todo empezó con el voto que se le dio a quien prometía liberación y progreso pero su antecedente había sido un golpe de estado. Todos tenemos que aprender a votar...

ANA

sábado, 27 de diciembre de 2014

1424 - LA TORTURA - POLÍTICA EXTERIOR, 2005


En el pasado, Estados Unidos siempre denunció la tortura. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 circularon propuestas en la administración Bush para autorizarla. ¿Cuáles son las razones de esa marcha atrás, jurídica y moral?

SOBRE LA TORTURA

Por WILLIAM PFAFF


El sencillo pero esencial motivo para la tensión existente hoy entre Estados Unidos y Europa occidental es que las afirmaciones norteamericanas sobre la amenaza terrorista les parecen a los euro­peos exageradas, su reacción desproporcionada y el utopismo de sus objetivos nacionales declarados, inquietante. Ambición y falta de realismo recuerdan a la utopía que caracterizó los grandes movimientos ideológicos del siglo pasado, uno de los cuales prometía una sociedad donde el gobierno se diluía como algo innecesario, y el otro un Reich milenario integrado por una raza superior de hombres y mujeres. La utopía norteamericana es la democracia universal que lleve a la paz mundial. Sin embargo, resulta inquietante que esta búsqueda permanente de paz se haya realizado hasta el momento mediante la intervención militar, la guerra agresiva y la tortura.

La política norteamericana en Irak es rechazada por la mayoría de los gobiernos y la ciudadanía europeos, porque parece desproporcionada, irrelevante para su supuesto objetivo y perversa en sus consecuencias, al intensificar un choque entre las potencias occidentales y el islam. La insistencia norteamericana en que el 11 de septiembre de 2001 fue el acontecimiento definitorio de la era, después del cual “nada podía ser igual”, se considera exagerada.

Parece justo decir que la mayoría de los europeos tiende a pensar que las circunstancias internacionales, al igual que la condición humana básica, son prácticamente las mismas de siempre. Es Estados Unidos quien ha cambiado. Le molesta que la elite norteamericana parezca incapaz de entenderlo.

Para un norteamericano, los aspectos más perturbadores de la conducta de la administración de George W. Bush durante los últimos cuatro años han sido su hostilidad hacia el Derecho internacional y el repudio a las obligaciones de diversos tratados por considerarlas irreconciliables con la soberanía nacional absoluta de EEUU u obstáculos para su política exterior. Se hizo gala de ello desde el principio. De hecho, incluso antes de que la administración Bush tomara posesión, el departamento de Defensa se había opuesto con firmeza a la Corte Penal Internacional. Incluso entonces era difícil interpretar la postura del Pentágono como distinta a una declaración implícita de que la actual doctrina militar incluía opciones que po­dían invitar a la condena según el Derecho internacional. No obstante, la administración de Bill Clinton firmó el tratado fundador de la Corte. La administración Bush retiró la firma poco después de llegar al poder.


Tras el 11-S circularon propuestas en el gobierno para autorizar la tortura, incluso antes de que hubiese alguien a quien torturar. El departamento de Justicia redactó memorandos sobre cómo proteger a los miembros del ejército y a los servicios de espionaje norteamericano de la posibilidad de ser juzgados según la ley vigente en EEUU por su trato a los prisioneros afganos y otros. En la guerra de Afganistán, la administración Bush envió sumariamente a prisioneros fuera del país, en especial a la base de Guantánamo en Cuba, sin una evaluación adecuada de sus casos y obviando los acuerdos de la convención de Ginebra, suscrita por Estados Unidos, relativa a los prisioneros de guerra. La normativa del ejército de EEUU sobre el trato a prisioneros de guerra se pasó por alto ya que estas personas se consideraban, según la definición presidencial, “combatientes enemigos”, y no prisioneros de guerra.

Las normas norteamericanas, que exigen una presentación oportuna de cargos y una adjudicación imparcial, fueron ignoradas entonces, y siguen siéndolo ahora. Aunque el incumplimiento del Derecho internacional y del Derecho militar y constitucional norteamericano se reconocía en general, hubo escasas protestas en la prensa y ninguna oposición efectiva por parte de los líderes del Partido Demócrata. Por tanto, la responsabilidad por lo ocurrido reside en los dos partidos.

La administración Bush se quejó de que los tratados y las convenciones internacionales eran obstáculos para su determinación de arrestar y retener a personas en cárceles secretas, declararlos carentes de derechos legales, aunque fueran ciudadanos norteamericanos, interrogarlos mediante torturas y retenerlos indefinidamente, como ha sido la práctica desde entonces. La encarcelación en el campo de prisioneros de Guantánamo y en “instalaciones de retención” secretas en otras ubicaciones extranjeras creadas desde 2001 constituye un sistema que guarda un evidente, si no perturbador, parecido –especialmente en el deliberado aislamiento de los prisioneros y de las garantías constitucionales norteamericanas– con las prácticas nazis y soviéticas durante las décadas totalitarias.

Los afganos y otros prisioneros de la “guerra contra el terrorismo” han sido trasladados a terceros países. Cuando en 2002 se supo todo esto, se informó a los periodistas –con una sonrisa y un guiño– de que la razón era que allí podían ser torturados. Esto se confirmó unos dos años y medio más tarde, cuando la práctica conocida como “entrega”, que significa el traslado clandestino (ilegal según el Derecho internacional) de prisioneros a jurisdicciones extranjeras, fue reconocida oficialmente. El gobierno de EEUU afirma que con la entrega exige y recibe una garantía verbal de que la persona no será torturada. Ésta es una formalidad entre profesionales, ya que no existe ningún otro motivo para la entrega.

