Mostrando entradas con la etiqueta PIPES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PIPES. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de septiembre de 2014

1382 - ENTEVISTA A PIPES SOBRE LA SITUACIÓN GENERAL EN MEDIO ORIENTE


Sir Mark Sykes (izquierda) y François Georges-Picot cerraron en 1916 un acuerdo que sentó los cimientos de las fronteras de Oriente Próximo.

OCCIDENTE CARECE DE UN PLAN

FACTUM (Suiza) Septiembre 2014

The West Lacks a Plan (EN ESPAÑOL)


Países como Irak o Siria se han desintegrado, los cristianos y el Estado de Israel son atacados, Turquía apoya a los terroristas de ISIS. El historiador Daniel Pipes debate el desafío de Oriente Próximo. [Nota: Esta entrevista tuvo lugar el 21 de julio de 2014].

¿Cómo podemos explicar la súbita aparición en Irak del ISIS y sus victorias aparentemente fáciles?

Muchos factores ayudan a explicar este importante acontecimiento: La represión de sus poblaciones sunitas por parte de los gobiernos sirio e iraquí; el brillante liderazgo del ISIS; los apoyos turco y qatarí; y la ilegitimidad de un país creado por Estados Unidos y sus aliados. Más allá de estos detalles concretos, los árabes sunitas, los árabes chiítas y los kurdos de Irak, todos tienen una mayor lealtad hacia sus propias minorías que para con el gobierno central, que lleva teniendo dificultades desde su creación tras la Primera Guerra Mundial y hoy, por fin, se está derrumbando.

¿No es sorprendente que una gran parte de la población sunita de Irak deba elegir como voz a la fuerza yihadista más extrema, sobre todo teniendo en cuenta su pasado secular con el régimen baaz?

Sí, es sorprendente, y es una de las muchas sorpresas recientes. También es de esperar que la población sunita, una vez que descubra cómo se vive con el ISIS, le dé la espalda. Ahora considera atractivo el islamismo; aguarde a que experimente más. El ejemplo más espectacular de este descubrimiento fue Egipto durante los años 2012-13, pero también hemos visto este fenómeno en Túnez, Libia, Sudán e Irán.

¿Qué papel juega en este conflicto el gobierno turco?

Es el principal respaldo del ISIS. Sin el apoyo turco, el ISIS no estaría donde está. Qatar también es importante, al ser la principal fuente de apoyo económico, pero Turquía brinda más: armamento, asilo, instrucción militar y atención médica. Hay crónicas que llegan a afirmar que efectivos regulares turcos licenciados forman parte del ISIS.

¿Pero por qué le va a interesar en algo al gobierno turco azuzar los problemas a sus fronteras?

Erdogán ha mantenido relaciones muy próximas con Bashar al-Assad, su mujer y él se marchaban de vacaciones con el matrimonio Assad. Cuando a principios de 2011 empezaron los problemas, Erdogán aconsejó (bien) a Assad cómo responder. Pero Assad rechazó de plano las opiniones de Erdogán y Erdogán, que tiene una personalidad volátil, respondió con airada indignación. Desde entonces, Erdogán ha hecho de todo para tumbar al régimen Assad, incluyendo el apoyo al ISIS.

¿De manera que todo se reduce a la vanidad de un único caballero?

En gran medida, sí. Erdogán domina la política turca. Desde los comicios de 2011 en especial, viene haciendo lo que le da la gana.

¿Piensa usted que el Presidente Obama –o a esos efectos, cualquier otro que tenga poder– tiene algún plan para detener a las fuerzas yihadistas de Irak y Siria?

Yo no veo ningún plan. Los gobiernos occidentales están enviando armamento, esperando que acabe en manos de los mejores elementos –o los menos malos– de Siria, pero a duras penas eso constituye un plan.

Hay quien recomienda armar a los kurdos, la presencia más secular y moderada en Siria. ¿Se considera esta opción en Washington?

Sí, es buena idea y lleva circulando algunos años. Pero nunca ha sido una política norteamericana oficial y exigiría un cambio significativo.

En Europa, Asia Central y el Sur y África, las fronteras se han modificado, y durante los últimos 25 años han ido emergiendo nuevos países. ¿Deben reconocer que el mapa de Oriente Próximo también puede modificarse los políticos estadounidenses y europeos?

Oriente Próximo está siendo reformado. No hay Siria, no hay Irak, y prácticamente no hay frontera entre el Líbano e Irán. Las regiones autónomas kurdas se dan tanto al norte de Irak como al noreste de Siria. La política occidental tiene entonces que ajustarse a las nuevas realidades sobre el terreno.

¿Por qué es tan difícil reconocer la realidad?

Los gobiernos actúan típicamente de forma conservadora y prefieren la estabilidad frente al cambio de cualquier índole Fue el mismo caso con la Unión Soviética; como es sabido, George H. W. Bush intervino en Kiev en 1991 animando a los ucranianos a no abandonar la Unión Soviética. Estabilizar las cosas es la respuesta natural.

Pero en el caso de Yugoslavia, Alemania y la Unión Europea llegaron a alentar la secesión de Eslovenia y de Croacia en 1991. En 1999, la OTAN entró en guerra por un Kosovo independiente.

Sí, pero fueron excepciones, causadas en parte por el hecho de que la inestabilidad se producía en el seno de Europa. Siria e Irak también podrían ser excepciones, pero no hay razones para esperar este cambio.

¿Cuál es la probabilidad de que los kurdos de Irak –y los de Siria tal vez– alcancen algún grado de independencia?

