miércoles, 19 de mayo de 2010

579 - GREENFIELD - ESTRATEGIA DEL ISLAM


"THE GROUND ZERO MOSQUE - FIRST YOU BOMB AND THEN YOU OCCUPY"

LA MEZQUITA DE LA ZONA CERO - PRIMERO SE BOMBARDEA Y DESPUÉS SE OCUPA

Por DANIEL GREENFIELD

THE SULTAN KNISH BLOG

Porque creo que este es un excepcional artículo sobre la propuesta de la construcción de una mezquita a dos cuadras de la Zona Cero, donde estaban la torres gemelas en Nueva York, agradecería reenviar este texto a cuantos contactos tengan. Saber por qué se intenta hacerlo y crear opinión es una forma de impedirlo.

ATENTADO A LAS TORRES GEMELAS-WTC-NY

(TRADUCCIÓN LIBRE DE ANA)

¿Sabía usted que el centro de Manhattan tiene una enorme población musulmana? Así es, una población musulmana tan grande a la que sólo se la puede asistir por medio de una mezquita de 100 millones de dólares a ser construida en un edificio de 13 pisos.

Con ese tipo de proyecto, usted tendría que suponer que hay una comunidad musulmana local de decenas de miles que necesitan ser asistidos por un centro musulmán. De hecho, no hay tal comunidad. Las mezquitas locales existentes, incluyendo una puerta de metal anodina que dice Masjid, a cinco cuadras de la Zona Cero, principalmente atienden a vendedores que abastecen de comida cocida en tiendas y carritos, la
"Mafia Halal", que insisten en mandar oleadas de humo negro de mal olor a todas partes en las cercanías y que se los conoce por asaltar violentamente a otros vendedores que quieren hacer su negocio en los alrededores.

Luego están los empleados de comercios de descuento o liquidación que venden de todo, desde ítems comprados en tiendas que han cerrado a ropa usada y películas piratas, en las cercanías de City Hall. Éstas se están aburguesando, dejando este tipo de negocios, ya que el barrio continúa atrayendo comercios de mejor clase. También la mayoría de los que trabajan allí son mujeres. Hay pocos musulmanes que trabajan en firmas financieras de Wall Street, pero son una minoría y tampoco son residentes de los vecindarios.

A diferencia de Park Slope, Boerum Hill o esa fea parte de Midwood llenas de comercios en cierre que venden tarjetas telefónicas y abalorios baratos, el Bajo Manhattan no es hogar de una gran comunidad musulmana. Nadie seriamente afirma que lo sea.
Las mezquitas de escaparate de Manhattan son utilizadas en gran medida por los musulmanes pakistaníes y afganos que trabajan cerca, pero que en realidad viven en Brooklyn, Queens o New Jersey. Nada de esto se discute seriamente.

El mismo Imán Feisal
admite en una entrevista que la mayoría de los fieles de su mezquita en Tribeca no son miembros locales de la comunidad.

"La gente que viene aquí para la jum´a (oración) llegan desde la zona de los tres-estados de New York. Por supuesto, la mayoría trabaja en los alrededores, pero una cantidad de ellos viene de Uptown, Brooklyn o New Jersey, especialmente para participar en la oración de aquí de los viernes y para oír mi sermón."


Feisal ni siquiera menciona a algún residente real del Bajo Manhattan como asistiendo a su mezquita. Sólo musulmanes que trabajan en el área y algunos que viajan solamente para oírlo predicar. Que significa lo contrario de lo que Feisal le dijo a la Junta Comunitaria, su mezquita propuesta no es similar a los centros comunitarios locales judíos y cristianos que atienden a las poblaciones locales judías y cristianas.
En cambio, ésta será una mezquita que atendería a algo así como 100-200 musulmanes comprometidos, a un costo aproximado de un (1) millón de dólares por musulmán.

La pregunta entonces es ¿para quién es realmente esta mezquita en la Zona Cero? Si no hay miles de familias musulmanas que necesiten una mezquita/centro cultural islámico, ¿por qué en realidad está siendo construida?


El número de mezquitas en la Ciudad de New York ha aumentado dramáticamente en una generación, yendo de
menos de 10 en 1970 a más de 100 en 2001, incluyendo 17 en Manhattan. Esa cantidad es mucho mayor hoy y muchas mezquitas se convirtieron de operadores de escaparate pasando a ocupar grandes edificios usando programas de divulgación para encontrar conversos. Esas mezquitas también comenzaron a inmiscuirse en negocios locales tratando de cerrar bares cercanos. Esto determina que la mezquita sea no sólo un edificio donde los musulmanes entran y hacen lo que hacen, sino que sea un punto de apoyo para controlar y rehacer barrios enteros calle por calle.

Una cantidad de
comercios de licores en Manhattan ya han perdido sus licencias cuando los musulmanes de New York, hermanos de los Taliban, usan la burocracia municipal para sacarlos fuera del negocio, y si ellos no lo pueden hacer legalmente, entonces usan las amenazas y la intimidación. Estos no son incidentes aislados. Así como los taxistas musulmanes de Minnesota, que se negaron a transportar pasajeros que llevaran alcohol y que, en cambio, intentaron imponer dos líneas, una para los que obedecieran a la Sharía y una para los infieles, o los cajeros que se negaron a escanear productos porcinos, esto se trata de imponer la ley islámica a los norteamericanos.

El Primer Ministro de Turquía, Erdogan,
escribió una vez, "Las mezquitas son nuestros cuarteles, las cúpulas nuestros cascos, los minaretes nuestras bayonetas y los fieles nuestros soldados." La visión del islam de Erdogan es la misma que la de los sauditas, quienes le otorgaron el "Premio Internacional King Faisal por Servicios al Islam". Y es el dinero saudita el que está detrás de los grupos islámicos en Estados Unidos tales como CAIR que sirven como la cara pública de los musulmanes en Norteamérica.

¿Qué significa realmente construir un "cuartel" islámico cerca de la Zona Cero? ¿Qué nos dice realmente hacerse cargo de un edificio que fue destruido por los ataques del 9/11, comprar una propiedad por una fracción de su precio real en un barrio cuyos valores como propiedad comercial fueron destrozados por el terrorismo islámico... a fin de construir uno de esos "cuarteles"? Es la próxima fase de la invasión. Primero se lo vuela y luego se lo ocupa.

Después que Al Qaeda "despejó el terreno" en los ataques del 11 de septiembre. Esto no sólo mató a 3.000 personas sino que también envenenó a una gran cantidad de trabajadores de rescate y dañó a varios edificios cercanos, tales como el edificio del Deutsche Bank y el antiguo edificio de la fábrica Burlington Coat, del que se está haciendo cargo la mezquita propuesta. Y gracias a la masacre y devastación llevada a cabo por sus correligionarios,
el edificio de 18 millones de dólares fue en cambio vendido a una compañía musulmana por debajo de los cinco (5) millones.

Un buen descuento, ¿no le parece? Matar a 3.000 infieles y usted puede comprar un edificio que sus correligionarios devaluaron a menos de una tercera parte de su precio. Así es como lucen las economías reales de la Sharía.


Pero las fuerzas de ocupación hacen esto todo el tiempo. Cuando Estados Unidos ocupó Alemania, usó el edificio IG Farben, anteriormente la piedra angular de la maquinaria de guerra industrial nazi, como sede de su gobierno militar. Cuando Estados Unidos ocupó Bagdad, se hizo cargo y
utilizó los palacios y centros operativos de Saddam. Primero se bombardea, luego se ocupan los cuarteles del enemigo. La mezquita propuesta será construida en la propiedad que fue abatida por el terrorismo musulmán. Ahora servirá como teatro de operaciones para la próxima fase de la invasión.

Como lo he demostrado, esta mezquita propuesta no tiene la intención de servir a los musulmanes locales.
Por un lado difícilmente haya algunos. Y por otro, el
Imán Feisal ha enfatizado repetidamente que la mezquita será un centro cultural y educacional a fin de promover el islam. Tendrá una pileta de natación, un restaurante, un teatro, una cancha de basket y toda la parafernalia de los centros comunitarios cristianos y judíos, lo que tiene sentido puesto que están dirigidos a cristianos y judíos (y cualquier otros infieles al azar que pueden estar dando vuelta por ahí). Sin embargo, su modelo verdadero es el de los centros de cienciología que buscan atraer gente para que se los una. Y esto es sólo el comienzo.

"Desde un punto de vista programático, esto nunca fue hecho antes", agregó Feisal. "Si hacemos esto correctamente, queremos la franquicia de este concepto y construir otras Casas de Córdoba como ésta en otras ciudades norteamericanas, y otras ciudades alrededor del globo".

Como McDonalds, excepto que será para el islam. Mil millones servidos. ¿O es eso realmente mil millones a ser servidos?

¿Recuerdan otra vez esos cuarteles mezquita? Los cuarteles adoctrinan a los fieles en la forma del islam. Y desde los días de Mahoma, la forma del islam ha sido la jihad. Y los que se han convertido al islam han probado ser terroristas extremadamente confiables.

El nombre Casa de Córdoba es popular entre los musulmanes que operan en occidente, porque los crédulos occidentales pueden ser convencidos que se trata de mirar hacia atrás a la época de oro de la tolerancia entre musulmanes, cristianos y judíos en España. Pero en realidad la utilización de Córdoba se refiere a la dominación musulmana de cristianos y judíos bajo el Califato de Córdoba que invadió y ocupó España y parte de Francia.

La misión de la Iniciativa de Córdoba de Feisal; "para lograr un punto de inflexión en las relaciones musulmanes-occidente dentro de la próxima década, trayendo de vuelta la atmósfera de tolerancia interreligiosa y respeto que hemos anhelado de cuando musulmanes, cristianos y judíos vivían en armonía y prosperidad ochocientos años atrás..." puede ser leída de una de dos maneras.

Está la crédula lectura occidental, que se emociona con la idea de vivir todos en paz. Y luego está la lectura informada que entiende que bajo la visión global cultural musulmana, la coexistencia y armonía es el producto de vivir bajo la ley islámica. En la lectura musulmana de la historia, hubo tolerancia y prosperidad general bajo el islam, que sólo se puede restaurar cuando se alcance el "punto de inflexión" de un califato mundial y todos una vez más estén viviendo alegremente bajo el islam. Lo mismo que en los buenos viejos días de Al Andalus y del Califato de Córdoba.