Al principio de la denominada guerra contra el terrorismo, reinaba en la Casa Blanca una ansiedad por cómo proteger a Bush y a los miembros de su gabinete de las consecuencias legales de ordenar, autorizar o permitir deliberadamente la tortura de personas bajo su control, aunque estuviesen técnicamente fuera de la jurisdicción legal norteamericana. La cuestión planteada a los abogados del gobierno era cómo podían el presidente y los demás cometer crímenes de guerra y no ser responsables de ellos. En febrero de 2002, el presidente recibió de su asesor legal en la Casa Blanca, Alberto R. Gonzales, ahora fiscal general, la opinión de que no está limitado por las leyes de EEUU o por compromisos internacionales que prohíban las torturas, y que los norteamericanos que las cometan bajo su autoridad no pueden ser procesados por el departamento de Justicia. Esta opinión se apoya en el argumento de que las cuestiones de seguridad nacional están por encima de la ley norteamericana y de los tratados internacionales. Como ha manifestado uno de los abogados castrenses que participaron en estas conversaciones, fue una afirmación de “poder presidencial en su momento más álgido”.

Unas investigaciones realizadas en 2004 determinaron que algunos interrogadores norteamericanos que torturaron a detenidos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib creían, con razón, que sus acciones habían sido autorizadas por un memorándum del general Ricardo S. Sánchez, en el que se aprobaban técnicas como encapucharlos, imponerles “posturas de estrés” y utilizar perros para inspirarles miedo, aunque estos métodos violan claramente las convenciones de Ginebra. Fueron sancionados por el equipo legal del general Sánchez “utilizando razonamientos del memorándum del presidente del 7 de febrero de 2002”, que determinaba que las convenciones debían dejarse de lado con personas consideradas “combatientes ilegales”. Todo esto se está impugnando ahora ante los tribunales norteamericanos.

En el transcurso de estas deliberaciones, Gonzales encargó un memorándum al departamento de Justicia en el verano de 2002, que confirmaba el derecho del presidente a ordenar la tortura de “detenidos” y redefinía la propia tortura, de forma que el dolor que no implicara fallo orgánico, muerte o daños psicológicos permanentes no fuera clasificado como tal. Según un informe (publicado por Newsweek) el memorándum fue escrito después de una reunión convocada por Gonzales, en la que se debatieron y aprobaron prácticas concretas de tortura.

Sobre el terreno se descubrió el problema táctico de qué hacer cuando las cosas se torcían y a los torturadores se les moría un hombre o una mujer (parece que algunas mujeres también han sufrido torturas). Al menos en un caso en Irak, se dejó a la improvisación, lo que significó sacar el cadáver, desprovisto de elementos de identificación, de la cárcel de Abu Ghraib para deshacerse de él en otro lugar.

Ha habido objeciones a todo esto. El FBI, los propios asesores jurídicos de las fuerzas armadas, asociaciones de abogados y otros grupos legales civiles han protestado, al igual que lo han hecho funcionarios de los servicios de espionaje retirados. La administración Bush ha negado en varias ocasiones que haya autorizado las torturas, como ocurrió recientemente cuando el informe anual de derechos humanos del departamento de Estado, publicado a principios de este año, criticaba la tortura en varios países, entre ellos Egipto, Siria y otros lugares donde EEUU ha “entregado” a prisioneros, sin permitirles el acceso al Comité Internacional de la Cruz Roja, como está obligado formalmente a hacer.

Intimidar a la población

En el pasado, EEUU siempre ha denunciado la tortura, reconociendo que sus costes indirectos son enormes por sus repercusiones en la reputación nacional, su alienación de la opinión aliada e internacional, y su corrupción de la moral y la ética de los servicios militares y de espionaje norte­americanos. ¿Por qué continúa? El argumento oficial o semioficial es la conveniencia, pero resulta poco convincente. La opinión universal en los círculos de inteligencia y operaciones encubiertas es que más bien resulta inútil. Aunque tengas una figura clave que posee información útil y finalmente consigas que te cuente lo que quieres oír, ¿qué beneficio aporta?

¿Es realmente cierto? ¿Es simplemente que el torturador ha transmitido a la víctima que ésa es la respuesta que quiere oír? Aunque sea verdad, ¿sigue resultando útil? Toda organización de resistencia o clandestina trabaja con un sistema de válvulas que limita lo que sabe cualquier individuo, y advierte a todos los demás que cancelen planes, reuniones y guaridas cuando cae un prisionero.

La amplia mayoría de los que están en prisiones iraquíes parecen haber sido detenidos porque estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado, o tenían un nombre parecido al de otra persona, o su nombre, después de ser traducido del árabe al inglés en transcripciones y traducciones, le pareció sospechoso a un norteamericano sin conocimientos de árabe ni sobre Irak, o estaban emparentados con alguien cuyo nombre figuraba en una lista de EEUU. Fueron torturados porque se había convertido en una práctica. A lo mejor sabían algo. Además, el maltrato generalizado a los cautivos se consideraba útil para propagar la consternación, la desorientación y el temor entre quienes se resistían a la ocupación. Cuando los altos mandos se quejaban de que no estaban recibiendo suficiente información, en ocasiones se volvía a torturar a los mismos prisioneros.

El terrorismo y la guerra de guerrillas desmoralizan a los ejércitos porque son impredecibles y carecen de reglas. No existe un modo fiable de reconocer al enemigo, ni una estructura sobre qué está permitido y qué no, e invitan a atrocidades recíprocas, violencia indiscriminada y asesinatos colaterales de civiles.

La defensa psicológica de los soldados contra todo eso es deshumanizar mentalmente a los civiles enemigos además de a los combatientes del otro bando. La generalización de la tortura en la denominada guerra contra el terrorismo se ha visto facilitada porque las autoridades norteamericanas han deshumanizado al enemigo. Éste es el mensaje que soldados (y civiles) han recibido desde lo alto de la cadena de mando, que llega hasta el mismísimo Pentágono y la Casa Blanca. Los que se oponen a EEUU en Irak y otros lugares deben ser asesinados, ha dicho repetidamente el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. No habla de derrotarles, y mucho menos (como con los británicos en el sur de Irak) de negociar con ellos.

Se ha utilizado un mensaje deshumanizador para describir a todos los que se oponen a EEUU. El efecto acumulativo de ello ha sido transmitir a las tropas norteamericanas que no sólo se han suspendido (o limitado de forma crucial) las normas internacionales y nacionales en la guerra contra el terrorismo, sino que las reglas religiosas y laicas de conducta civilizada comúnmente aceptadas ya no son procedentes.