Es probable. Los kurdos son prácticamente independientes en Irak y han aparecido en Siria, con los de Turquía detrás. Un día, hasta los kurdos de Irán podrían independizarse.

La aparición del Kurdistán reviste implicaciones regionales de gran calado. Es el primer cambio relevante de las fronteras de Oriente Próximo desde que terminó la Primera Guerra Mundial. Oriente Próximo estuvo tranquilo casi por completo hasta 1914, entonces comenzó una década de cambios extraordinarios que, en muchos sentidos, todavía se escenifican en Oriente Próximo: los Acuerdos Sykes-Picot, la Declaración de Balfour, los Acuerdos de San Remo o la creación de casi todos los países modernos. Toda esta cuestión sin rematar de hace casi un siglo está siendo por fin abordada.

Cuando la cuestión de un país kurdo se planteó en el pasado, normalmente sobre el terreno se desechaba diciendo que Turquía nunca lo permitiría. Ahora Turquía está dialogando con los kurdos de Irak. Hace unas semanas, crudo kurdo era transferido por primera vez al Mediterráneo a través de un oleoducto turco. ¿Qué motiva este cambio de política?

Ankara ha experimentado un cambio de opiniones fundamental de verdad. Su política de referencia ha consistido en desalentar cualquier indicador de nacionalismo kurdo, en cualquier parte, temiendo su resonancia en Turquía y el peligroso potencial para desmantelar el estado turco que conocemos. Esta perspectiva cambió hace poco por varios motivos: las tensiones entre Ankara y Bagdad; los esfuerzos del Partido AK turco por obtener apoyo electoral kurdo; y la interpretación turca de las ventajas de una entidad kurda autónoma receptiva y sometida en Irak y Siria.

Arabia Saudí acaba de desplegar 30.000 efectivos militares en sus fronteras con Irak. ¿Hay peligro de contagio?

Sí. Aunque la legitimidad del reino saudí descansa sobre el Corán y en una interpretación particularmente estricta del islam, el ISIS rechaza la monarquía saudí por insuficientemente islámica. Por tanto, el ISIS presenta una amenaza a la legitimidad saudí, a su control de los lugares sagrados islámicos, a sus recursos petroleros, en realidad, a todo lo saudí. Yo iría más allá: tan impaciente como está el ISIS por controlar Irak y Siria, Medina y la Meca representan sus objetivos definitivos.

¿Puede la censurada minoría chiíta de Arabia Saudí tratar de explotar este clima para dar más problemas al monarca saudí?

Eso me sorprendería. Con independencia de lo desgraciado de las circunstancias de los chiítas en Arabia Saudí, la perspectiva de la administración del ISIS es mucho peor. No me parece que sea momento de rebelarse contra la monarquía saudí.

En Turquía, el Primer Ministro Erdoğán se postula a las presidenciales. En teoría, el Presidente ostenta mucho menos poder que el Primer Ministro. ¿Significa eso que va a ser menos poderoso?

Ha quedado claro que si Erdoğán es presidente, no estará satisfecho con las competencias limitadas y tradicionales de ese cargo público. Además, podemos dar por sentado que ejercerá control sobre su sucesor en la cartera. Este cambio de posiciones no acaba con la autocracia de Erdogán, la amplía de una forma nueva. La analogía Putin-Medvedev se impone; igual que Putin domina Rusia con independencia de su cargo concreto, Erdogán dominará Turquía.

Se rumorea que habría un desencuentro o incluso "una guerra" entre Erdoğán y el movimiento islamista Gülen.

Sí, hay una guerra política abierta hoy en marcha. Los dos cooperaron estrechamente durante unos 12 años, complementándose mutuamente. Erdogán y la formación AKP ponían el acento en la política, mientras Gülen se ocupaba de la ideología, la educación, los medios, los servicios de orden público y la seguridad. Esto funcionó bien hasta 2010, cuando se tranquilizaron con el potencial de golpe militar; en ese momento, se hicieron públicamente evidentes las primeras diferencias entre ellos. Desde entonces las dos partes se han vuelto enemigos jurados. Convienen en la mayoría de las cuestiones, pero son rivales por el poder. Erdogán es principalmente objeto de los ataques no de los seculares, del ejército, de la izquierda o de los kurdos -sino de su antiguo socio, Gülen. Podrían prolongar su conflicto hasta que uno de ellos sea destruido.

Pero examinando los demás países de Oriente Próximo o de Asia, encontramos grupos cuyos líderes en el exilio pocas veces se convierten en una amenaza al régimen (con la excepción de Jomeini). ¿Cómo puede ser tan poderoso el movimiento Gülen, teniendo en cuenta que Gülen está afincado en Pennsylvania?

Gülen hizo carrera en Turquía hasta que salió huyendo a Estados Unidos en 1998, pero conserva allí un enorme seguimiento, puede que hasta de cinco millones. Es más, su movimiento Hizmet tiene enorme influencia entre los servicios de seguridad y de orden público. No hay ninguna organización comparable en ninguna parte; es extraordinaria.

La ronda supuestamente definitiva de negociaciones nucleares entre Irán y el grupo de los P5+1 está en marcha. ¿Cómo resumiría lo que se ha logrado hasta la fecha?

Los iraníes han logrado convencer al P5+1 de aceptar la mayoría de sus exigencias. Y ahora están haciendo exigencias todavía mayores, incluyendo 190.000 centrifugadoras. Han llegado a exigir tanto, que hasta el receptivo grupo P5+1 es reacio a acceder a las exigencias iraníes. No está claro lo que motiva estas exigencias. Puede que hayan llegado a la conclusión de que Occidente es tan endeble que aceptará hasta las condiciones extremas.