¿Es esto lo que el Imán Feisal quiere decir?
Consideremos su explicación del por qué se la llama Iniciativa de Córdoba.

Durante su apogeo en los siglos X y XI, Córdoba fue la sociedad más ilustrada, pluralista y tolerante sobre la tierra, una donde los musulmanes y judíos disfrutaban de una relación especial. Mi propia organización, la Iniciativa de Córdoba, se basa en este legado para una vez más cambiar las relaciones judeo-musulmanas hacia la colaboración en torno a nuestros valores e intereses comunes.

Esto por supuesto suena perfectamente inocuo a los oídos occidentales. Excepto que un detalle de menor importancia fue dejado de lado. Los siglos X y XI fueron los períodos del Califato de Córdoba. Esta "relación especial" a la que hace alusión el Imán Feisal consistía en que
los judíos vivían bajo gobierno musulmán y eran tolerados por sus gobernantes.

¿Cómo se vio realmente esta
maravillosa "relación especial" en Córdoba?

En 1011 en Córdoba, España, bajo dominio musulmán, hubo pogromos en los que, de acuerdo a varias estimaciones, entre cientos y miles fueron asesinados.

Mientras tanto, el mes pasado, antes de cautivar a los crédulos miembros de la Junta Comunitaria, el Imán Feisal estuvo ocupado blanqueando la elección en Sudán, donde El Bashir de Sudán, que había presidido el genocidio de animistas y cristianos, fue reelecto por una considerable mayoría.
Tal elección fue
irremediablemente corrupta. ¿Cuán mala fue realmente? Tan mala que inclusive el Centro Carter la criticó duramente. Y el Centro Carter había aprobado previamente las elecciones de Chávez y Hamás. Pero eso no impidió al Imán Feisal dar luz verde a numerosos artículos publicados en su sitio "La Iniciativa de Córdoba" y en Al Jazeera, instando a un "compromiso constructivo" con el régimen genocida de Sudán.

Porque Córdoba puede estar en cualquier parte. Absolutamente en cualquier parte donde los musulmanes gobiernen a los no musulmanes. En tanto las leyes islámicas gobiernen. ¿Y qué es un pequeño genocidio entre "creyentes"? Y hablando de la ley islámica, otro proyecto de la Iniciativa de Córdoba es el
Index de la Sharía que mide la "islamicidad" de un estado que determina cuán correctamente un país cumple con la ley islámica. Y allí es donde nosotros estamos ahora. La próxima fase de la invasión. Ocupación.

El Imán Feisal ha
dicho ya que el terrorismo no terminará hasta que occidente reconozca el daño que le ha hecho a los musulmanes. Éste por supuesto es siempre el punto de partida en el que el ciclo de apaciguamiento comienza con los terroristas. Reconozcan el daño que nos han hecho. Paren de dibujar historietas de Mahoma. Terminen ya con algunos de sus derechos civiles, los derechos de las mujeres y su período de derechos. Acepten la Carta de Medina bajo la cual todos los conflictos serán resueltos por medio de la ley islámica. Sométanse.

La mezquita de la Zona Cero es una obscenidad y una abominación. No es mejor que levantar la esvástica sobre Auschwitz. Como el "Crescent of Embrace" (Abrazo de Medialuna-homenaje a las víctimas del vuelo 93 del 11/9) simboliza la dominación islámica inclusive sobre las tumbas de sus víctimas. Es un crimen despreciable contra los vivos y los muertos, contra la memoria de una atrocidad por quienes se han aprovechado de ella.

El reproche del Profeta Elías a Acab, "¿Has asesinado y también heredado?" sonaría en los oídos de cualquier persona civilizada que viera realizado un hecho tan terrible.
Quien viera cómo la religión de los asesinos busca erigir un monumento para su propia glorificación sobre los cuerpos incinerados de sus víctimas. No víctimas a quienes les sucedió ser asesinadas por gente que simplemente eran musulmanes. Sino que fueron asesinadas en nombre del islam. De modo que, en palabras del Corán, el Islam debe ser, "victorioso sobre todas las religiones aún cuando los infieles se resistieran." (Corán 61:9)

Así que, ¿de donde vendrá el próximo atentado de Times Square? Quizá será un estudiante universitario norteamericano común quien se para y mira la Zona Cero y se siente intrigado sobre las creencias de aquellos que hicieron esto. Y así él toma un tour gratis en la cercana Casa de Córdoba. Se le da una bien blanqueada versión del islam y él la acepta. Él se detiene cada vez que está en la zona y finalmente se convierte al islam. A medida que pasa por las etapas se le da más y más de las verdaderas creencias del islam. Y para entonces él también las acepta. Pronto no le sirve más la prédica suavizada del Imán Feisal, quien ha sido útil a su propósito de traerlo a él como a muchos otros a través de la puerta. En cambio, le crece una barba y comienza a asistir a una verdadera mezquita. Donde se habla de la resistencia en Palestina y en Chechenia e Irak. Donde los creyentes están realmente haciendo su parte para hacer del mundo un lugar mejor obligando a todos a vivir bajo la ley islámica.

Tres años después él está parado frente a un bar de Manhattan vistiendo una pesado chaleco. Debajo hay una bomba. Entra al bar y grita "Allah Akbar" (Alá es Grande). Dos años después los restos quemados del bar finalmente encontrarán a un comprador por una fracción de su precio original. Hay un imán que quiere abrir allí una mezquita.

FUENTE: SULTAN KNISH-FIRST YOU BOMB-16/05/10

MAPA DE NUEVA YORK-DENSIDAD ÉTNICA

PARA DIVULGAR ESTE ARTÍCULO SE RUEGA CITAR EL SITIO DEL AUTOR:

SULTAN KNISH: FIRST YOU BOMB-16/05/10

TAMBIÉN LA DIRECCIÓN DE ESTE POST:

579 - GREENFIELD - ESTRATEGIA DEL ISLAM

domingo, 16 de mayo de 2010

578 - LOS "PECADOS" DE OCCIDENTE - PIPES


ENTENDER EUROPA

Por DANIEL PIPES


"IN EUROPE, REMORSE HAS TURNED TO MASOCHISM"

DANIEL PIPES ORG.

"Nada es más occidental que el odio a Occidente". Eso escribe el novelista y ensayista francés Pascal Bruckner en su obra ´La tyrannie de la pénitence´ (2006), hábilmente traducida al inglés por Steven Rendall y recientemente publicada por Princeton University Press como ´La tiranía de la culpa: un ensayo del masoquismo occidental´. "Todo el pensamiento moderno", añade, "se puede reducir a denuncias mecánicas de Occidente, haciendo hincapié en la hipocresía, la violencia, y la abominación de este último".

Exagera, pero no mucho.

El autor muestra cómo los europeos se ven a sí mismos como "el enfermo del planeta", cuya enfermedad origina cada problema que tiene el mundo no-occidental (lo que él llama el Sur). En cuanto el hombre blanco puso el pie en Asia, África o América, la muerte, el caos y la destrucción siguieron los pasos. Los europeos se creen nacidos del estigma: "El hombre blanco ha sembrado de dolor y ruina los lugares a donde ha ido". Su piel blanca avisa de su deficiencia moral.

Estas declaraciones provocadoras sostienen la brillante polémica de Bruckner que defiende que el remordimiento europeo por los pecados del imperialismo, el fascismo y el racismo se ha apoderado del continente hasta el extremo de ahogar su creatividad, destruir su autoconfianza y agotar su optimismo.

Bruckner en persona reconoce las manchas de Europa, pero también la alaba por la autocrítica: "No hay duda de que Europa ha alumbrado monstruos, pero al mismo tiempo ha dado a luz teorías que hacen posible entender y destruir estos monstruos". El continente, sostiene, no puede ser sólo una maldición, dado que sus sublimes logros complementan sus peores atrocidades. Esto es lo que él llama "la prueba de grandeza".

Paradójicamente, es la misma disposición de Europa a reconocer sus defectos lo que suscita el auto-odio, porque las sociedades que no practican la introspección no se laceran. La fuerza de Europa es así su debilidad. Aunque el continente "más o menos ha vencido a sus monstruos" como la esclavitud, el colonialismo o el fascismo, decide revolcarse en el peor de su historial. De ahí el título del libro, "La tiranía de la culpa". El pasado, con su violencia y agresión, se congela en el tiempo, una carga de la que los europeos nunca esperan zafarse.

El Sur, por el contrario, es considerado inocente a perpetuidad. A medida que el colonialismo se desvanece en el olvido, los europeos se culpan valientemente de la difícil situación de los pueblos otrora colonizados. La eterna inocencia significa la infantilización de los no occidentales; los europeos actúan como si ellos fueran los únicos adultos, una forma de racismo en sí misma. También ofrece una manera de anticiparse a las críticas.

Esto explica el motivo de que los europeos pregunten lo que ellos "pueden hacer por el Sur en lugar de preguntar lo que el Sur puede hacer por sí mismo". También explica el motivo de que, tras los atentados de Madrid en 2004, un millón de españoles se manifestaran no contra los autores materiales islamistas, sino contra su propio primer ministro. Y peor aún: el motivo de que vieran a los civiles españoles "desgarrados por el acero y el fuego" como la parte culpable.

Como se observa en los atentados de Madrid y en un sinfín de actos de violencia más, los musulmanes tienden a tener las actitudes más hostiles hacia Occidente, y los palestinos se cuentan como los más hostiles de los musulmanes. Que los palestinos se enfrenten a los judíos, las víctimas más graves de la criminalidad occidental, les convierte en el vehículo ideal para refutar perversamente la culpa occidental. Para empeorar las cosas, mientras los propios europeos se desarman, los judíos cogen la espada y se sirven de ella sin vergüenza.

Europa se exonera de los delitos contra los judíos ensalzando a los palestinos como víctimas, sin que importe lo virulentamente que actúen, y retratando a los israelíes como los Nazis definitivos, al margen de lo imprescindible de su legítima defensa. De esta forma la cuestión palestina "vuelve a legitimar de forma discreta el odio a los judíos". Los europeos se centran en Israel con tal intensidad que se podría pensar que el destino del planeta va a decidirse "en una pequeña franja de territorio entre Tel Aviv, Ramalah y Gaza".