La administración Bush creó un estado de excepción y una forma de conducta hostil hacia las normas tradicionales de comportamiento militar, e inspiró actitudes de desprecio y miedo hacia los iraquíes, los afganos, y otros “terroristas” islamistas, que abrieron el camino a las atrocidades, el sadismo autorizado y la crueldad gratuita, siempre cerca de la superficie del conflicto. La guerra es atroz, pero la guerra de guerrillas y el terrorismo son lo peor de todo. La gente que lucha contra ellas sólo puede mantener el norte si la estructura moral de su propio ejército permanece intacta. Podía pensarse que los norteamericanos lo habían aprendido en Vietnam.

Si se busca una explicación mundana y utilitarista para la tortura, la más plausible es que la administración Bush haya estado torturando a prisioneros debido a su simbolismo. La tortura tenía por objeto provocar lo que, en el asalto militar a Irak, se denominó “sobresalto y pavor”. Su intención era intimidar. Haremos todas estas cosas terribles para demostrar que nada nos impedirá derrotar a nuestros enemigos. Somos indiferentes a la opinión mundial. Nada nos detendrá.

En ese sentido es como el alarde inicial de blindaje y potencia de fuego deliberadamente indiscriminada que tuvo lugar la noche de la toma de Bagdad, y un año y medio después, el ataque al bastión insurgente de Faluya, una ciudad de 600.000 habitantes donde poco quedó en pie. Ambas fueron operaciones fundamentalmente simbólicas. Las tropas iraquíes que quedaban en Bagdad, al igual que los insurgentes de Faluya, pudieron escapar antes del asalto. El verdadero objetivo era intimidar a la población: un mensaje a todo Irak de que aquello era lo que podía hacer EEUU si seguían resistiéndose, y en el caso de Faluya, el castigo colectivo a los ocupantes de la ciudad por haber tolerado las operaciones terroristas con base allí.

Produjo sobresalto y pavor. La obsesión de la administración con el sobresalto y el pavor es consecuencia del concepto erróneo que tiene de la batalla que está librando, que es política y no militar.

Degradación moral

Sin embargo, todo esto resulta insuficiente, poco satisfactorio como explicación del uso de la tortura: un uso persistente, continuado, invasivo. El juicio moral, incluso teológico, sobre lo hecho por la administración Bush resulta inevitable. El presidente provoca además esta clase de respuestas al justificar su conducta en la guerra contra el terror en términos religiosos, y al declarar “diabólicos” a los prisioneros capturados por ­EEUU. Todo ello para evitar que puedan aplicárseles las normas jurídicas y los derechos humanos que precisamente les protegen como prisioneros.

Puede citarse lo dicho por Al Gore, vicepresidente en la administración Clinton y candidato del Partido Demócrata derrotado por George W. Bush en 2000. Respecto al asunto de la tortura, Gore declaraba que “una de las indicaciones más claras de la inmediata pérdida de identidad de la propia alma es la imposibilidad de reconocer la existencia de un alma de aquél sobre el que se ejerce el peso del poder, especialmente si aquéllos que no pueden defenderse son degradados, tratados como animales”. El fin de la tortura es la degradación de la víctima: por eso se debe dar la razón a Gore cuando concluye que aquéllos que degradan a otros revelan su propia degradación y la de su país.

En este asunto hay una inconfesada carga de sadismo y nihilismo: esto no puede ignorarse y no opera sólo a escala individual. Ciertamente los patéticos soldados retratados en las fotos de las torturas de la prisión de Abu Ghraib proporcionaron la primera evidencia de estas prácticas. Aparecían, sin esperarlo, en circunstancias que evocan impulsos perversos, que en otro entorno hubieran resultado indudablemente suprimidos (algunos de ellos, pero no todos, han sido condenados por este escándalo).

Sin embargo, el sadismo funciona a través de instituciones, no sólo a través de individuos. El propósito de esta administración, decidida a tratar así a sus enemigos, revela la perversión moral hoy en alza y su utilización como signo del poder nacional. No se trata sólo de imponer una política americana contra sus enemigos sino de degradarlos y humillarlos. Tal es la voluntad de este gobierno respecto a aquéllos que se cruzan en su camino. El enemigo no debe ser sólo derrotado, sino aniquilado moral y físicamente.

Destruir es afirmar el propio poder: si el enemigo muere, nosotros destacamos gracias a su muerte. No es una coincidencia que todas salvo una de las principales figuras de la administración Bush, partícipes en la concepción y dirección de la guerra, alcanzaran en su práctica totalidad la edad del servicio militar durante los años de la guerra de Vietnam. Casi todos ellos intentaron por uno u otro subterfugio evitar su participación en esa guerra. Por eso necesitan ahora hacer por representación lo que no hicieron en persona. No hay duda: en su fuero interno, aunque quizá no puedan verlo, buscan una convalidación retroactiva.

Muchos teóricos de la guerra y de la manera en que ha sido conducida, comparten un común pensamiento político adscrito (a veces confusamente) al filósofo Leo Strauss, según el cual las gentes superiores, capaces de ver más allá de las preocupaciones de los ciudadanos comunes, están obligadas a imponer a su país actos que la ordinaria ciudadanía no podría entender ni aprobar.

Esto, por supuesto, pudiera derivarse también de un argumento marxista, autorizado por el conocimiento “objetivo” de la dialéctica histórica. Aunque se trata en realidad de un argumento en provecho propio: la explotación brutal del material humano caracteriza al líder. No es necesario insistir en el fondo totalitario de este pensamiento. Una teoría que también es fascista. El eminente profesor de Harvard, Stanley Hoffmann, ha subrayado el parentesco entre ciertas posiciones neoconservadoras y ciertos argumentos del fascismo italiano.

La ilegalidad internacional, el deliberado rechazo del Derecho internacional y la tortura –gratuitamente utilizados como desafío de la “moral natural” del común de las gentes– muestran una administración Bush que habría optado por colocarse al margen de una civilización basada en una moral comunitaria, liberal y moderna. No creo que este último sea un juicio injurioso ni privado de base: me parece más bien derivado de hechos evidentes. Estamos ante una extraña opción elegida por un gobierno americano. Un gobierno que se identifica más que ningún otro en la historia de EEUU, con la cristiandad.