Las minorías cristianas otrora vibrantes de Irak y Siria se enfrentan a la extinción. ¿Se ha debatido en Washington lo que se puede hacer al respecto?

La opinión pública norteamericana y sus representantes en el Congreso están extremadamente preocupados por esto; la administración Obama mucho menos. Un presidente Republicano abordaría este problema de forma mucho más agresiva.

Hamás ha iniciado una nueva guerra terrorista contra Israel. ¿Por qué ahora?

Son explicaciones razonables. También hay otras razones: La guerra granjea popularidad en Gaza. Hamás quiere dar problemas a Majmoud Abbás y la Autoridad Palestina. Desea crear tensiones en Israel, sobre todo en una iniciativa encaminada a movilizar a los árabes israelíes. (Recuerde que la actual ronda de violencia comenzó con el secuestro de tres adolescentes israelíes, y que solamente un día después Hamás comenzó a despachar su actual andanada de proyectiles contra Israel). Hamás también puede desear recibir más dinero de Irán y reclutar más suicidas.

Deberíamos destacar que no es una guerra históricamente normal. Tradicionalmente, la clave era la victoria militar, pero aquí no es el caso. Es evidente que Israel va a ganar en el campo de batalla. Por tanto, no es la principal cuestión, que más bien es política: ¿Utilizará Israel medios precisos? ¿Hará uso de una fuerza proporcional? ¿Actuará de forma idónea según el Derecho internacional? ¿Obedece las leyes del conflicto? El hincapié ha dejado de ser ganar o perder, sino la percepción de cómo se desarrolla el enfrentamiento. Aquí es donde Hamás espera ganar: Aspira a provocar a los israelíes a matar mujeres y niños inocentes, transeúntes y civiles, para que la crítica a Israel prolifere: resoluciones de las Naciones Unidas, sanciones de la Unión Europea, manifestaciones en calles occidentales y cosas así. Se trata de ganar en lo político, o si lo prefiere, la guerra de la imagen.

¿Cómo puede Israel ganar la guerra de la seguridad de sus ciudadanos y asegurarse de que Hamás y la Yihad Islámica no disparan más proyectiles? ¿Es siquiera concebible un escenario pacífico así?

Sí, lo es, si Israel recupera el control total de Gaza y vuelve al estatus quo ante previo al acuerdo Gaza-Jericó de 1994. El ejército israelí puede lograr esto pero la cúpula política israelí no lo desea. Prefiere gobernar menos Gaza, no más. No quiere ocupar, implicarse más, ser responsable de la seguridad y el sustento de una población hostil. Por tanto, volver a Gaza es lo último que los israelíes pretenden hacer.

¿Cuál es la solución a la guerra que ha iniciado Hamás?

Mi solución preferida es que el gobierno egipcio vuelva a asumir el control de Gaza, como hizo entre 1949 y 1967. Mi segunda mejor opción es que Egipto selle herméticamente las fronteras de Gaza, impidiendo que cualquier armamento acabe en manos de Hamás.

FUENTE: DANIEL PIPES-OCCIDENTE CARECE DE PLAN-SEPTIEMBRE 2014

REFLEXIÓN:

Obama ya dijo que Estados Unidos no tiene una estrategia para combatir al Estado Islámico aunque desde hace más de un mes lo está atacando, ya realizó más de 150 bombardeos y lidera una coalición internacional para combatirlo. Aparentemente cerca de cuarenta países lo acompañan, pero ninguno está dispuesto a poner tropas en el terreno.

Los expertos explican que los bombardeos sirven para ablandar al enemigo pero para vencerlo es necesario avanzar por tierra. Esto ya lo vimos en la guerra de Gaza con el "Operativo Margen Protector", Israel no tenia interés en enviar soldados, sin embargo, debió hacerlo. En un mundo que no quiere guerra exponer a sus soldados es un sacrificio que se quiere evitar.

Las decapitaciones han movilizado al mundo, hay muchos trabajadores extranjeros que han caído en manos del Estado Islámico, que amenaza con asesinarlos si no son satisfechas sus exigencias, pero Estados Unidos y Gran Bretaña han declarado desde siempre que no negociarán con terroristas. No es lo que quizá haya pasado con Italia, por ejemplo, un individuo de esa nacionalidad que compartía su encierro con otros extranjeros capturados, fue liberado. Él no se explica por qué, se supone que Italia pagó por su liberación despertando las críticas de quienes no quieren transar con ellos.

Obama dice que perseguirá a los combatientes del Estado Islámico inclusive hasta dentro de Siria, no sabemos si esto será posible porque Rusia se opone a que las fuerzas de Assad puedan ser afectadas. Assad intentó asociarse con la Coalición para atacar al Estado islámico, sin éxito. Se dice que Obama e Irán tienen algún tipo de acuerdo para combatirlo pero esta información no ha sido confirmada. Sería bastante absurdo, aunque todo es posible en el universo de la política exterior de Obama,

La situación es inestable y el resultado es impredecible, los expertos niegan el éxito de estos ataques si no hay invasión por tierra, mientras, el Estado Islámico tiene pérdidas humanas pero al mismo tiempo sigue recibiendo combatientes de todos lados del mundo, muchos de Gran Bretaña. Inglaterra está controlando el regreso de posibles combatientes del Estado Islámico por temor a que puedan realizar atentados en su territorio. No es fácil detectarlos pero el peligro es demasiado real como para no emplear todos los medios para descartar a estos individuos como amenazas.