¿Y Estados Unidos? Al igual que "Europa se redime del crimen de la Shoah culpando a Israel, [también] se exonera de los pecados del colonialismo culpando a Estados Unidos". Excomulgar a su vástago estadounidense permite a Europa pavonearse. Por su parte, Bruckner rechaza esta salida fácil y expresa su admiración por América y su orgullo del país. "Mientras América se reafirma, Europa se cuestiona". También señala que, en caso de necesidad, los condenados de la tierra invariablemente recurren a Estados Unidos y no a la Unión Europea. Para él, Estados Unidos es "el último gran país de Occidente".

Él espera que Europa y América cooperen de nuevo, porque cuando lo hacen, "logran resultados maravillosos". Pero sus propias evidencias apuntan lo improbable de esa perspectiva.

FUENTE:
PIPES-ENTENDER EUROPA-27/04/10

NATIONAL REVIEW ONLINE

COMENTARIO:

Siempre hay culpa cuando se tiene conciencia, nadie está exento de cometer errores y a veces también crímenes. Pero, ¿eso nos hace estúpidos o injustos? ¿Eso nos permite sacarnos las culpas cargando a otros con ellas?

El arrepentimiento no basta, también se debe reparar a la víctima. Este es el tema más difícil porque no se puede volver atrás la historia. Lo que el hombre blanco hizo es repudiable, los negros americanos lo saben muy bien cuando para dormir a sus hijos los amedrentaban diciéndole que si no se dormían "iba a venir el diablo blanco". Nada más claro sobre qué significaba el blanco para un negro estadounidense. Pero lo han superado o lo siguen intentando. Y no les ha llevado siglos, como a Europa, algo de lo que pueden estar muy orgullosos.

Lamentablemente, demostrando que han superado esa discriminación, han elegido a un hombre que no es negro sino mulato, que no es de raíces americanas, cuya formación no es cristiana y que se educó con la elite americana. Nada que ver con Martin Luther King. Además de ser muy inteligente es bastante soberbio e inexperto. Tres particularidades que hacen posible que se equivoque y mucho. El tiempo dirá.

Con respecto a qué hacen Europa y Estados Unidos con quienes fueron sus víctimas en el pasado, no tiene ningún sentido tratarlas hoy como sus víctimas, en realidad las "ex-víctimas" que tienen el poder son sus socios en negocios internacionales, y todos están muy mezclados. No se puede decir el poder del dinero americano, europeo o de cualquier parte del mundo. Sólo hay intereses y la gente, esos pueblos que otrora fueron esquilmados por occidente, son hoy empobrecidos por la misma casta que hace negocios con el occidente de hoy. Los mantienen en la ignorancia, los sojuzgan y esclavizan como ayer lo hicieron las grandes potencias. Pero esta vez por sus propios líderes.

¿Esto es culpa de occidente? En parte lo sigue siendo, nada más evidente que lo que las grandes compañías petroleras hacen en África y donde pueden explotan minerales a "cielo abierto" y envenenan las aguas cuando los dejan. Pero si cada uno de los que tienen intereses dejara ese lugar otro lo ocuparía, el dinero y el poder los hace buitres.

El mundo está dividido porque cada cual quiere imponer su cultura y su ideología. En ese sentido hay un occidente que aprovechó su momento histórico y progresó, que avanzó hacia una sociedad más justa, que dejó atrás las barbaridades y se civilizó, internamente. Hay una Europa que se ufana de su cultura de muchos siglos y hay una América que pone el cuerpo cuando las cosas se ponen feas. Es hora que se pongan de acuerdo y defiendan juntas lo que han conquistado y que, por cultura, comparten.

¿Qué hacen los países que tienen lo que a occidente le falta y por lo que ganan enormes sumas de dinero? Petróleo, gas, minerales, su "progreso" es la involución, hacia allí se esfuerzan por llevar a su gente y además nos lo quieren imponer a nosotros. Es hora que occidente decida qué quiere hacer con su futuro, si golpearse el pecho mientras disfruta del presente o si se decide a defender lo logrado y apoya a quien, como Israel, se ha esforzado por renacer de sus cenizas -y no es un eufemismo- en lugar de llorar por un pasado mucho más doloroso que cualquier culpa que occidente pueda sentir.

No comparto totalmente la idea que occidente actúa como lo hace hoy para reparar su pasado, lo hace por comodidad, porque es más fácil apaciguar a los peligrosos que apoyar a quienes no lo son. Esto no tiene nada que ver con la culpa, es egoísmo, porque no es el occidente de hoy quien cargará con este nuevo pecado, son las generaciones futuras, ellas sí, las que tendrán que soportar las consecuencias de la falta de coraje que un país mucho más pequeño y aislado como Israel, en soledad, enfrenta.

ANA

miércoles, 12 de mayo de 2010

577 - GREENFIELD - SOBRE TERRORISMO - II -


"TERRORISM DOESN´T GO AWAY WHEN YOU IGNORE IT"

EL TERRORISMO NO DESAPARECE CUANDO SE LO IGNORA

Por DANIEL GREENFIELD


THE SULTAN KNISH BLOG

(TRADUCCIÓN LIBRE DE ANA)

El terrorismo no desaparece cuando se lo ignora. Como un masivo derrame de petróleo, no desaparece sólo porque usted desea jugar al golf o tomar sol, cuando debe atender a una venerable prensa en una Cena de Corresponsales que parece tener más celebridades de Hollywood y de los Grandes Medios, en lugar de honestos y muy trabajadores periodistas. El terrorismo no se toma un día libre o vacaciones. Ni siquiera para las fiestas musulmanas. Ni para Ramadan. El terrorismo no desaparece hasta que se lo derrota. Es así de simple.

El terrorismo islámico es una de esas cosas que no se supone que todavía exista en el ámbito de los asuntos humanos. El juego de suma cero. La lucha en la que sólo puede haber dos resultados. Una inequívoca victoria de un lado o del otro. Ninguna negociación, ni programas de acercamiento, discursos, concesiones, becas y libros cambiará eso. Y eso es una pena porque en el siglo pasado nuestra cultura abrazó la idea que cada problema que involucra a los asuntos humanos puede ser arreglado si todos nos sentamos y lo hablamos. Y la ingenua idea de la violencia en los asuntos humanos por una falta de concesiones es exactamente la clase de cosas que a nuestros enemigos les gustaría que creyéramos. Nada mejor para que ellos nos corten la garganta.

La falacia de la negociación depende de la suposición que cada jugador preferirá hablar antes que luchar, que se conformará con el 33 por ciento de la torta, en lugar del 100 por ciento de ella. La misma historia humana es testigo del hecho que tales jugadores no sólo existen, sino que tienden a marcharse con toda la torta, lo que no sorprende puesto que la historia suele ser escrita por aquellos que juegan para ganar, más que por los juegan para empatar. Un verdad inconveniente para los apóstoles del poder blando, que piensan que los imperios de tigres de papel son todo lo que se necesita para comenzar un nuevo orden mundial.

Desafortunadamente para ellos, las guerras con frecuencia recaen sobre quien quiere más la victoria. En la SGM, la Alemania nazi arrasó el campo porque sus soldados la querían más, mientras que inicialmente los aliados e inclusive los rusos querían repartir la diferencia, para mantener a raya a Fritz, hasta que todos tuvieran la chance de hablar y tomar tanto como pudieran de la nueva situación. Sólo cuando Inglaterra y Rusia vieron el abismo comenzaron a quererla más. Sólo entonces empezaron a hacer sacrificios y desesperados esfuerzos oponiendo la resistencia que les permitió sobrevivir lo suficiente para agotar las capacidades bélicas de Alemania y alinear a Estados Unidos en la guerra.

Hoy no somos nosotros los que quieren más la victoria. Nuestros enemigos sí la desean. Y ellos lo destacan cada vez que un terrorista suicida entra en una multitud. Su muerte es su forma de comunicarnos su carácter implacable y su determinación de estar en la lucha hasta que el último infiel esté muerto o en cadenas. El atentado suicida no es una estrategia, es una propaganda hecha por quienes reconcilian su falta de sagacidad militar y estratégica, con su desprecio por el "enemigo decadente y blando" a quien ven como alguien que no desea más que una vida confortable rodeado por los bienes de consumo. Una evaluación del mundo moderno que los islamistas compartieron con Kruschev y Hitler, sin mencionar la crítica progresista promedio del consumismo norteamericano.

Los terroristas islámicos no pueden derrotar militarmente a un pueblo que caminó sobre la luna. Pero no tienen que hacerlo. Su estrategia no depende de jugar con nuestras fortalezas sino de aprovechar nuestras debilidades. Su blanco está claramente delineado en nuestro sentido del juego limpio, en nuestro anhelo de acercarnos al Otro y conocer su punto de vista, en nuestro deseo de estar en paz, y en nuestra voluntad de olvidar el pasado y abrazar el futuro. Ellos saben que aunque es posible que tengamos los bombarderos B2 y ojivas nucleares, no les haremos a ellos lo que ellos nos harían a nosotros. Que no deseamos matarlos a ellos como ellos desean matarnos a nosotros.

Y así su estrategia es muy dolorosamente simple. Ellos seguirán matándonos. Día a día. Semana a semana y año a año. Los atraparemos, disolveremos sus células, les daremos juicios justos con abogados de ACLU (American Civil Liberties Union) y ellos se reirán de nosotros y nos maldecirán. Y aquellas células que no podamos atrapar tendrán éxito. Si no es hoy, mañana. Si no es mañana, la próxima semana, en tanto los musulmanes continúen emigrando a Norteamérica y consigan nuevos conversos, ellos nunca tendrán un faltante de potenciales terroristas. Y ellos lo saben. Y lo que es más, ellos saben que nosotros no vamos a hacer nada sobre el particular.

Ellos no tienen que tener éxito con cada atentado automovilístico o aéreo. Con cada tiroteo o cada ataque de un francotirador. Sólo tienen que tener éxito de vez en cuando. Lo suficiente como para mantener el motor del terrorismo en marcha, aceitado con nuestra sangre. Lo bastante como para convencernos de que no podemos vencerlos y que necesitamos sentarnos a esa mesa de negociación y discutir cuánto más de la torta ellos van a obtener a cambio de una tregua temporaria. Y cuando ella expire, por supuesto querrán más de la torta. Y nosotros se la daremos. Porque el apaciguamiento es un comportamiento aprendido. Y una vez que usted ha renunciado a su dignidad y patriotismo, y a su negativa de ceder a la maldad, entonces no hay ninguna profundidad en la cual no se pueda hundir. Si usted lo duda, mire hacia el este de Europa o hacia el sudeste de Israel. Y entonces dígame si eso no puede pasar aquí.