A este respecto deberíamos citar a ese gran novelista católico francés, Georges Bernanos. El también escritor André Malraux le preguntaba poco después de la Segunda Guerra mundial por su juicio sobre la Europa de 1945. Bernanos, que había estado exiliado en América del Sur durante la guerra, contestó: “Hemos visto los campos de concentración: Satán ha reaparecido visiblemente en el mundo”.

FUENTE: POLÍTICA EXTERIOR-Nº105-MAYO-JUNIO 2005-TORTURA-WILLIAM PFAFF

REFLEXIÓN:

Un crimen no deja de serlo aunque se esgriman "razones de estado" para cometerlos.

Según la RAE, CRIMEN es: 1. Delito grave. 2. m. Acción indebida o reprensible. 3. m. Acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien.

En cualquiera de sus acepciones la tortura encaja como crimen.

No hay duda que pueden existir razones de fuerza mayor para obtener información urgente que salve las vidas de miles de personas, sobre todo hoy cuando el terrorismo es la forma de la guerra moderna. Es decir, su particularidad es que es una acción que no discrimina entre enemigos, culpables o inocentes. Atar cabos sobre lo que saben individuos que quizá no se conocen entre sí, puede evitar atentados programados que ponen en jaque la vida de muchas personas. Porque las armas de hoy pueden ser de destrucción masiva y si están en manos de fundamentalistas el peligro es real, no una fantasía.

El tema es cómo se puede obtener esa información vital. Y no es a través de la tortura física o psicológica, mucho menos hoy cuando hay muchos métodos para acceder a ella SI el tiempo no es un factor crucial. De allí que no puede descartarse el uso de la tortura si no somos hipócritas. Pero es una circunstancia excepcional que confirma la regla y que muy raramente se da.

Ese hipotético caso de urgencia extrema no se da normalmente, en realidad lo que vemos es que se usa para amedrentar a inermes cautivos sujetos a la crueldad de sus captores. Porque la tortura es aplicada por individuos que han sido entrenados para llevarla a cabo y no tienen el escrúpulo moral para no ejercerla a su antojo. Son elegidos como ejecutores, porque no cualquiera puede ser un torturador. Como no cualquiera puede ser un "verdugo profesional", suele ser un individuo anónimo porque se oculta a propósito su identidad, la sociedad lo rechaza y normalmente es una "profesión" que se hereda en un entorno familiar que la acepta.

Los casos de tortura han sido denunciados precisamente por aquellos que la rechazaron como método, filmaron videos o expresaron su repudio ante los medios de una forma que se pudiera probar, de lo contrario este tema no se estaría discutiendo ahora ante la opinión pública.

Lo que vemos es que se intenta justificar la tortura cuando en realidad sólo se trata de la crueldad ejercida sobre personas por individuos que tienen un circunstancial poder sobre ellas, sabiendo que no serán juzgados. Lamentablemente, a veces, bajo el amparo de un estado. Pero la crueldad nunca se debe aceptar ni justificar, jamás.

Por otra parte, ni siquiera puede decirse que la tortura cambie a quien está convencido de su misión, como se lee en este artículo de un individuo que estuvo prisionero en Gantánamo:
"Ex preso de Guantánamo ahora recluta yihadistas para unirse al Estado Islámico" (INFOBAE-25/12/14). Como vemos, no se podía conocer sus pasos futuros una vez puesto en libertad. Y no se puede torturar o matar, "por las dudas". Hay mucha información sobre la liberación de otros presos de Guantánamo que fueron recibidos como refugiados políticos en Uruguay y en otras partes del mundo, algún día se sabrá sobre el rumbo que tomaron sus vidas: Las razones por las cuales Uruguay aceptó a detenidos de Guantánamo (Artículo de BBC-MUNDO-07/12/14) y Seis claves sobre el traslado de los prisioneros de Guantánamo a Uruguay (LA NACIÓN-08/12/14).

Un individuo puede perder el sentido de los valores sobre el que se basa su cultura, pero nunca debe perderlo un estado, no se lo puede permitir a sí mismo a menos que por razones políticas sea autoindulgente. ¿Qué razones tendrían los hombres comunes para elegir a una cultura respetuosa de la ley y de los Derechos Humanos si ella los pregona pero los viola?

Este artículo es del año 2005, entonces no existía el Estado Islámico de Irak y Siria, con prácticas bárbaras diarias ¿podemos aceptar en nuestra cultura alguna crueldad que pueda parecérsele?

ANA


domingo, 25 de mayo de 2014

1302 - VIDEO DE RAFAEL CORREA SOBRE ISRAEL


RAFAEL CORREA: ISRAEL ES UN EJEMPLO QUE DEBEMOS SEGUIR PARA DESARROLLARNOS EN AMÉRICA LATINA

El Presidente de Ecuador destacó el espíritu y el desarrollo de Israel en materias como ciencia y tecnología.


En este sentido, el Mandatario ecuatoriano analizó que son varios aspectos que la sociedad ecuatoriana puede tomar de la israelí, en materia de adaptación al cambio, espíritu empresarial, tecnología, información, investigación, gasto público y educación.

“Es un país sorprendente, nosotros debemos apostarle a la ciencia, tecnología e innovación”, dijo. Asimismo, puntualizó que Ecuador también está en condiciones de rechazar en lo que no esté de acuerdo.

La sociedad ecuatoriana es muy adversa al riesgo y temerosa al cambio, lo cual constituye un problema en el momento de analizar el concepto de innovación, analizó el mandatario, quien durante el informe destacó el papel del Estado como coparticipe de una idea innovadora a través –por ejemplo- del capital de riesgo. “En esto Israel ha tenido una gran experiencia y exitosa”, dijo, a tal punto de que en el 2013 el estado Israelí puso 400 millones para el efecto.

De hecho en el 2012, el 26% de su inversión fue para ciencias de la vida; Israel es un gran productor de equipos médicos así como software, tecnología, en una tierra donde menos del 20% es cultivable y existe escasez de agua.

“La respuesta a todos estos éxitos es la cultura”, expresó el mandatario, quien añadió que a esto se suma la idiosincrasia innovadora para destacarse y producir nuevos emprendedores.