Las alianzas, tanto como las rupturas entre los estados, cambian permanentemente. El Parlamento de Jordania no quiere involucrarse pero está en la mira del Estado Islámico, sus fronteras están siendo amenazadas, ir en su ayuda es la única razón por la que Israel podría involucrarse militarmente, la estabilidad de Jordania hace a su propia seguridad.

Parecería que el Estado Islámico ha logrado lo que no parecía posible poco tiempo atrás, que todo el mundo se esté asociando contra un enemigo común que no admite actitudes tibias o neutrales. El Estado Islámico es enemigo de todos, ha logrado que se superen las diferencias entre sectas, intereses. nacionalidades. Esta unión internacional es demasiado poderosa como para que alguien pueda tomar partido por el Estado Islámico o mantenerse al margen.

ANA


jueves, 17 de julio de 2014

1327 - LA "CONVENIENTE" ARENGA DE HAMAS A LOS GAZATÍES



UN VIDEO PARA COMPRENDER LAS TÁCTICAS DE HAMAS

Ver (al final) el IMPERDIBLE video sobre la arenga de Hamas desalienta, ¿qué posibilidades hay de lograr la paz entre israelíes y gazatíes?

Aunque la foto nos muestra que muchos gazatíes huyen porque no les creen a los que no tienen ninguna vergüenza en ofrecerles la muerte, guardando para sí la vida -bien protegida en los túneles donde se esconden- el rencor hacia Israel quedará durante generaciones.

El mensaje de los líderes de Hamas sorprende pero también nos colma de pena, cómo se aprovechan de la religión para sacrificar a su gente determinando el futuro de la relación entre dos pueblos. Sin embargo, la única forma que tiene Israel para proteger a la población israelí es derrotar a Hamas, tratando de salvar vidas gazatíes en la medida de sus posibilidades.

Pero la lucha por la credibilidad es despareja, Israel dice que no soportará más los ataques de Hamas y Hamas dice que Alá premiará eternamente a los que se inmolen -y a sus familiares- porque quiere mártires hasta que el islam triunfe y el resto se someta.

Una verdadera locura, sin embargo, todavía hay muchos que les creen. Sobre todo los niños (que son los hombres del mañana) que aprenden cuando aún no tienen la capacidad para cuestionar los disparates que les enseñan.

ANA


VIDEO:
Un recadito para los "humanistas" que defienden el uso de civiles palestinos como escudos humanos

FUENTE: PATRIA JUDÍA-SON ELLOS-TERSITES-JULIO 2014

DANIEL PIPES: Sorprendente apoyo a Israel, no a Hamas

Increíblemente, la verdad se está imponiendo. Importante artículo texto de Daniel Pipes.

RECOMENDADOS:

Si desea conocer la situación actual al minuto haga click en estos sitios:

En español:
PATRIA JUDÍA y AURORA

En inglés: YNET

martes, 1 de abril de 2014

1278 - EL EJEMPLO DE ISRAEL



LAS HUECAS PROMESAS DE OBAMA

Mientras la credibilidad y la reputación estadounidenses se contraen en la escena mundial, el presidente norteamericano, Barack Obama, y sus secretarios de Estado y Defensa, John Kerry y Chuk Hagel, practican la negación persuasiva.

Por DANIEL PIPES


Por desgracia para ellos, la realidad se impone a las palabras, hasta a las convincentes.

En pasado el Foro Económico Mundial de Davos, donde la menguante influencia de Estados Unidos sobre los acontecimientos de Oriente Medio fue la comidilla, Kerry se declaraba atónito a causa de las acusaciones vertidas de que de alguna forma su país se está zafando de sus obligaciones en el mundo.

«Nada podría alejarse más de la verdad», afirmó. «Entramos en una era de implicación diplomática norteamericana activa igual de amplia y profunda que durante cualquier otro momento de nuestra historia». De igual manera, Hagel instó a «una renovada y avanzada era de asociación con nuestros amigos y aliados».

En esta tónica, Obama hizo múltiples promesas para tranquilizar a aliados.

A Corea del Sur, que depende del reducido destacamento militar norteamericano para disuadir a un dictador perturbado que podría llevarse Seúl por delante a las primeras salvas de una andanada de artillería, Obama prometía que «El compromiso de Estados Unidos con la República de Corea nunca vacilará».

Frente a Japón, que depende de la Séptima Flota norteamericana para repeler las incursiones invasivas chinas cada vez más agresivas en las Islas Senkaku, volvió a afirmar que «los Estados Unidos permanecerán firmes en sus compromisos defensivos con Japón», que el Departamento de Estado indica concretamente que abarcan las Islas Senkaku.

Para Taiwán, cuya integridad frente a la República Popular China depende del disuasivo norteamericano, reafirmó «nuestro compromiso con la Ley de Relaciones con Taiwán», que obliga vinculantemente a Estados Unidos a destacar una presencia «para repeler cualquier uso de fuerza o demás formas de coacción que pusieran en peligro la integridad de la isla.

Para las Filipinas, preocupadas por sus territorios en el Mar de la China Meridional reivindicados por China, Islas Spratly y atolón Scarborough en particular, reafirmaba el compromiso con el Tratado de Defensa Recíproca de 1951 que, en caso de intervención armada, estipula que Estados Unidos «intervendrá para combatir los peligros comunes».

A Arabia Saudita, alarmada por el apaciguamiento de Obama a Irán dentro del Plan Conjunto de Acción, reiteraba «el firme compromiso de Estados Unidos con nuestros amigos y aliados del Golfo».

Y para Israel, aislado en medio de un mar de enemigos, Obama anunció oficialmente «el compromiso resuelto de Estados Unidos con la seguridad de Israel», porque respaldar a Israel «revierte en nuestro interés fundamental en la seguridad nacional».