No, el terrorismo islámico no desaparece cuando se lo ignora. Él conspira y hace proyectos. Se va de boca y finalmente mata otra vez. Porque puede que esté en contra de los hijos del los hombres que caminaron sobre la luna, pero tiene tiempo y cantidad de su lado. Y el sentimentalismo de un enemigo que no los decapitará, ni los empujará adentro de un pozo y les tirará una granada. Quien mirará con horror si una de sus bombas cayera sobre una escuela, donde los ocupantes de esa misma escuela habrían estado saltando de alegría si una de sus bombas hubiera caído en una escuela llena de infieles. Quien tratará de negociar. Siempre tratando de ver su punto de vista. Quien ignorará las duras verdades que el frío y estéril desierto enseña al bandido y al comerciante en la noche. Que los que prosperan deben aprender a ser implacables en defensa de sus propias vidas y las de su casa.

El islam surgió de la misma escuela del desierto. Su aula fue la arena amplia, caliente durante el día y fría por la noche. Su libro de escrituras fue el Corán. Su lápiz la cimitarra. Y su examen de graduación la supervivencia. Y mientras occidente cambió, no lo hizo el islam. La caída del Imperio Otomano y la partida del Imperio Británico retrotrajo al Medio Oriente a las viejas costumbres, la tribu y la familia, el credo fanático y el escaso desecho con el cual avanzar. La misericordia es el asesinato. La muerte una bendición. Y todas las ideas caen ante la espada.

Y así de esa terrible aula sólo una idea ha sobrevivido. No, no la álgebra prestada de la India o los rollos de pergamino robados de los griegos. Es esa idea de la supremacía del poder. El poder de Alá como encarnado en los ejércitos victoriosos del islam. Porque el triunfo del poder despiadado es el único mensaje verdadero del Corán. Los hombres y mujeres de occidente pueden sentarse a las mesas de negociación, pero en oriente ellos aún creen que las mesas son buenas principalmente para esconder cuchillos debajo de ellas. Y los hombres que desean sentarse a la mesa con usted, o bien están escondiendo un cuchillo por su cuenta, o son demasiado blandos y echados a perder como para saber qué pasará con ellos.

Donde occidente está lleno de palabras, oriente está lleno de hechos. No grandes hazañas. Ni hazañas. Ni siquiera hechos nobles o virtuosos. Sólo hechos. Y eso que se ve es el tema. Es mejor hacer algo que no hacer nada. Y en una guerra entre combatientes y habladores, los combatientes seguramente ganarán. Porque la libertad de la pluma debe ser defendida por la espada, o ella seguramente caerá frente a la espada. Oriente entiende eso. Mahoma entendió eso. Pero occidente lo ha olvidado. Y ya está pagando un terrible precio por eso.

Los socialistas de occidente creen que ellos mismos están construyendo un reino de los cielos en la tierra a través de la justicia social de un gobierno centralizado. Los musulmanes creen que ellos están construyendo un reino de los cielos en la tierra a través del asesinato y del genocidio. Y mientras los socialistas aprueban proyectos de leyes, debaten en sus legislaturas, pronuncian discursos y hacen concesiones, los musulmanes matan. Los socialistas han construido su Torre de Babel desde la burocracia del gobierno. El islam ha construido su torre con cadáveres y diariamente agregan nuevos a la pila.

Ahora estas dos torres eclipsan al mundo. La Torre del Socialismo y la Torre de los Muertos. Cada vez que la segunda torre crece la primera torre tiembla. Y a menos que pronto se levante una tercera torre, la Torre de la Determinación, habrá sólo una torre colgando sobre el mundo. La Torre de los Muertos. La torre del Islam.

El terrorismo no desaparece cuando usted lo ignora. Los pueblos del mundo libre desaparecen. Uno por uno. En la negra noche.

FUENTE:
SULTAN-TERRORISM II-02/05/10


COMENTARIO:

Mientras el mundo civilizado trata de avanzar hacia estadios donde el respeto por el Otro es una meta preciada que rige su cultura, hay otras culturas que se resisten al cambio y prefieren imponer sus costumbres por medio de la violencia contra su propia gente y, peor, se infiltra en nuestras sociedades y hasta logran imponer sus hábitos. Y esto debe ser conocido para evitar que nuestra civilización retroceda. Nada más apropiado que mejorar las leyes para impedirlo, y mucho más importante es alertar del peligro y presentar batalla.

Porque esta guerra existe, el terrorismo no es sólo derribar aviones, matar gente en atentados colectivos o ejecutar a individuos por supuestas ofensas a su religión. Es terrorismo dominar a cualquier persona por medio del terror, amedrentarla hasta obligarla a ser lo que se le impone por la fuerza. Castigar a los indefensos, mujeres, niños, opositores políticos, quienes tengan otra religión o pertenezcan a sectas más pequeñas. Toda violencia es terror y lo es mucho más cuando el poder está en manos del estado, porque el individuo no tiene quien lo defienda.

Creo que hay fundamentalismos de muchos tipos, políticos y religiosos, pero lo que está ocurriendo en el mundo con el islam fanático es algo tan notorio que es imposible ignorarlo. Y todavía no hay conciencia de esta amenaza que se está generalizando en todo el mundo. En Europa ya está ocasionando fuertes reclamos de quienes están siendo invadidos por multitudes sin que se haya logrado todavía encontrar la forma de detenerlos. Están allí y la situación empeora. Si en sus países ejercen el terror por las convicciones religiosas de su cultura, no pueden imponerlas fuera de sus países, como la cruel Ley de la Sharía.

Pero que el presidente del país más poderoso de la tierra quiera convencer sobre las bondades de una religión ignorando la ideología supremacista que conlleva, es verdaderamente alarmante. Hay autocensura en Estados Unidos y los grandes medios han optado por no llamar a las cosas por su nombre, siguiendo pautas que ocultan una realidad que seguirá golpeando a una sociedad aún desinformada.

Sin embargo, ellos se hacen sentir porque exigen y será imposible dejar de verlos tal como son. Los que atacan exactamente lo que el mundo civilizado defiende y por lo que tanto ha luchado, la libertad.

ANA


MÁS INFORMACIÓN:

558 - ISLAM: RELIGIÓN MÁS IDEOLOGÍA

MAPA DE LA PAZ
VUELA VIAJES-LOS MEJORES LUGARES DEL MUNDO PARA VIAJAR

martes, 11 de mayo de 2010

576 - GREENFIELD - SOBRE TERRORISMO - I -


CAN WE DEFEAT TERRORISTS WITHOUT DEFEATING TERRORISM?

¿PODEMOS VENCER A LOS TERRORISTAS SIN VENCER AL TERRORISMO?

Por DANIEL GREENFIELD

THE SULTAN KNISH BLOG

(TRADUCCIÓN LIBRE DE ANA)

"No estamos librando una guerra contra el terrorismo porque el terrorismo es sólo una táctica que nunca será derrotada, no más que cualquier táctica de la guerra puede serlo. Más bien, tal razonamiento es una receta para un conflicto sin fin. .... Estamos en guerra contra Al Qaeda y sus aliados extremistas, y cualquier comentario en contrario es simplemente incorrecto."

John Brennan, Asesor Adjunto de la Seguridad Nacional para la Seguridad Interna y Contraterrorismo.

Hay una obvia paradoja en un hombre cuya posición misma se define por el contraterrorismo, cuando argumenta que el terrorismo nunca podrá ser vencido. Cuando en el pasado la URSS forjó su pacto con la Alemania nazi, la máquina de la propaganda soviética planteó que ellos no estaban en guerra con el "fascismo", puesto que los "ismos" no podían ser derrotados. Argumentos derrotistas similares fueron usados por gobiernos occidentales para expresar que el comunismo fue otro "ismo" y que los "ismos" no podían ser derrotados.

Por supuesto, se ha probado que ambos argumentos estaban equivocados, porque se puede derrotar al "ismo" derribando el sistema y el país que mejor los ejemplifica, al devaluarlos como estrategia ideológica o política, al menos por un tiempo. Esto es exactamente el por qué el terrorismo islámico está apuntando a Norteamérica, porque nosotros somos el ejemplo de una sociedad que combina las libertades humanas, la representación popular y la libre empresa. Si ellos pueden corromper, destruir o tirar abajo a Norteamérica, ellos estarán un paso más cerca de demostrar que no hay más alternativa que aceptar al islam.

Brennan sostiene que el terrorismo es simplemente otra táctica de guerra, y que por lo tanto no puede ser vencida. Esto es erróneo en ambos casos, como debería saber un hombre que ha estado tanto tiempo en el mundo de la inteligencia y el contraterrorismo.

Antes que nada una táctica de guerra puede de verdad ser vencida mediante la demostración de que su uso es tan inútil como autodestructivo. La razón por la que nunca hemos tenido una guerra nuclear es porque cualquier estrategia que dependiera de una guerra nuclear para ganar fue eliminada, al demostrarse que era mucho más probable que llevara a la autodestrucción en lugar de la victoria.

En segundo lugar, el terrorismo no es una táctica de guerra, es una táctica política. Los terroristas no emplean al terrorismo para derrotar ejércitos sino para mostrar que el ejército y las fuerzas de seguridad son incapaces de vencerlo o parar sus ataques. Su verdadero blanco es el aparato político del enemigo que es obligado a hacer concesiones a los objetivos políticos de los terroristas, a fin de terminar con los ataques. Estas concesiones pueden ser directas o indirectas. Un ejemplo de concesión directa ocurriría en una conferencia de paz, como los Acuerdos de Oslo firmados por Israel y Arafat. Mientras que un ejemplo indirecto sería el intento de los norteamericanos y los europeos por apaciguar a los musulmanes "moderados" que tienen los mismos objetivos que los musulmanes "extremistas". Si bien los terroristas normalmente denunciarán tal apaciguamiento, esto sólo se hace a fin de posicionarse en la izquierda o la derecha y de tal modo obtener inclusive más concesiones de mayor alcance.

Entender que el terrorismo es una táctica política es la clave para derrotarlo. El terrorismo apuesta a que la resistencia de los enemigos políticos será lo suficientemente débil que elegirán retirarse, apaciguarse y conceder, en lugar de luchar más duramente y hacer lo que fuera necesario para vencer. Los terroristas no pueden ganar contra una nación cuya dirigencia militar y política está unida con sus ciudadanos en su determinación de derrotar a los terroristas. Ellos sólo pueden ganar explotando la debilidad, y sus crímenes son crímenes de debilidad.