VIDEO:

Rafael Correa: Israel es un ejemplo que debemos seguir

FUENTE: UNIDOS POR ISRAEL-ISRAEL ES UN EJEMPLO


REFLEXIÓN:

En este video, el Presidente de Ecuador destaca el enfoque de la dirigencia israelí que explica el fenomenal desarrollo de su país. Si lo hubiera dicho el gobierno de Israel habría sido tomado como una propaganda, pero viniendo directamente de él no se puede menos que creerle. Si Ecuador cambia el enfoque para su desarrollo tiene tantas posibilidades de alcanzar sus metas y "despegar" como lo hizo Israel.

Ecuador tiene una superficie de 283.500 km2 y 15,5 millones de habitantes, Israel tiene 22.500 km2 y 8 millones, si comparamos se debe entender que es la política de una dirigencia lo que hizo la diferencia. Hay que enfatizar que no fue necesaria una dictadura al estilo de muchos que creen ser los iluminados y no ceden el poder al término de su mandato. Todo lo contrario, continuar una política exitosa cualquiera sea el elegido por el pueblo o cambiarla si tiene fallas. Es decir, los gobiernos deben tener continuidad en sus políticas y ninguno debe eternizarse en el mando.

Un presidente capaz de mirar y ver cuál es la clave para el éxito de un país tan pequeño y joven como Israel puede hacer que el suyo avance y sea también un ejemplo para América Latina. Hay que mirar el video para sorprenderse y valorar sus palabras. Impactan, no temer al fracaso y arriesgar para progresar.

ANA

martes, 25 de marzo de 2014

1273 - ENTREVISTA AL PRESIDENTE JOSÉ MUJICA


El presidente de Uruguay, José Mujica, en su casa de Rincón del Cerro. “Se ha dicho de ella que es una casa modesta. Falso. Es pobre”, afirma el autor del texto. / FOTO: Jordi Socías

RETRATO DE URUGUAY, EL PAÍS QUE SORPRENDE AL MUNDO

ENTREVISTA DE JUAN JOSÉ MILLÁS

El reportaje es extenso, el artículo contiene un video corto pero "jugoso", vale la pena verlo. El texto, la introducción del autor y todo el reportaje es de por sí un placer para el lector, porque no es un periodista, es un escritor y de los buenos.

Lo que sorprende al mundo no es nuevo para nosotros, los argentinos, es proverbial nuestro aprecio por Uruguay, hay por qué. Un país -comparativamente- tan chiquito en territorio y tan grande en muchos otros aspectos que siempre admiramos.

¿Qué más les puedo decir? Que no dejen de leerlo completo, es un deleite. Tiene fotos y pinta de cuerpo entero a su presidente y a su gente, porque es ella la que lo eligió democráticamente. Eso es lo que más nos diferencia.

Da envidia.

ANA

Juan José Millás viajó allí para encontrarse con el atípico presidente José Mujica. El mandatario recibió al escritor en su humilde casa y en su despacho. El político y Millás viajaron juntos hasta la residencia oficial de verano. Un periplo que traza el retrato de un hombre y de toda la nación.

Algunos párrafos para pensar:

"Mujica: –Yo creo que se retiran o se adaptan. (Toda una definición política).

"Apenas llevaba cuatro días libre, cuando pronunció un discurso político en el que resultaba imposible encontrar un vestigio de resentimiento. La naturaleza, suele decir, nos ha puesto los ojos delante para que miremos al frente."

"A la primera de mis preguntas respondió que los gobernantes ya no mandaban nada.

–¿Quién manda entonces? –pregunté.

Los grandes poderes financieros. Ya no es el perro el que mueve la cola, sino la cola la que mueve al perro."

"Observo a Mujica y me parece que va y viene dentro de sí mismo, como si tuviera una trastienda en la cabeza."

"Dice que tiene paciencia, que hay que seguir luchando y sembrando, que él ha pensado mucho, porque en la cárcel tuvo mucho tiempo para pensar, y que aprendió que todo cambia muy lento. Dice que de joven andaba “muy apurado”, que se le fueron entre 25 y 30 años de su vida, la mitad preso, la mitad medio libre o ´prisionero de mis esquemas´”.

"Dice que hasta hace 20 o 30 años se podía discutir si había guerras justas o no y que eran justas aquellas que significaban un proceso de liberación nacional o intento de liberación de naciones que se sentían sometidas, pero que hoy por hoy, y tal como han evolucionado las cosas, todas las guerras son para que los más débiles sufran. Dice que hay que tratar de cambiar las cosas en paz, que es preciso llevar a cabo políticas de Estado y que las políticas de Estado son aquellas en las que, desde posiciones distintas, se buscan los puntos de acuerdo. Dice que han aparecido problemas que ningún país puede resolver por sí mismo, que o gobernamos la globalización o la globalización nos gobernará a nosotros. Dice que la democracia y el socialismo son compatibles a condición de que la una no se trague al otro. Dice que lo que más cabe destacar de su mandato es la lucha contra la pobreza y la indigencia y el creciente clima de estabilidad política y confianza que ha atraído a las inversiones extranjeras."

"Dice que el problema de Europa es que ha descuidado la economía productiva, subordinándola al engranaje financiero, de ahí la imagen de la cola que mueve al perro, cuando lo productivo es el perro…"

"... este hombre dona el 87% de su sueldo a un proyecto de viviendas para pobres y le pregunto si le queda suficiente dinero para vivir y dice que sí, que a su señora, después de aportar al partido, le quedan 45.000 pesos, unos dos mil euros.

–¡Por favor –añade escandalizado–, con mi sueldo me sobra!"

"Dice que esto (los fenómenos climáticos) lo ha desatado el hombre y que debería arreglarlo el hombre, que no deberíamos pensar como países, sino como especie. Entonces empieza a establecer una comparación entre el cambio climático y las tempestades financieras. Dice que en Uruguay tuvieron entre 2001 y 2002 un desastre financiero que dejó al 40% de la población por debajo de los niveles de la pobreza. Dice que eso ocurrió porque dejaron al sistema financiero suelto."