El problema, en primer lugar, es que los estadounidenses ponen en duda estas refinadas y convencidas palabras:

Cifras récord de norteamericanos están convencidos de que la imagen de su país están de capa caída, según el Pew Research Center. Por primera vez en la serie que se remonta a la década de los '70, «la mayoría -el 53%- afirmó que Estados Unidos interpreta un papel menos importante e influyente como líder del mundo que hace una década», al tiempo que sólo el 17% piensa que la influencia norteamericana mejoró. Una mayoría todavía mayor, el 70%, «afirma que Estados Unidos es menos respetado que en el pasado». Y el 51% dice que Obama «no es lo bastante duro» en cuestiones de política exterior o Interior.

Más de las dos terceras partes de los encuestados albergan una opinión negativa de la gestión del tema de Irán por parte de Obama, concluye la consultora Mellman Group; la mayoría -54-37%- apoya la intervención militar selectiva contra las instalaciones nucleares iraníes antes que permitir que Irán desarrolle arsenales nucleares.

La consultora McLaughlin Associates concluye que el 49% de los encuestados creen que la posición de Estados Unidos se vio menoscabada durante los cinco años de Obama en la administración; el 40% cree que los rivales miran hoy a Obama con desprecio.

En segundo lugar, Pew Research recoge que la mitad de las opiniones públicas de Gran Bretaña, Francia y Alemania, así como la tercera parte en Estados Unidos y Rusia, consideran que China reemplazará eventualmente a Estados Unidos como principal superpotencia mundial. Dos tercios de los israelíes creen que Obama no impedirá procurarse armas nucleares a los iraníes.

En tercero, los líderes mundiales de países tan diversos como Japón, Polonia o Israel perciben «ajenas a la realidad» las promesas de Obama. Hablando por muchos, Josef Joffe, del semanario alemán «Die Zeit», descubre «consistencia y coherencia en los intentos por parte de Obama de evadir los problemas del mundo, de sacar de primera línea a Estados Unidos. «Hablando en plata, quiere convertir a Estados Unidos en una potencia intermedia muy grande».

La «implicación diplomática activa» fructífera -como la llama Kerry- deberá estar respaldada por la consistencia, la influencia y la voluntad, no por palabras agradables, promesas huecas y castillos en el aire.

¿Se dará cuenta de esto la administración Obama antes de causar daños permanentes?

Fuente- Israel en Línea

FUENTE: RADIO JAI-LAS PROMESAS DE OBAMA-31/04/14

REFLEXIÓN:

Si al responder la encuesta se debía tener en cuenta la relación actual de Estados Unidos con cada uno de los países que aquí se nombran, no debería haber dudas sobre su resultado.

Lo cual no implica que si lo pudieran votar una tercera vez, los norteamericanos lo harían. Ya se veía en su primer periodo que internacionalmente era un apaciguador y que creía más en el efecto disuasivo de la palabras que en el poderío militar para mantener la paz en el mundo y proteger sus propios intereses.

Al ciudadano norteamericano medio no le interesa la posición internacional de su país, menos todavía si tiene que arriesgar la vida de sus hijos en tierras ignotas de las que sólo conoce el nombre. Sabe dónde está Inglaterra y los más importantes países europeos, del resto no tiene idea y vota con un criterio sobre su política doméstica, no tiene conciencia de los compromisos que Estados Unidos ha contraído con el mundo y si la Administración que elige los honrará o no. Si lo tuviera, no habría elegido a Obama la primera vez y mucho menos la segunda.

Europa no quiere guerra y Estados Unidos tampoco, esto se entiende. No hay país razonable que la desee, pero, "Si quieres la paz prepárate para la guerra". Y hay montones de líderes que no son racionales, que se los trata en todos los foros como si fueran democráticos y pacíficos, ansiosos por respetar los derechos de los más débiles. Como si los más fuertes o más ambiciosos se fueran a comportar y no trataran, cuando se les permita, patear el tablero.

Obama sigue creyendo en el efecto de las palabras y ya vemos los resultados, ha tratado de conquistar con ellas a los más claros adversarios de EEUU: Irán lo desafía todo el tiempo y Rusia se apoderó de Crimea. Abandonó a Mubarak en Egipto y presiona a Israel; no consiguió el reconocimiento de los árabes y tampoco conserva, con respecto a los israelíes, la misma simpatía de antes.

Pero esta actitud de presionar a sus amigos para hacer amigos a sus enemigos no le dio resultado. Perdió el reconocimiento de los primeros sin ganarse a los segundos. Nadie confía en lo que va a hacer y aparentemente el americano medio lo apoya, por eso lo reeligieron.

Lo dijo Clinton: "Es la economía, estúpido", y parece que allí anda bien,
este artículo dice algo sobre el particular desarrollo de los países dominantes. Eso es bueno para los estadounidenses mientras no los toquen de cerca.

Norteamérica siempre fue una isla para sus ciudadanos, en otras épocas eso era posible, hoy no. Los peligros llegan desde lejos y, además, ahora es mucho más difícil proteger sus intereses en el resto del mundo. El terrorismo acecha. No basta con prevenir en su suelo, tienen que ir a derrotarlo afuera.

Y esto es lo que el americano medio no entiende, que no se puede "borrar", que si quiere tener paz y prosperidad adentro tiene que salir a defender a sus aliados afuera. Y no lo conseguirá si cuando vota lo hace como un ciudadano de cualquier país del mundo, sin considerar la política exterior como factor predominante para su seguridad y bienestar. Porque los peces gordos se comerán a los chicos hasta que lleguen al más sabroso, grande pero debilitado, rodeado de enemigos.