Si los terroristas tuvieran el coraje de hacer la guerra, la harían. Ellos no ponen bombas en cafés porque creen que realmente pueden vencer a sus enemigos en batalla. Ellos las ponen en los cafés porque saben que no pueden, y que su única esperanza es sembrar el terror por medio de actos públicos de terror y atrocidades muy visibles a fin de hacerles más fácil a los políticos débiles hacer un esfuerzo intermitente para detenerlos, y después retirarse cuando se dan cuenta que sólo con medidas pocos entusiastas no ganarán la guerra.

Por eso es imposible vencer a los terroristas sin vencer al terrorismo. Porque ambos son lo mismo. Los terroristas dependen del éxito de su táctica principal, que es aterrorizar al enemigo.
No es posible derrotarlos sin desacreditar su táctica, sin demostrar que es inútil y auto-destructiva. Y eso se hace de dos formas, en primer lugar nunca ceder ante el terrorismo o ante sus exigencias de cualquier forma o manera. Y segundo tomando la ofensiva contra los terroristas apuntando a sus aliados y a sus movimientos políticos afiliados, y a cualquier grupo étnico, religioso o político que los apoyen.

La táctica de los terroristas es presionar a los enemigos. La mejor respuesta es poner la presión sobre ellos. Los terroristas ganan fuerza por estar a la ofensiva obligando a sus enemigos a tomar posiciones reactivas, siempre defendiéndose de cada ataque posible. Lo mejor es forzar a los terroristas a estar a la defensiva, atacarlos y seguir atacándolos de modo que sean ellos los que deben ser reactivos, anticipándose al ataque siguiente.

Una organización terrorista importante requiere un núcleo de profesionales para entrenar a los nuevos reclutas para ejecutar las operaciones. Necesita de un constante flujo de dinero para financiar las actividades terroristas. Necesita un brazo político o simpatizantes y compañeros de ruta quienes harán la propaganda para ella, para que clarifiquen sus objetivos y metas. Y finalmente necesita gente nueva para lanzarlos a la pelea y transformarlos en mártires. Los críticos normalmente insisten sobre estos últimos puntos para demostrar que no se puede simplemente matar a terroristas porque ellos sencillamente van a reclutar más. Lo cual es cierto. Pero esos reclutas generalmente no tienen valor.
Los atentados suicidas de por sí demuestran cómo los mismos líderes terroristas creen que sus reclutas no tienen valor alguno.

Pero si se puede destruir o dañar gravemente a los tres primeros, entonces se estará destruyendo o mutilando severamente la capacidad para operar de un grupo terrorista. Si se destruye al personal clave, se puede eliminar al grupo entero como una amenaza. Si se los puede humillar obligándolos a confesar,
se puede inclusive desacreditar la "marca" del grupo para impedir a otros terroristas tratar de reconstruir el mismo grupo en el futuro.

Si se puede detener o boicotear la mayoría de las operaciones, y desacreditar o destruir a algunos de sus efectivos clave, se desalentará el flujo de donaciones al grupo por parte de sus partidarios. Más aún si se puede destruir el brazo político y aterrorizar o desarmar a los compañeros de ruta, entonces se puede esencialmente aislar al grupo terrorista tanto de sus patrocinadores financieros como de sus objetivos políticos. El grupo se convierte en un callejón sin salida, sin ningún camino posible para alcanzar sus objetivos. Porque el terrorismo es una estrategia política y si al grupo no se les deja ningún camino que produzca un cambio político, se vuelve inútil.

Parece sencillo, pero no lo es. La clave es entender que hacer esto sin ningún compromiso verdadero, es casi tan malo como no hacer absolutamente nada. Porque los terroristas dependen de un cierto grado de compromiso a fin de ser capaces de llevar a cabo una batalla continua que les traerá atención y dinero, y que hará que la gente sienta que toda lucha es inútil. Los terroristas cuentan con ser capaces de sobrevivir a los repetidos compromisos de un gobierno demasiado temeroso de combatirlos con mano dura... así pueden reclamar que la fuerza no los va a detener, que sólo las concesiones y el apaciguamiento detendrá la violencia.

Para derrotar a los terroristas y al terrorismo hay que ser despiadado. Hay que destruirlos y destruir cualquier cobertura de la que dependan. Se debe cortar cualquier ayuda exterior y camuflaje político, ponerlos en fuga y mantenerlos a la carrera, hasta que estén aislados e inmóviles, en un punto en el que puedan ser destruidos. Esto requerirá tácticas que con frecuencia parecen feas a la mentalidad postmoderna que cree que la fuerza es sólo moral cuando se la practica con perfecta pureza. Pero la única cosa más fea que se necesita para derrotar a los terroristas, es su victoria.

FUENTE:
SULTAN KNISH-DEFEATING TERROR-23/02/10


COMENTARIO:

Si el terrorismo triunfara no sería por los méritos de sus ideas sino por la imposición de sus exigencias por medio de la violencia. Y si partimos de esta premisa todo lo demás se derrumba. Su arma más eficiente son los ataques indiscriminados, civiles en aviones, cafés, hoteles y cualquier objetivo, cuanto más desprotegido mejor blanco será para sus ataques. Si es posible atacará instalaciones militares, pero no es allí donde prefiere concentrarse, sino en lo que puede conseguir con la amenaza de asesinar a quienes no tienen ninguna posibilidad de defenderse.

La guerra contra el terrorismo no puede recurrir a sus mismas armas porque no se puede combatir a los caníbales comiéndolos, pero sí debe ser una lucha sin cuartel hasta que esa no sea una metodología con perspectivas de éxito. Y debe comenzarse desde adentro hacia afuera. Lo mismo que uno haría en su propia casa, impedir que puedan moverse y actuar como si fueran uno más entre nosotros. Pretender que no son los que vemos que son es un error mayúsculo, no lo haríamos si amenazaran a un miembro de nuestra propia familia, ¿por qué se los oculta y se les permite que interactúen como si lo fueran?

Por supuesto que ponerlos a la defensiva es lo más eficiente para disuadirlos y obligarlos a abandonar el terror para obtener sus propósitos. A lo largo de la historia las guerras se han librado de manera diferente, esta es la guerra moderna, cuando las armas más poderosas ya no pueden usarse y el hombre, el individuo, es el vehículo utilizado para plantar donde no se lo detecte sus armas mortíferas. Esto lo vemos constantemente y ya casi no nos sorprende.

Actuar ofensivamente y lograr que sean ellos los que deban estar a la defensiva implica que algunos de los derechos del individuo en tiempos de paz estén congelados hasta que la paz sea recuperada. Por eso los controles de todo tipo, las barreras por donde puedan infiltrarse y apuntar a los más sospechados. Llamar a esto discriminación por etnia, nacionalidad o religión es tan absurdo como no querer ver al zorro en un gallinero. Si se quiere evitar la violencia de la represalia es mejor controlar y evitar que el terrorista, con un disfraz que lo oculta, sea detectado por el bien de sus similares que no lo son, hasta que esa táctica de la guerra moderna se demuestre que no da resultado.

Por algo es que quienes los apoyan esgrimen el argumento de que los derechos del individuo son conculcados en este enfrentamiento entre civilización y barbarie. El realismo obliga, como en toda guerra, a elegir entre lo mejor y lo menos malo. Lo mejor es para tiempos de paz, pero estamos en guerra y hay que ganarla.


sábado, 8 de mayo de 2010

575 - PEREDNIK, ENTREVISTA EN RADIO JAI


LOS INTELECTUALES Y EL TERRORISMO

Gustavo Perednik, columnista de Radio Jai, analizó las posturas de muchos referentes a nivel intelectual en el mundo y en Argentina y sus cercanías con las ideas de los grupos terroristas.


FUENTE:
RADIO JAI-INTELECTUALES-TERRORISMO-07/05/10

WIKIPEDIA-BIOGRAFÍA DE GUSTAVO DANIEL PEREDNIK

COMENTARIO:

Escritor, filósofo, graduado en Ciencias Económicas; leer su apabullante currículum nos insta a escucharlo. En esta columna Perednik explica la posición de intelectuales de alto nivel con respecto al terrorismo que nos deja perplejos, ¿ideología que empaña el intelecto o pura maldad?

Creo que Perednik es un acierto más de todo lo que nos ofrece Radio Jai. Yo escucho a sus columnistas, leo los artículos y miro los videos que publica, me encanta que intenten conocerla. Se transmite desde Argentina pero la información que trae es de todo el mundo, es un regalo para la inteligencia.


RADIO JAI

ARTÍCULO RECOMENDADO:

289 - PEREDNIK - MESIANISMO POLÍTICO

574 - UNA MEZQUITA EN NUEVA YORK


¿CONSTRUIRÁN MEZQUITA A PASOS DE LAS TORRES GEMELAS?

Esta es la propuesta para construir una mezquita a DOS CUADRAS del World Trade Center, lo que se llama ahora ZONA CERO y ya fue aprobada por los doce miembros de la Junta Comunal. Su construcción comenzaría alrededor del décimo aniversario del 9/11.


FUENTE:
ATLAS SHRUGS-MONSTER MOSQUE-06/05/10

COMENTARIO:

Esta propuesta sería la forma en que la comunidad islámica neoyorquina intenta un acercamiento a la sociedad americana luego del ataque a las torres y casi en el mismo lugar donde estaban ellas. Y dicen que es a causa del atentado y para limar asperezas. ¿Usted les cree?

Al decir que las comenzarían a construir en el décimo aniversario, ¿es un homenaje o un festejo?

Porque no es ni más ni menos que lo que hacen en el resto del mundo donde dominan, destruyen iglesias, sobre ellas construyen mezquitas y una vez construidas ya es tierra sagrada y nunca más podrán ser reemplazadas. Así pasa en todas partes.

Sólo la ignorancia del pueblo americano podría permitir semejante ofensa. Esto sí es un insulto, esto sí es continuar la obra que comenzó cuando se destruyeron las torres. Esto sí es comprobar que entran de cualquier manera y si es necesario destruir las vidas de más de tres mil familias, para finalmente tener presencia en una sociedad que aún no está suficientemente alertada de lo que hacen los musulmanes "pacíficos", que continúan la obra de los que no lo son.