"Si faltaba algo que coronara el pastel, resulta que tenían un presidente, José Mujica, el Pepe, que se atrevía a llevar la vida que predicaba para los demás."

"Nos pareció que la admiración hacia Mujica crecía a medida que descendías en la escala social. De la mitad hacia abajo gozaba de una reputación conmovedora. Lo veían como a uno de los suyos y les parecía un signo de coherencia que aplicara a su vida el grado de austeridad que predicaba para la de los demás."

"Mujica: Después, en el Liceo, milité en una agrupación libertaria. Nuestro lema era: ´Que te echen del trabajo por pelear, pero no por atorrante´. Los anarquistas modernos pelean por no trabajar."

"–Parece mentira –dice Mujica– que no cuidemos la vida, que es un paréntesis. Tenemos toda la eternidad para no ser."

"–Es muy importante desacralizar la presidencia –dirá luego–. Esto tiene un sentido político: acentuar el republicanismo. La distancia de los políticos con la gente está creando mucho descrédito. Y la peor enfermedad es la de la gente que no cree en su Gobierno. Cuando la gente dice: son todos iguales. Pues no."

FUENTE: EL PAÍS SEMANAL-MILLÁS-ENTREVISTA A MUJICA-24/03/14

lunes, 24 de febrero de 2014

1249 - LOS MANIPULADORES DEL DISCURSO POLÍTICO




EL INEXORABLE DERROTERO DEL FASCISMO POPULISTA

Por ALBERTO MEDINA MÉNDEZ *

Hace tiempo que los manipuladores del discurso político se vienen ocupando de tergiversar el significado de las palabras. No es casualidad. Lo hacen con una intencionalidad inocultable.

Buena parte de la explicación de sus éxitos electorales tienen que ver con que han conseguido instalar determinadas visiones, apelando a las más elementales enseñanzas de Antonio Gramsci, pero siempre con la necesaria complicidad de la holgazanería ciudadana que opta por aceptar linealmente el adoctrinamiento que propone esa dinámica panfletaria y superficial, que se esfuma ante el primer razonamiento relativamente sensato.

Han construido una caricatura de la historia que les resulta inmensamente funcional. Así le dieron nacimiento al perverso “Socialismo del Siglo XXI” que es sólo la peor combinación de marxismo y fascismo, y la empírica demostración de su innegable parentesco. Solo le han agregado ciertas aristas folklóricas para brindarle un aire más doméstico y regional, bajo un formato y presentación más amigable para estas latitudes.

Estos regímenes vienen con la pretensión de quedarse. Es por ello que su impulso inicial se orientó, en casi todos los casos, a modificar sus constituciones, para garantizarse reelecciones indefinidas o ciertos mecanismos de centralización del poder que le permitieran continuar.

Han destrozado deliberadamente la república, vulnerando la división de poderes que evita los abusos, fracturando principios básicos como el estado de derecho, la periodicidad de los mandatos y al mismo tiempo cooptando a los miembros de la Justicia para asegurarse impunidad y convirtiendo a los legisladores en la virtual escribanía del mandamás de turno.

Son sistemas de gobierno autoritarios, donde el poder se concentra en una sola persona que aglutina las decisiones, como si fuera un monarca con plenos poderes y sin limitaciones, lo que siempre viene acompañado de obscenos negocios, corrupción indisimulable y un descaro difícil de ocultar.

El fascismo como sistema político tiene algunas características que le son propias y son parte de su esencia, como su totalitarismo, el desprecio por el capitalismo, un nacionalismo premeditadamente extremo y el infaltable enemigo social específico, siempre seleccionado cuidadosamente, al que se responsabiliza de todas las calamidades que se puedan padecer.

Un líder carismático siempre es el que encarna el proyecto, difundiendo el odio sobre otros, pero también montando ese imprescindible aparato de propaganda enorme que intenta convertir premisas falsas, que de tanto repetirse parezcan indiscutiblemente verdades repletas de verosimilitud.

El continente tiene en Venezuela al máximo exponente de este desarrollo, el que a medida que pasa el tiempo y sigue obteniendo triunfos electorales ha profundizado su autoritarismo como así también el resto de las características de este régimen político. Las confiscaciones son cada vez más burdas y carecen de pudor, mientras las libertades se diluyen una a una, hasta desvanecerse, como parte del atropello a los derechos de forma siempre gradual, sistemática y progresiva.

Otros países del continente tienen intenciones de seguir ese recorrido y vienen haciendo los deberes como buenos alumnos, siempre con sus necesarios matices y estilos de liderazgos circunstanciales. En realidad se trata de un sistema insostenible en el tiempo. No existe forma de sostenerlo demasiado porque cada vez precisa de mayores dosis de totalitarismo para proseguir su rumbo. El fracaso anunciado de sus políticas, los lleva a necesitar de mayor control y eso irremediablemente significa que necesitan retirar más libertades para mantenerse en el poder.

La cobardía de los primeros mandatarios del resto de las naciones es difícil de explicar. El silencio que legitima las tropelías cotidianas es difícil de comprender. Los ciudadanos del mundo ya han tomado nota de este hecho.

Lo que resulta incomprensible es la cantidad de personas que pareciendo inteligentes y bien intencionadas, lejos de los intereses del poder, bajo el pretexto de coincidir con algunas posturas demagógicas como el supuesto enfrentamiento al imperialismo y otras actitudes típicas del nacionalismo fingido, terminan avalando y aplaudiendo los despropósitos de esta época.

La lista es larga. Supresión de la libertad de expresión, represión en las calles a manifestantes que reclaman, intimidación a medios de prensa locales e internacionales, restricciones a las libertades en todas sus formas, a lo que se agrega con crueldad los ciudadanos condenados a la pobreza, al desabastecimiento y a la inflación, mientras la violencia desenfrenada provoca muertes en hechos delictivos, que a veces hasta sirven de pantalla para enmascarar persecuciones políticas.