Estados Unidos de la mano de Obama ha tratado de ser amado en el exterior, pero nadie ama al poderoso, al poderoso -además de envidiarlo- se lo teme, algo que Obama no consiguió y ya no lo conseguirá. No hay nada más ilógico que enfrentar con palabras a un agresor armado.

Las armas con que se dirime una pelea las determina el agresor, y para EVITAR los enfrentamientos la amenaza creíble de defenderse con las mismas o mejores armas es suficiente para desalentarlo. 


Esa es la paz posible y es lo que hace Israel.

ANA

lunes, 31 de marzo de 2014

1277 - LOS ALTOS ESTÁNDARES DEL ISLAM


LAS PAUTAS IMPREVISTAS DEL ISLAM

Por DANIEL PIPES

¿De qué forma afecta el islam a cómo viven los musulmanes? Las exigencias formales de la religión son la estrecha base que sostiene una estructura de pautas mucho más amplia que extiende las normas formales del islam, haciendo que éstas se expandan de formas inesperadas e imprevistas. He aquí algunos ejemplos.

El Corán prohíbe de forma estricta el consumo de cerdo, lo que llevó a la práctica desaparición del cerdo doméstico en las zonas de mayoría musulmana, donde fueron sustituidos por ovejas y cabras. Estas últimas han provocado sobrepastoreo, lo que llevó, como señala el geógrafo Xavier de Planhol, a una "catastrófica deforestación" que, a su vez, "es una de las causas fundamentales de los ralos paisajes especialmente evidentes en los distritos mediterráneos de los países musulmanes". Véase la progresión que va de los preceptos coránicos sobre la dieta a la desertificación de amplios territorios. Lo prescrito por la escritura no pretendía provocar daños ecológicos, pero lo hizo.

Los altos estándares de comportamiento gubernamental que plantea el islam, imposibles de alcanzar, supusieron, históricamente, que unos dirigentes que tenían numerosos defectos perdieran el apoyo de sus súbditos musulmanes, quienes respondían negándose a servir a esos dirigentes en tareas administrativas y militares, con lo que los gobernantes se veían obligados a buscar personal en otra parte. Esto hizo que, de forma sistemática, emplearan a esclavos como soldados y administradores, con lo que se creó una institución fundamental que, a partir del siglo VIII, duraría un milenio.

La doctrina islámica engendra un sentimiento de superioridad musulmana, un desprecio por la fe y la civilización ajenas, que ha tenido dos grandes consecuencias en época moderna: ha hecho que los musulmanes sean los sujetos más rebeldes al gobierno colonialista y ha impedido que aprendan de Occidente para modernizarse.

Sus escrituras también imbuyen hostilidad hacia los no musulmanes, lo que, a su vez, genera la suposición de que éstos albergan una hostilidad análoga hacia los musulmanes. En época moderna, esta proyección ha creado una susceptibilidad a las teorías conspiratorias que, en la práctica, ha tenido varias consecuencias: por ejemplo, como sólo los musulmanes temen que las vacunas contra la polio tienen el efecto oculto de volver estériles a sus niños, esta enfermedad se ha convertido en una plaga exclusiva de musulmanes en 26 países.

La peregrinación anual a La Meca, el hajj, comenzó en el siglo VII como una tradición local que, posteriormente, se convirtió en una reunión internacional que facilitaba toda clase de intercambios, desde ideas y movimientos políticos islamistas (los idris de Libia) a productos de lujo (marfil), plantas (caucho al sur de Asia, arroz a Europa) y enfermedades (meningococos, infecciones cutáneas, diarrea infecciosa, enfermedades de la sangre, infecciones de las vías respiratorias; entre ellas, tal vez, el nuevo MERS-CoV, el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio).

Otros preceptos islámicos también tienen consecuencias sanitarias imprevistas y negativas. La exigencia de modestia ha hecho que algunas musulmanas lleven vestimentas que cubren por completo la cabeza y el cuerpo (niqabs y burkas) que provocan déficit de vitamina D, desincentivan el ejercicio físico e influyen en una serie de problemas médicos, entre ellos sarpullidos, enfermedades respiratorias, raquitismo, osteomalacia y esclerosis múltiple.

El ayuno diurno durante el Ramadán provoca a veces que los musulmanes que lo observan hagan menos ejercicio y "tiendan a comer demasiado al romper el ayuno: la cena incluye habitualmente alimentos pesados y grasientos con muchas calorías", señala el director de la Emirates Diabetes Society. Un estudio realizado en Yida (Arabia Saudí) reveló que el 60% de los entrevistados declaraban una ganancia de peso excesiva tras el Ramadán.

La preferencia por matrimonios entre primos hermanos, una práctica que se remonta a costumbres tribales preislámicas (para conservar la riqueza dentro de la familia y beneficiarse de la fertilidad de las hijas), que se ha llevado a cabo durante unas cincuenta generaciones, ha conducido a una endogamia muy extendida y con consecuencias negativas, entre ellas una tasa de incidencia casi del doble de lo habitual de trastornos genéticos como talasemia, anemia falciforme, atrofia muscular espinal, diabetes, sordera, mutismo y autismo.

En lo que respecta a las mujeres, los preceptos acerca de la protección del mahram respecto a los parientes masculinos y un estatus social y legal muy inferior se han combinado para dar lugar a pautas tan poco pretendidas como el aislamiento físico, la obsesión por la virginidad, los crímenes de honor, la mutilación genital femenina y la segregación sexual (como en Arabia Saudí). La poligamia causa una perpetua ansiedad a las esposas.