¿Y qué decir de los políticos que aceptan unánimemente la propuesta? Estos son los mismos políticos que les pasa por delante un caballo y no lo ven, que son parte de la corriente política actual de Estados Unidos, que se atreve a aconsejar a Israel qué es lo que debe hacer con esta cultura invasiva, dominante y cruel.

¿El pueblo norteamericano los votó para esto? Si esto sigue adelante no debería sorprendernos que haya manifestaciones en todo Estados Unidos, es lo que debería pasar si la información esclarecedora estuviera en los medios importantes que actualmente se autocensuran. Y el hombre de la calle no sabe que se están infiltrando en su cultura democrática como una religión, cuando se trata de una ideología que no tiene escrúpulos.

Y quiero ser clara, en cuanto a religión es tan respetable como cualquier otra, la fe es algo privado y personal, pero la construcción de mezquitas es un riesgo que debe evitarse. Allí es donde según el imán que les toque se pueden producir terroristas, sin que ni siquiera los propios padres que mandan a sus hijos a conocer su religión, se enteren del adoctrinamiento que pueden recibir. Después terminan entrenándolos en cualquier país musulmán. Esto está pasando continuamente.

Pasa en Europa y está empezando a pasar en Estados Unidos y Latinoamérica. ¡Y no se dan cuenta! Esto se lo deben agradecer a los políticos que permiten que se instalen de forma tal que después no se puede volver atrás.

La democracia es lo mejor que tenemos y también lo peor si no conocemos bien a quien votamos.


ANA


LA SHARÍA PARA HOLANDA - EL ISLAM SERÁ SUPERIOR

EL ISLAM DOMINARÁ AL MUNDO

LA LIBERTAD PUEDE IRSE AL INFIERNO



ÉL ESTÁ AQUÍ PARA DECIR QUE EL ISLAM ES UNA RELIGIÓN DE PAZ.


jueves, 6 de mayo de 2010

573 - RAHOLA - CONFERENCIA EN JERUSALÉN


¿POR QUÉ ARAFAT ES UN HÉROE Y SHARON UN MONSTRUO?

PILAR RAHOLA, CONFERENCIA EN JERUSALÉN

¿Por qué todo es reducido a una simple masa de imperialistas asesinos? ¿Por qué las razones de Israel nunca existen? ¿Por qué nunca existen culpas palestinas? ¿Por qué Arafat es un héroe, y Sharón un monstruo?

Por PILAR RAHOLA

Pilar Rahola es una periodista y escritora española que ha causado revuelto en su país por su enconada defensa de Israel. Pero, como ella misma lo dice en el siguiente texto, no se trata de defender a un país solamente sino de enfrentarse a un pensamiento único en España que condena a priori a un “pequeño país que lucha por su supervivencia”.

Rahola escribe: “¿Por qué todo es reducido a una simple masa de imperialistas asesinos? ¿Por qué las razones de Israel nunca existen? ¿Por qué nunca existen culpas palestinas? ¿Por qué Arafat es un héroe, y Sharón un monstruo?”

A continuación el texto de la conferencia ofrecida en el Global Forum for Combating Antisemitism que se celebró días atrás en Jerusalén.



PALABRAS DE PILAR RAHOLA:

Lunes por la noche, en Barcelona. En el restaurante, un centenar de abogados y jueces. Se han reunido para oír mis opiniones sobre el conflicto de Oriente Medio. Saben que soy un barco heterodoxo, en el naufragio del pensamiento único que impera en mi país, sobre Israel. Quieren escucharme. Alguien razonable como yo, dicen, ¿por qué se arriesga a perder la credibilidad, defendiendo a los malos, a los culpables? Les digo que la verdad es un espejo roto, y que todos tenemos algún fragmento. Y provoco su reacción: “Todos ustedes se creen expertos en política internacional cuando hablan de Israel, pero en realidad no saben nada”.

¿Se atreverían a hablar del conflicto de Ruanda, de Cachemira, de Chechenia? No. Son juristas; su terreno no es la geopolítica. Pero con Israel se atreven. Se atreve todo el mundo. ¿Por qué? Porque Israel está bajo la permanente lupa mediática y su imagen distorsionada, contamina los cerebros del mundo. Y porque forma parte de lo políticamente correcto, porque parece solidario, porque sale gratis hablar contra Israel. Y así, personas cultas, cuando leen sobre Israel están dispuestas a creerse que los judíos tienen seis brazos, como en la Edad Media creían todo tipo de barbaridades. Sobre los judíos de antaño y los israelíes de hoy, todo vale.
La primera pregunta, pues, es por qué tanta gente inteligente, cuando habla sobre Israel, se vuelve idiota.

El problema que tenemos quienes no demonizamos a Israel, es que no existe el debate sobre el conflicto, existe la pancarta; no nos cruzamos ideas, nos pegamos con consignas; no gozamos de informaciones serias, sufrimos periodismo de hamburguesa, fast food, lleno de prejuicios, propaganda y simplismo.

El pensamiento intelectual y el periodismo internacional, ha dimitido en Israel. No existe. Es por ello que cuando se intenta ir más allá del pensamiento único pasa a ser sospechoso y reaccionario, y es inmediatamente segregado. ¿Por qué? Hace años que intento responder a esta pregunta: ¿por qué? ¿Por qué de todos los conflictos del mundo, sólo interesa éste? ¿Por qué se criminaliza a un pequeño país, que lucha por su supervivencia? ¿Por qué triunfa la mentira y la manipulación informativa, con tanta facilidad? ¿Por qué todo es reducido a una simple masa de imperialistas asesinos? ¿Por qué las razones de Israel nunca existen? ¿Por qué nunca existen culpas palestinas? ¿Por qué Arafat es un héroe, y Sharón un monstruo? En definitiva,
¿por qué, siendo el único país del mundo amenazado con la destrucción, es el único al que nadie considera víctima?
No creo que exista una única respuesta a estas preguntas. Al igual que es imposible explicar completamente la maldad histórica del antisemitismo, tampoco resulta posible explicar la imbecilidad actual del anti israelismo. Ambas beben de las fuentes de la intolerancia, la mentira y el prejuicio. Si, además, aceptamos que el anti israelismo es la nueva forma de antisemitismo, concluimos que han cambiado las contingencias, pero se mantienen intactos los mitos más profundos, tanto del antisemitismo cristiano medieval, como del antisemitismo político moderno.

Y esos mitos han desembocado en el relato sobre Israel. Por ejemplo, el judío medieval que mataba niños cristianos para beber su sangre, conecta directamente con el judío israelí que mata niños palestinos, para quedarse sus tierras. Siempre son niños inocentes y judíos oscuros. Por ejemplo, los banqueros judíos que querían dominar el mudo a través de la banca europea, según el mito de los Protocolos, conecta directamente con la idea de que los judíos de Wall Street dominan el mundo a través de la Casa Blanca.

El dominio de la prensa, el dominio de las finanzas, la conspiración universal, todo aquello que configuró el odio histórico contra los judíos, desemboca hoy en el odio a los israelíes. En el subconsciente, pues, late el ADN antisemita occidental, que crea un eficaz caldo de cultivo. Pero, ¿qué late en el consciente? ¿Por qué hoy surge con tanta virulencia una renovada intolerancia, ahora centrada, no en el pueblo judío, sino en el Estado judío?

Desde mi punto de vista, ello tiene motivos históricos y geopolíticos, entre otros el cruento papel soviético durante décadas, los intereses árabes, el anti americanismo europeo, la dependencia energética de Occidente y el creciente fenómeno islámico. Pero también surge de un conjunto de derrotas que sufrimos como sociedades libres y que desemboca en un fuerte relativismo ético. Derrota moral de la izquierda. Durante décadas, la izquierda levantó la bandera de la libertad allí donde existía la injusticia, y fue la depositaria de las esperanzas utópicas de la sociedad. Fue la gran constructora de futuro.

A pesar de que la maldad asesina del estalinismo hundió esas utopías y dejó a la izquierda como el rey desnudo, despojada de atuendos, ha conservado intacta su aureola de lucha, y aún marca las pautas de los buenos y los malos del mundo. Incluso aquellos que nunca votarían posiciones de la izquierda, otorgan un gran prestigio a los intelectuales de izquierda, y permiten que sean ellos los que monopolicen el concepto de solidaridad.

Esa traición histórica a la libertad se reproduce, en el momento actual, con precisión matemática. También hoy, como ayer, esa izquierda perdona ideologías totalitarias, se enamora de dictadores y, en su ofensiva contra Israel, ignora la destrucción de derechos fundamentales. Odia a los rabinos, pero se enamora de los imanes; grita contra Tzáhal, pero aplaude a los terroristas de Hamás; llora por las víctimas palestinas, pero desprecia a las víctimas judías; y cuando se conmueve por los niños palestinos, solamente lo hace si puede culpar a los israelíes. Nunca denunciará la cultura del odio, o su preparación para la muerte, o la esclavitud que sufren sus madres.

Y mientras alza la bandera de Palestina, quema la bandera de Israel. Hace un año, en el Congreso de AIPAC en Washington, hice las siguientes preguntas: “¿Qué patologías profundas alejan a la izquierda de su compromiso moral? ¿Por qué no vemos manifestaciones en París, o en Barcelona en contra de las dictaduras islámicas? ¿Por qué no hay manifestaciones en contra de la esclavitud de millones de mujeres musulmanas? ¿Por qué no manifiestan en contra del uso de niños bombas, en los conflictos donde el Islam está implicado? ¿Por qué la izquierda sólo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, y las que han sufrido atentados más sangrantes: Estados Unidos e Israel?”.

Porque la izquierda que soñó utopías ha dejado de soñar, quebrada en el Muro de Berlín de su propio fracaso. Ya no tiene ideas, sino consignas. Ya no defiende derechos, sino prejuicios. Y el mayor prejuicio de todos es el que tiene contra Israel. Acuso, pues, de forma clara: que la principal responsabilidad del nuevo odio antisemita, disfrazado de anti israelismo, proviene de aquellos que tendrían que defender la libertad, la solidaridad y el progreso. Lejos de ello, defienden a déspotas, olvidan a sus víctimas y callan ante las ideologías medievales que quieren destruir la civilización.

La traición de la izquierda es una auténtica traición a la modernidad. Derrota del periodismo.
Tenemos un mundo más informado que nunca, pero no tenemos un mundo mejor informado.
Al contrario, las autopistas de la información nos conectan con cualquier punto del planeta, pero no nos conectan ni con la verdad, ni con los hechos.