La estrategia es clara. Quedarse en el poder a cualquier precio. Los pilares de este sistema están a la vista. Un nacionalismo político que exacerba la soberanía de la mano de un odio contra lo foráneo, un intervencionismo económico que hace estragos y destruye la riqueza a su paso, generando un paulatino empobrecimiento, una hipócrita religiosidad contradictoria con su accionar permanente y ese despiadado monopolio de la fuerza que les permite controlar militarmente cualquier manifestación ciudadana.

Sus triunfos electorales provienen de un manoseado esquema electoral. Con esos argumentos justifican cualquier decisión como si tener votos habilitara a los gobernantes a ejercer la fuerza contra sus oponentes, acallarlos, encarcelarlos, quedarse con sus propiedades y limitar sus libertades.

Lamentablemente, el final de esta historia no podrá ser color de rosa. Cuando esta farsa concluya y la disparatada aventura culmine, sólo quedará una sociedad dividida, enfrentada, plagada de resentimientos, con una economía destruida cuya reconstrucción llevará mucho tiempo y esfuerzo.

Sería deseable que los mecanismos institucionales permitan ese renacimiento imprescindible, que las formas sean civilizadas y que los mezquinos intereses de los déspotas de turno no provoquen más sangre que la ya innecesariamente derramada.

Aunque sigan persistiendo en modificar la historia, acomodar el relato a sus caprichos y difundir mentiras con apariencias elegantes ya no quedan muchas dudas sobre el inexorable derrotero del fascismo populista.

* Es periodista, consultor en comunicación y conferencista. Presidente de la Fundación Club de la Libertad. Conduce los ciclos de radio "No está todo dicho" y "Existe otro camino" y de TV "Existe otro camino", en la provincia de Corrientes (Argentina).

FUENTE: INFOBAE-MEDINA MÉNDEZ-FASCISMO POPULISTA-23/02/14

REFLEXIÓN:

Un excelente artículo que nos explica que los caminos de una democracia auténtica están plagados de trampas hasta convertirla en una parodia.

Muchos países se juzgan y se muestran a sí mismos como "democráticos", votan en la ONU, usan las posibilidades que las instituciones democráticas le permiten para sus fines, simplemente porque han obtenido una mayoría circunstancial destrozan lo valioso que había e imponen su agenda.

Lo seguiremos padeciendo hasta que los representantes que hemos elegido con nuestro voto sean capaces de hacer aquéllo que nos prometieron en lugar de actuar como un bloque sólido, como si cada individuo no fuera responsable ante sus votantes.

Es cuestión de tiempo, paciencia, educación, esclarecimiento y permanente lucha hasta que aprendamos a separar la paja del trigo y seamos capaces de elegir a los mejores.

ANA

domingo, 23 de febrero de 2014

1248 - VENEZUELA - EN CRISIS





EN VENEZUELA ESTÁ EN MARCHA OTRO "CARACAZO"

Por JORGE CASTRO *

Todo indica que en Venezuela está en pleno desarrollo un nuevo “Caracazo”, con una movilización generalizada de la totalidad de los sectores sociales, y en la que el elemento decisivo de la crisis tendrá lugar al producirse la participación masiva de la marginalidad del Gran Caracas, la más combativa del continente, que por cuatro veces ocupó la capital desde 1958.

En el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez se produjo el último Caracazo (27/02/89-04/03/89). Los marginados del Gran Caracas, que viven en los “barrios” de las alturas de la capital, saquearon e incendiaron las zonas residenciales, edificios públicos, comisarías, hasta que la intervención del ejército los desalojó -encabezados por los paracaidistas de Maracay-, a un costo de 5.000 vidas.

La crisis venezolana ha adquirido un carácter orgánico (político/económico), mediado por el descontrol fiscal y el déficit del sector externo, que este año experimenta el primer saldo negativo de su historia.
 
Tres son los rasgos que caracterizan al sistema chavista en el momento actual: 


-El profundo debilitamiento del presidente Nicolás Maduro, que agudizó el vacío de poder provocado por la desaparición de Hugo Chávez; 

-La completa militarización del régimen, que le otorga al ejército el control de la totalidad de los resortes de poder; y

-Un déficit fiscal de 15%/20% del PBI, que se ha trasladado al sector externo, cuando le restan al Banco Central US$ 15.000 millones disponibles.

Venezuela es el quinto país petrolero del mundo y posee las mayores reservas del planeta, por encima de Arabia Saudita. Las exportaciones de crudo le brindaron ingresos entre 1999 y 2013 por US$ 760.000 millones.

Chávez llegó al poder en 1998 y el precio del crudo era US$ 8/barril. Ahora es US$ 107.

El punto álgido de la crisis venezolana es el siguiente: llenar el tanque de combustible de un automóvil salía US$ 0,11 en diciembre de 2013; y recuperar el precio que tenía en 1998 exigiría multiplicarlo por 122, lo que exige una devaluación de 300%.

El subsidio implícito tiene un costo fiscal de US$ 45.000 millones al año.

La identidad venezolana se funda en la convicción de que Venezuela es uno de los países más ricos del mundo; y tienen razón. Los “petroestados” se caracterizan por su economía rentística y la debilidad de sus instituciones. El petróleo es la única fuente de renta genuina y el resto de la sociedad se encuentra básicamente subsidiada.

El chavismo realizó una gigantesca transferencia de recursos hacia los sectores populares.

Por primera vez en la historia venezolana, la marginalidad recibió en forma directa 30%/35% de la renta petrolera, a través de las “misiones sociales” y con la gestión de los voluntarios cubanos. La tasa de inflación asciende a 56% anual y la carencia de recursos básicos (especialmente de la canasta alimentaria) alcanza a 40%. Por eso Maduro ha iniciado, forzadamente, el inexorable proceso de ajuste. Las importaciones cayeron 12,1% (US$ 8.200 millones) en el último trimestre de 2013, el bolívar se devaluó 32% y el tipo de cambio oficial (SITME) fue eliminado, a través del cual se habían perdido 30% de las reservas el año pasado.

Por eso el bolívar perdió 70% de su valor en 12 meses.

El chavismo ha vuelto a su fuente y a su razón de ser, que es el ejército.

Hugo Chávez es inseparable del protagonismo político de los militares venezolanos.