Pese a que los huérfanos gozan de una posición de honor según la ley islámica (kafala), dicho honor está vinculado a una estructura tribal incompatible con una sociedad moderna, con lo que actualmente los musulmanes huérfanos son continuamente discriminados, incluso por musulmanes que viven en Occidente.

Las escrituras musulmanas han brindado la base a partir de la que han evolucionado muchas otras prácticas, entre ellas: el establecimiento de dinastías mediante conquistas, no por derrocamientos internos; problemas recurrentes de sucesión dinástica; que el poder lleve a la riqueza y no al contrario; ausencia casi total de gobiernos municipales; regulación inadecuada de las ciudades; leyes que surgen a partir de decisiones tomadas expresamente para un caso determinado, y no de una legislación formal; empleo de los hawalas para las transferencias de dinero, y práctica del terrorismo suicida.

Las pautas no buscadas, llamadas a veces islamicato, cambian con el tiempo; algunas (como los soldados esclavos) han desaparecido y otras, como la polio, acaban de aparecer. Estas pautas siguen siendo tan poderosas hoy en día como lo fueron antes de los tiempos modernos, y son esenciales para comprender el islam y la vida musulmana.

© elmed.io - Daniel Pipes

Daniel Pipes, director del Middle East Forum.

FUENTE: LIBERTAD DIGITAL-PIPES-PAUTAS-30/03/14

REFLEXIÓN:

"Los altos estándares de comportamiento gubernamental que plantea el islam, imposibles de alcanzar..."

"Lo mejor (o lo perfecto) es enemigo de lo bueno".

Vemos que estos altos estándares no son sólo aplicados al funcionamiento del gobierno sino a muchas otras áreas. Cuando no se cumplen a rajatabla provocan desastres. 

Uno que hace a la situación de la mujer como objeto a ser protegido y guardado, como una joya en un estuche, tiene efectos devastadores para el desarrollo de una sociedad que desee progresar.

Esa fuerza de trabajo del 50 por ciento desaprovechada, su inteligencia, el valor de su interacción con el hombre en todos los aspectos para la creatividad de una sociedad en su conjunto, es una pérdida incalculable.

El aporte femenino en artes y ciencias que el mundo cosecha, los países islámicos se lo han negado a sí mismos cuando han relegado a la mujer sólo a la vida familiar, sin hablar de sus Derechos Humanos.

Ninguna persona es mejor porque se dedica a una sola cosa, una mujer que sólo se aplica a la crianza de los hijos y cuidado de la familia carece de muchos conocimientos para ejercer mejor esas tareas. 

Una cultura y religión que se priva de ellas las convierten en autómatas, como un operario que lo único que sabe hacer desde que ingresa a una fábrica es una sola cosa y, como si fuera tonto, no pudiera aspirar jamás a un ascenso. Un cerebro que se atrofia con el tiempo, un tornillo en una máquina, todas cubiertas, vestidas iguales, sin vida propia.

La transformación del islam y el consecuente progreso  de los países islámicos vendrá de la liberación de las mujeres.

ANA

Esto es posible hoy día... para reflexionar (La Nación):

Cuatro princesas, confinadas y a pan y agua

 

domingo, 28 de julio de 2013

1151 - ISLAM E ISLAMISMO II



¿PUEDE REFORMARSE EL ISLAM?

La historia y la naturaleza humana dicen que sí.

Por DANIEL PIPES

El islam representa actualmente una fuerza retrógrada, agresiva y violenta. ¿Tiene que seguir de esta forma por fuerza, o puede ser reformado y volverse moderada, moderna y abierta? ¿Pueden formular una interpretación de su confesión las autoridades religiosas que conceda igualdad de derechos a la mujer y los no musulmanes en la misma medida que libertad religiosa a los musulmanes, que acepte los principios elementales de la práctica financiera y la jurisprudencia modernas, y que no pretenda imponer la ley sharía ni establecer un califato?

Un creciente número de analistas están convencidos de que no, la confesión musulmana no puede hacer estas cosas, que estos rasgos son inherentes al islam y forman parte inmutable de su composición. Preguntada si conviene con mi formulación de que "el islam radical es el problema, pero el islam moderado es la solución", la escritora respondía: "Se equivoca. Lo lamento". Ella y yo compartimos trinchera, combatiendo por los mismos objetivos y contra los mismos rivales, pero discrepamos en torno a este punto vital.

Mi argumento tiene dos partes. En primer lugar, la postura esencialista de muchos analistas se equivoca; y en segundo, puede surgir un islam reformado.

Argumento contra el esencialismo

Afirmar que el islam nunca podrá cambiar es afirmar que el Corán y el Hadit, que constituyen el núcleo de la religión, tienen que interpretarse siempre de la misma forma. Pero elaborar esta postura es evidenciar su error, dado que nada humano dura para siempre. Todo, lectura de los textos sagrados incluida, cambia con el tiempo. Todo sigue una trayectoria. Y todo tiene un futuro que será distinto a su pasado.

Sólo no teniendo en cuenta la naturaleza humana e ignorando más de un milenio de cambios reales en la interpretación del Corán se puede decir que el Corán ha sido interpretado de forma idéntica con el tiempo. Se han acometido cambios en cuestiones tales como la yihad, el esclavismo, la usura, el principio de "no hay obligación en la religión" y el papel de la mujer. Además, los muchos intérpretes relevantes del islam durante los últimos 1.400 años -ash-Shafi'i, al-Gazali, Ibn Taymiya, Rumi, Shaj Waliula o Ruhola Jomeini vienen a la cabeza- mantuvieron importantes diferencias entre sí a tenor del contenido del mensaje del islam.