Los periodistas actuales no necesitan mapas porque tienen Google Earth, no necesitan saber historia porque tienen Wikipedia. Los históricos periodistas que conocían las raíces de un conflicto aún existen, pero son una especie en vías de extinción, devorados por este periodismo de hamburguesa que ofrece noticias fast-food, a lectores que desean información fast-food.


Israel es el lugar del mundo más vigilado y, sin embargo, el lugar del mundo menos comprendido.
Por supuesto, también influye la presión de los grandes lobbys del petrodólar, cuya influencia en el periodismo es sutil pero profunda.

Cualquier mass media sabe que si habla contra Israel, no tendrá problemas. Pero ¿qué ocurrirá si critica a un país islámico? Sin duda, entonces, se complicará la vida. No nos confundamos. Parte de la prensa que escribe contra Israel, se vería reflejada en una aguda frase de Goethe: “Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre, sin serlo”. O también en otra, más cínica, de Mark Twain: “Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras”. El Código Penal Romano. Y la Carta de Derechos Humanos. Y con estos tres textos, volveríamos a empezar. Estos principios, que nos avalan como sociedad, son relativizados, incluso por aquellos que dicen defenderlos. “No matarás”…, depende de quien sea el objetivo…, piensan aquellos que, por ejemplo en Barcelona, se manifestaron con gritos a favor de Hamás. “Vivan los derechos humanos”…, depende de a quien se aplican, y por ello no preocupan a millones de mujeres esclavas. “No mentirás”…, depende de si la información es un arma de guerra a favor de una causa. La masa crítica social se ha adelgazado y, al mismo tiempo, ha engordado el dogmatismo ideológico. En ese doble viraje, los valores fuertes de la modernidad han sido sustituidos por un pensamiento débil, vulnerable a la manipulación y al maniqueísmo.

La ONU sólo sirve para que islamofascistas como Ahmadineyad, o demagogos peligrosos como Hugo Chávez, tengan un altavoz planetario desde donde escupir su odio. Y, por supuesto, para atacar sistemáticamente a Israel.
También contra Israel, la ONU vive mejor.

Finalmente, derrota del Islam. El Islam de las luces sufre hoy el violento ataque de un virus totalitario que intenta frenar su desarrollo ético. Este virus usa el nombre de Dios para perpetrar los horrores más inimaginables: lapidar mujeres, esclavizarlas, usar embarazadas y jóvenes con retraso mental como bombas humanas, adiestrar en el odio, y declarar la guerra a la libertad. No olvidemos, por ejemplo, que nos matan con móviles vía satélite conectados… con la Edad Media.

Si el estalinismo destruyó a la izquierda, y el nazismo destruyó a Europa, el fundamentalismo islámico está destruyendo al Islam.
Y también tiene, como las otras ideologías totalitarias, un ADN antisemita. Quizás el anti antisemitismo islámico es el fenómeno intolerante más serio de la actualidad, no en vano afecta a más de 1.300 millones de personas educadas, masivamente, en el odio al judío.

En la encrucijada de estas derrotas, se encuentra Israel. Huérfano de una izquierda razonable, huérfano de un periodismo serio y de una ONU digna, y huérfano de un Islam tolerante, Israel sufre el violento paradigma del siglo XXI: la falta de compromiso sólido con los valores de la libertad.
Nada resulta extraño. La cultura judía encarna, como ninguna, la metáfora de un concepto de civilización que hoy sufre ataques por todos los flancos. Ustedes son el termómetro de la salud del mundo. Siempre que el mundo ha tenido fiebre totalitaria, ustedes han sufrido. En la Edad Media española, en las persecuciones cristianas, en los pogromos rusos, en el fascismo europeo, en el fundamentalismo islámico.

Siempre, el primer enemigo del totalitarismo ha sido el judío. Y en estos tiempos de dependencia energética y desconcierto social, Israel encarna, en propia carne, al judío de siempre. Una nación paria entre las naciones, para un pueblo paria entre los pueblos. Es por ello que el antisemitismo del siglo XXI se ha vestido con el eficaz disfraz del anti israelismo.

¿Toda la crítica contra Israel es antisemita? No. Pero, todo el antisemitismo actual se ha volcado en el prejuicio y la demonización contra el Estado judío. Un nuevo vestido para un viejo odio. Dijo Benjamin Franklin: “Donde mora la libertad, allí está mi patria”. Y añadió Albert Einstein: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Este es el doble compromiso aquí y hoy: no sentarse nunca a ver pasar el mal y defender siempre las patrias de la libertad.

FUENTE:
RADIO JAI-RAHOLA-CONFERENCIA-06/05/10

FUENTE: CAIV

COMENTARIO:

Una gran oradora que simplifica en una conferencia la complejidad de la realidad que hoy vivimos cuando parece que ya no hay nadie que se apunte en la lista para atacar a Israel. Ella defiende las razones de Israel como nadie, desenmascara y expone a la luz las miserias de quienes deberían ser capaces de separar la paja del trigo: los intelectuales, los artistas, la gente que parece que es capaz de pensar independientemente pero que cuando toma posiciones se ha vuelto irracional, pero que también es ignorante y también perversa. Que no sabe pero opina como si supiera, esos a quienes se los escucha con atención, que tienen prensa porque cantan bien, son bonitos y la gente cree que sus opiniones valen para interpretar la tragedia del pequeño estado que lucha por su supervivencia desde el día de su independencia. Esa gente que debería tener la responsabilidad que se les acredita a los intelectuales porque se supone que cuando opinan lo hacen basados en el estudio profundo de los temas y por eso se les cree. Esa izquierda que ha perdido el rumbo, que hace alianzas inexplicables porque supone que son buenos compañeros de ruta cuando en realidad ellos mismos serían los primeros en caer si triunfaran en sus propósitos. Esos que con tal de denostar al imperio moderno son capaces de ver a cualquiera: "alto, rubio y de ojos azules", para dar una imagen que todos entendemos.

Sin embargo, no es una novedad, es la misma izquierda que cerraba los ojos a los desmanes de Stalin y que le parece muy natural que Castro esté 50 años en el poder porque el pueblo no sabría elegir mejores líderes para continuar la "revolución" prometida. La misma para quien cada opositor político es en realidad un delincuente que merece la cárcel o un loco que debe ser hospitalizado para su propia protección. Todo para no reconocer que hay gente que todavía es capaz de arriesgarse a morir por ejercer el derecho de todo ser libre de gritar lo que piensa, aunque el precio sea tan alto.

Así es Pilar y nos expresa a quienes no tenemos voz.


572 - GREENFIELD - CULTURAS EN CHOQUE


"TWO MODELS FOR THE ENCOUNTER BETWEEN ISLAM AND THE WEST"

DOS MODELOS PARA EL ENCUENTRO ENTRE EL ISLAM Y OCCIDENTE

Por DANIEL GREENFIELD


THE SULTAN KNISH BLOG


(TRADUCCIÓN LIBRE DE ANA)
Hay esencialmente dos modelos para el actual encuentro entre el islam y occidente. El Choque de Civilizaciones es el primer modelo apoyado por una delgada franja de la población en los países del Primer Mundo y por una franja aún más pequeña dentro del mundo académico y político. Este modelo sostiene que experimentamos un choque de civilizaciones entre el islam y occidente. Un choque de civilizaciones que es resultado del deseo de los musulmanes por crear una civilización global basada en su religión y cultura, desplazando a todas las civilizaciones que compiten, principalmente (pero no limitada a) la civilización occidental.

El segundo modelo es el Modelo Asimilacionista, este modelo es el más extensamente apoyado, no sólo por la izquierda, sino también por muchos de la derecha. Este modelo sostiene que las tensiones entre musulmanes y occidente, tanto en occidente como en el mundo musulmán, son el producto de la asimilación incompleta de ambas partes en la sociedad mundial.

Bajo el Modelo Asimilacionista, los choques en Europa o el terrorismo en América son resultado del fracaso de los países anfitriones en asimilar correctamente a los musulmanes dentro de sus fronteras. Este "fracaso en la asimilación" resulta principalmente del racismo occidental, de la ignorancia sobre el islam y por la falta de respeto de los valores musulmanes que llevan a la injusticia económica y social. Entonces se dice que esta injusticia económica y social margina a los líderes musulmanes moderados, que están más preparados para asimilarse en la sociedad anfitriona y refuerza a los extremistas musulmanes.

A escala global, se dice que la violencia del mundo musulmán se produce por el fracaso de los países del Primer Mundo en respetar y adaptarse a la cultura y religión musulmana, tal como lo sostienen las viejas posturas de la izquierda sobre racismo e injusticia económica y social. Con los mismos resultados a nivel local. Los extremistas musulmanes son reforzados, los moderados son debilitados y todo explota porque no pasamos suficiente tiempo aprendiendo otras culturas.

Tanto localmente como a escala mundial, la receta del Modelo Asimilacionista para curar los males terroristas es la misma. Para los países afectados es conocer los valores de sus atacantes y esforzarse por acomodarlos. Proporcionar ventajas financieras y otras variadas formas de acción afirmativa para neutralizar las quejas Islámicas y mostrar respeto promoviendo y normalizando al islam, tanto localmente como a escala mundial. Esto armonizará a musulmanes y no musulmanes dentro de la emergente sociedad mundial. Y luego todos pueden darse la mano y vivir pacíficamente juntos, conforme a las progresistas reglas de la vasta burocracia global.

Mientras el Modelo Asimilacionista surgió de las tentativas de los países del Primer Mundo para efectivamente asimilar a los musulmanes, en su estado actual esta es esencialmente una receta para que en el mejor de los casos sea una asimilación mutua y en el peor la toma del poder por parte de los musulmanes. Y lo que es peor, el Modelo Asimilacionista es el modelo dominante usado por políticos, académicos, empresarios líderes y la élite política e intelectual de casi cada sociedad que actualmente es blanco del islam.