El teniente coronel Chávez fue el jefe de la juventud militar que se insurreccionó contra la República de Punto Fijo (1958-1998), el 4 de febrero de 1992; y hoy son sus camaradas de promoción los que controlan el país y las instituciones castrenses.

El ejército de Venezuela se tornó chavista por el liderazgo extraordinariamente carismático del jefe de la insurrección del 4 de febrero de 1992.

Es el ejército de siempre, que tiene ahora entre sus manos la totalidad de los recursos de poder y cuando está en pleno desarrollo un nuevo “Caracazo”.

FUENTE: CLARÍN-CASTRO-CARACAZO-22/02/

* JORGE CASTRO

Premio Konex 1997: Análisis Político
Jurado Premios Konex 2007: Comunicación - Periodismo

Nació el 10/03/1943. Abogado (UBA, 1969). Se desempeñó como analista político en diferentes medios de comunicación, columnista de los diarios Perfil, La Nación (PK) y Clarín (PK). Jefe de la Sección Política Internacional del diario Tiempo Argentino y Director Adjunto del diario El Cronista Comercial (1986-97). Fue Secretario de Planeamiento Estratégico de la Presidencia de la Nación (1998-99). Docente de las universidades de Buenos Aires y del Salvador; de la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales (FLACSO) (PK), de las Escuelas de Defensa Nacional, Superior de Guerra y del Instituto del Servicio Exterior. Miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) (PK). Dictó conferencias y exposiciones en numerosas entidades políticas, educativas y de investigación. Presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico. Recibió la Orden Nacional de Cruzeiro Do Sul, otorgada por el Gobierno de Brasil, entre otras distinciones.

REFLEXIÓN:

El final inevitable del populismo, el espejismo de mayor justicia social con una mala administración. Los recursos se emplean para eternizar los votos a favor del gobierno hasta que la fiesta se acaba.

Los nuevos países petroleros de Medio Oriente tienen poca población, pueden distribuir a sus ciudadanos los recursos que obtienen del petróleo e importan trabajadores que pagan con su trabajo a bajo costo el progreso que vemos, enormes edificios con trabajo esclavo.

No es el caso de Venezuela con casi 30 millones de ciudadanos, si se reparte alocadamente no hay forma que pueda ser exitoso. 

Por otra parte, mal que mal, la democracia es un valor en Latinoamérica, desconocido en los países árabes.

La gente no sale a la calle en masa si las cosas anduvieran bien, ésta es la reflexión que importa. Nuestra esperanza es que el conflicto se resuelva sin que se derrame sangre, que discutan pero que no se maten.

ANA

viernes, 21 de febrero de 2014

1247 - VENEZUELA - GÉNESIS CARMONA


Todos estamos preocupados y espantados por lo que está ocurriendo en Venezuela. Nadie quiere la ruptura de un gobierno constitucional, nadie, pero cuando un pueblo sale en masa a la calle a protestar debe ser escuchado. Esto no es lo que ocurre en Venezuela.

Es muy difícil que salga una multitud a manifestarse a menos que algo serio esté pasando, es imposible que personas con distintas simpatías políticas, mucho menos que sean pertenecientes a algún partido que las lidere, sin ponerse de acuerdo, protesten de esta forma si no tienen alguna buena razón para hacerlo.


Lo que vemos por televisión, más que ninguna otra cosa, es que se quejan de que hay escasez de productos básicos, creo que esto ha sido lo más importante para que haya habido tal reacción del hombre común.

 

Como siempre, son los estudiantes quienes empezaron por razones más fundamentales pero fueron respaldados por toda la sociedad que está desconforme con la política del gobierno actual.

Para mi el fenómeno debe ser comprendido de esta manera, la gente no se moviliza tan fácilmente si le faltan otras cosas tan fundamentales como la libertad de expresión, pero si a la mayoría le falta la comida entonces veremos que no se necesita mucho más para que sin acuerdo previo reclamen.


Estas manifestaciones deben ser entendidas claramente como expresiones de PROTESTAS PACÍFICAS, los participantes no están armados y sólo gritan llevando pancartas, cada uno con distintos reclamos,

 

La reacción del gobierno al emplear armas de fuego que mataron a varios e hirieron gravemente a muchos, nos hace entender que lo que está pasando allí es mucho más que la escasez, un gobierno que reacciona así se delata.

No es importante entrar en detalles que ya conocemos, todos estamos viendo la represión, esto va mucho más allá de que lo que vemos sea la expresión de una posición política que se desea explicar como una ideología adversa al gobierno actual. Es absurdo.

Venezuela, un país rico que nada en petróleo, tiene problemas económicos que sólo pueden resolverse con mejor administración, menos ideología y sin balas.

Todas las vidas tienen valor, hasta el más insignificante habitante de nuestro planeta debe ser respetado y si es débil más debe ser ayudado.

Pero me duele particularmente saber que una joven como Génesis Carmona, reina de belleza y que eligió ser estudiante en lugar de conformarse con su éxito, haya sido asesinada disparándole en la cabeza y estando de espaldas. No puedo entenderlo más que de una manera: han "matado a un ruiseñor". Una bala perdida no da en la cabeza a menos que se haya hecho puntería. Creo que ella era lo que su ejecutor no es, un asesino que odia y envidia lo bello, por dentro y por fuera que ella representaba, entonces había que eliminarla.

Quienes no leyeron el libro o no vieron la película "Matar a un Ruiseñor", ni conocen el tema, la recomiendo. En el video (al final) podrán leer las sabias palabras de su protagonista en una película ganadora del Oscar y que es considerada una de las mejores del cine universal.

Para mi, Génesis siempre representará a un ruiseñor, al que es un pecado matar, y creo que será con el tiempo un símbolo de la brutalidad de quienes tienen el poder de destruir aquello que hace más bella nuestra vida con sólo mirarla.

En la película dice un personaje: "es pecado matar a un ruiseñor". Los ruiseñores no le causan ningún daño al resto de las criaturas vivientes, "solo hacen una cosa y es cantar con todo su corazón para nuestro deleite"

La belleza tiene un valor para el alma, una flor, un paisaje, un niño, una mujer hermosa. No la olvidemos.

Los ruiseñores son una presa sólo para las bestias.

ANA