Y hay una razón para esto. Donde el modelo del Choque de Civilizaciones presenta un enfrentamiento global en el que no sólo no se lo está evitando, sino que ese conflicto también interrumpirá la cooperación emergente comercial, internacional y los mecanismos de gobierno mundiales, el Modelo Asimilacionista es esencialmente optimista, dice que si todos "nos aplicamos" y hacemos algunos sacrificios culturales, censuramos nuestras historietas, pagamos vasallaje a la importancia cultural de la mezquita y el Corán, y evitamos comer en público cerca de la fecha de Ramadán, a cambio nos beneficiaremos con la globalización en el extranjero y con el multiculturalismo en casa (entendido como mano de obra baratísima que puede ayudar a financiar nuestros sistemas socialistas ya quebrados). No asombra que el Modelo Asimilacionista es tan popular entre la élite dirigente, ya que ésta asume que con pocos pequeños ajustes culturales, se puede hacer feliz a todos. Incluso si es bajo la ley de la Sharia. Los detalles realmente no le importan, sólo le importa el cuadro completo.

Los puntos de vista diferentes inherentes en estos dos modelos, el Choque de Civilizaciones y el Modelo Asimilacionista, es donde subyace prácticamente todo el debate que hay sobre el islam y occidente. Y lo que es tan insidioso sobre el Modelo Asimilacionista es que él representa "el atajo fácil" en el que las sociedades comienzan a tratar de persuadir a los musulmanes, cuando se dan cuenta que eso no funciona no ven ninguna otra alternativa excepto la guerra civil para lidiar con el problema, y esto sólo refuerza su compromiso con el Modelo Asimilacionista como la única opción que queda.

Es fácil entender por qué el Modelo Asimilacionista es tan dominante, al considerar dos opciones la mayor parte de la gente elegirá la "salida fácil". También tratará de elegir la más agradable para sentirse mejor consigo mismo. El Modelo Asimilacionista ofrece un mínimo de sacrificio por adelantado. No hay ninguna necesidad de librar guerras o considerar alianzas internacionales contra un mal que crece. Todo lo que realmente se tiene que hacer es algunos anuncios, encontrarse con algunos líderes musulmanes, tratar sus intereses y se estará hecho por un día. Parece fácil y al principio lo es. Pero entonces las exigencias van de mal en peor, e incluso cuando se las trata la violencia aumenta. Y entonces usted está agarrado en la trampa y el único modo de escaparse es masticar su propia pierna a escala nacional. ¿Pero cuántos líderes modernos están preparados para hacer esto? Entonces ellos siguen repitiendo los mismos gestos vanos, poniendo cada vez más sobre la mesa en la esperanza que en algún punto el Modelo Asimilacionista se activará y su sociedad será salvada. Desde luego la única cosa que finalmente se activa es la ley de la Sharia y otra adición a la Ummah (comunidad islámica), una vez que el punto de inflexión se ha alcanzado.

La diferencia entre el Modelo Asimilacionista y el Choque de Civilizaciones es la diferencia entre una máquina tragamonedas que pide un 25 centavos y un curso de capacitación en ingeniería eléctrica que pide diez mil dólares. El primero parece tentador, porque pide muy poco por adelantado y ofrece una enorme recompensa. Mientras el otro por adelantado pide mucho sin ofrecer ni por aproximación tanto en el futuro y requiere mucho esfuerzo. Y la mayor parte del liderazgo político de occidente ya no está preparado para sacrificios y duro trabajo sino para el pan y circo socialista, y el Modelo Asimilacionista encaja agradablemente en aquel molde.

Pero el fracaso intelectual del Modelo Asimilacionista se remonta aun mucho más lejos, porque en realidad es el modelo que occidente adoptó para usar contra el movimiento comunista y otros movimientos de trabajadores de ultra izquierda, que se enfocó en privarlos de su fundamento al mejorar las condiciones de los trabajadores. Desde entonces el Primer Mundo ha adaptado aquel mismo modelo para usarlo en la pacificación prácticamente de cualquier forma de descontento social peligroso. Pero hay una desconexión básica entre la aplicación de un modelo pensado para manejar una amenaza ideológica a uno que sirva para una guerra religiosa y cultural. Porque aunque el islam funciona en el nivel ideológico, su atractivo primordial funciona en un nivel cultural, nacional y religioso.

El Islam no es simplemente una manifestación de descontento debido a barreras económicas o sociales, sino que es el Destino Manifiesto de los musulmanes en construir un califato mundial. No puede ser alejado con ayuda económica, acción afirmativa y ni siquiera mostrando respeto por el islam. El Modelo Asimilacionista está basado en el error que el islamismo puede ser neutralizado mimando a los musulmanes. Está profundamente muy equivocado en este aspecto, porque falla en entender el poder y el atractivo del islam. Pero la culpa recae en la izquierda que al continuar su modelo marxista de lucha de clases ha codificado cada movimiento social como viniendo en respuesta a la desigualdad económica. Y el grado de aceptación del Modelo Asimilacionista demuestra el nivel de penetración de las ideas básicas del Marxismo... incluso cuando esas ideas fueran usadas para contrarrestar el ascenso de grupos marxistas.

El predominio intelectual de la izquierda del Primer Mundo ha unido fuertemente a su élite política con una visión del mundo en la cual los conflictos locales o globales se pueden reducir tanto a la avaricia por parte de naciones o grupos desarrollados, como al ultraje por la desigualdad económica de naciones o grupos no desarrollados. La segunda mitad del siglo XX ha recubierto esas ideas con dosis de tolerancia y respeto, pero la idea subyacente permanece igual. Que el conflicto se resuelve cuando se divide a los que tienen de los que no tienen y asumiendo que éstos pueden ser apaciguados remediando los males que les hicieron los que tienen.

La fórmula de "Tener y No Tener", tan vital para la visión marxista del mundo, está tan concienzudamente incrustada que no puede imaginar los motivos islamistas actuales como cualquier cosa, excepto como una locura que puede ser pacificada apartando lejos a sus seguidores con incentivos económicos, sociales y culturales, o invenciones de elementos intolerantes conservadores dentro de su propia sociedad que procuran interrumpir sus intentos por lograr una armonía nacional y global.

Es por esto que el Modelo Asimilacionista se ha convertido en parte de la vida, ya sea en Europa, donde los gobiernos buscan cautivar a los musulmanes demostrándoles respeto, o en Norteamérica, donde el gobierno planifica gastar miles de millones para captar a los luchadores Talibán alejándolos de sus ametralladoras, o Israel, donde el infinito proceso de paz sigue teniendo pendiente a un estado limitado delante de los terroristas que permanecen comprometidos con la destrucción de su país.

Porque es fácil, porque esto acomoda la visión del mundo simplista de la izquierda y proporciona una interrupción mínima a sus proyectos para un orden global, el Modelo Asimilacionista es muy difícil de sacudírselo. Su optimismo y humanismo lo hacen parecer moralmente indefendible a sus seguidores. Pero su defecto fatal, como las de todas las ilusiones utópicas, es que es completamente irreal.

El significado central de utopía es que es un lugar que no puede existir. El Modelo Asimilacionista también postula un lugar mítico traído a la vida por el deseo ideológico y la pereza intelectual de una civilización en guerra, pero que rechaza reconocerlo. El índice de violencia global musulmana ha estado creciendo constantemente y mientras los defensores del Modelo Asimilacionista siempre lo defenderán encontrando nuevas fuentes a quien culpar por el aumento de la furia musulmana, casi tan rápidamente como lo hace el fantasma grabado en video de Osama bin Laden (Tropas estadounidenses en Arabia Saudita, Israel, el Calentamiento Global, la Cultura Occidental, la OMC "Organización Mundial de Comercio"), este tipo de desprolijidad intelectual ni siquiera puede todavía comenzar a explicar por qué la violencia musulmana no se limita a occidente, por qué no se limita a los países desarrollados, por qué de hecho su única característica distintiva es la violencia musulmana en sí misma.

El Choque de Civilizaciones queda como la única explicación racional y la prescripción para la acción. Pero esto también es algo difícil, tanto práctica como moralmente, para que muchas personas lo acepten. Pero entender a la otra parte, requiere entender los defectos del Modelo Asimilacionista. Ya que al entender la naturaleza de la ilusión del otro, es que podemos comenzar a mostrarles la verdad.

FUENTE:
SULTAN KNISH-TWO MODELS-30/01/10

COMENTARIO:

Todos los días nos enteramos de un nuevo atentado exitoso en algún país musulmán que padece una guerra interna, no ocurre lo mismo en estados musulmanes fuertes y autoritarios, allí no hay atentados de ninguna naturaleza. ¿Será esa la fórmula para evitarlos? Sabemos que hay divisiones entre las distintas sectas que permanentemente se matan entre sí donde se les permite actuar.

Es triste, muy doloroso tomar conciencia de esto, pero es un hecho indiscutible. Ellos se conocen bien y saben qué los mantiene en una paz relativa, una paz obligada cuando no tienen posibilidades de combatirse sino que una es la dominante. Es decir, no existe la diversidad ni el disenso, no son democracias occidentales, son gobiernos que mantienen a la población, cualquiera sea la secta a la que pertenece, bajo control.

¿Que pasa con occidente que pretende innovar al respecto? Si no es por autoflagelación por haber sido países colonialistas o actuales imperios, se intenta asimilarlos porque aún deliran que nuestras democracias pueden irradiarse afuera y que pueden convertir a toda una cultura y sobre todo, una mentalidad, en una población ansiosa por incorporarse a países que hacen del disenso y el respeto por la persona la base de su cultura.

Nada que ver con lo que los musulmanes han vivido y cómo se sienten cuando no prevalecen sobre los demás. Porque de esto se trata, o mandan o intentan mandar. O dominan o deben ser dominados para que haya paz. Es bastante fácil verlo, cuando su cultura les permite dominar a la mujer la maltratan para hacerle conocer su lugar en su mundo, lo mismo con sus hijos, con las otras sectas, y con nosotros, los infieles. No hay termino medio, no hay respeto por el diferente, en su escala social, religiosa y política, arriba está el dominador y abajo el resto. No hay discusión.

Cuando se habla de asimilación se está dejando de lado esto que es esencial a su cultura, si se intenta adscribirlo a otra se ofenden, esa es su reacción natural. En sus países atacan al diferente, cristianos, judíos o cualquiera que no pertenezca a la secta dominante. Si no lo hicieran su cultura los categorizaría como débiles, deben ejercer su poder sobre el otro, deben imponer su autoridad.

Y no es la muerte un impedimento para esa lucha, al contrario, es un paso que los acerca antes a su ansiado destino final, la otra vida mejor que ésta y no les falta razón. Eso nos diferencia desde el principio, mientras occidente enaltece esta vida, a ellos todo les está prohibido y la promesa de otra mejor los motoriza.

Hablar de asimilación es un desatino, o nos dominan o dominamos.

ANA