Por capitales que puedan ser el Corán y el Hadit, no constituyen la totalidad de la experiencia musulmana; la experiencia acumulada por las poblaciones musulmanas de Marruecos a Indonesia y más allá no tiene menos relevancia. Ponderar las escrituras del islam es comparable a interpretar Estados Unidos únicamente a través del prisma de la Constitución; pasar por alto la historia del país iría a una interpretación distorsionada.

Dicho de otra forma, la civilización musulmana medieval destacó sobre las demás y los musulmanes de hoy aparecen a la cola de casi todos los baremos de progreso. Pero si las cosas pueden ir a peor, también pueden mejorar. De igual forma, durante mi propia carrera, fui testigo del ascenso del islamismo, desde comienzos modestos cuando llegué al terreno en 1969 hasta las enormes cotas de influencia que alcanza hoy; si el islamismo puede progresar así, también puede deteriorarse.

¿Cómo sucedería eso?


La síntesis medieval

Clave del papel del islam en la vida pública es la ley islámica y las muchas obligaciones imposibles que impone a los musulmanes. Administrar un Estado con los tributos mínimos que autoriza la sharía ha demostrado ser imposible; ¿y cómo puede dirigirse un sistema financiero sin cobrar intereses? Un régimen penal que obliga a que haya cuatro testigos varones de un delito de adulterio en la figura jurídica del flagrante delicto no es práctico. La prohibición de la sharía del conflicto armado contra correligionarios musulmanes es totalmente imposible de cumplir; en la práctica, las tres cuartas partes de todos los conflictos bélicos protagonizados por musulmanes se han abierto contra otros musulmanes. De igual forma, la insistencia en la guerra santa perpetua contra los no musulmanes exige demasiado.

Para superar éstas y otras exigencias reales, los musulmanes premodernos desarrollaron ciertos artificios jurídicos que permitían la relajación de los capítulos islámicos sin vulnerarlos directamente. Los juristas proponían hiyal (trucos) y otros artificios en virtud de los cuales la intencionalidad de la ley quedaba satisfecha al tiempo que se negaba su contenido. Por ejemplo, se desarrollaron varios mecanismos para vivir en armonía con estados no musulmanes. También existe la doble venta (bai al-inah) de un bien de consumo, que permite al comprador abonar una forma encubierta de interés. Las guerras contra correligionarios musulmanes se rebautizaron yihad.

Este compromiso entre la ley islámica y la realidad equivale a lo que bauticé como "la síntesis medieval del islam" en mi libro "En el camino de Dios" (1983). Esta síntesis transformó el islam de entidad formada por exigencias abstractas e imposibles en sistema factible. En términos prácticos, restó protagonismo a la sharía e hizo operativo el régimen jurídico. La sharía podía aplicarse ahora en la dosis suficiente sin que los musulmanes quedaran sujetos a sus exigencias más estrictas. Kecia Alí, de la Universidad de Boston, destaca el contraste dramático entre la ley formal y la ley aplicada en la obra "Matrimonio y esclavitud en el islam temprano", citando a otros especialistas:

Una forma importante en la que han avanzado los estudios jurídicos ha sido "comparar la doctrina con el ejercicio real de los tribunales". Como destaca un académico que discute el texto jurídico y las escrituras: "Los patrones sociales guardaron un enorme contraste con el panorama 'oficial' presentado por estas fuentes 'formales'". Los estudios superponen a menudo los fallos flexibles y relativamente justos de los tribunales con la tradición textual sin diferenciar y a veces duramente patriarcal de la jurisprudencia. Se nos muestran pruebas de "la flexibilidad en el seno de la ley islámica, retratada con frecuencia como estancada y draconiana".
Mientras que la síntesis medieval funcionó a lo largo de siglos, nunca superó una debilidad fundamental: Ni se origina ni se desprende de forma integral de los textos fundacionales y constitucionales del islam. Basada en los compromisos y las intervenciones a medias, siempre estuvo expuesta al desafío de los puristas. De hecho, la historia musulmana premoderna dio muchos desafíos de esa índole, incluyendo el movimiento Almohade del norte de África en el siglo XII y el movimiento wahabí de la Arabia del siglo XVIII. En cada uno de los casos, los esfuerzos de los puristas cedieron con el tiempo y la síntesis medieval volvió a establecerse, sólo para ser desafiada de nuevo por los puristas. Este alterne entre purismo y pragmatismo caracteriza la historia musulmana, contribuyendo a su inestabilidad.

El desafío de la modernidad

La solución oficiosa ofrecida por la síntesis medieval se vino abajo con la llegada de la modernidad impuesta por los europeos, fechada convencionalmente en el ataque de Napoleón a Egipto en 1798. Este desafío arrojó a los musulmanes en direcciones contrarias a lo largo de los dos siglos siguientes, occidentalización o islamización.

Los musulmanes, impresionados por los avances occidentales, pretendían minimizar la ley islámica y reemplazarla por las costumbres occidentales de terrenos tales como el desplazamiento de la religión y la igualdad de derechos de la mujer y los no musulmanes. El fundador de la Turquía moderna, Kemal Atatürk (1881-1938), simboliza esta empresa. Hasta 1970 más o menos, parecía ser el destino musulmán inevitable, pareciendo retrógrada e inútil la oposición a la occidentalización.

Pero esa oposición demostró ser profunda y acabó saliendo triunfante. Atatürk tuvo contados sucesores y su República de Turquía retrocede hacia la sharía. La occidentalización, al final, parecía más fuerte de lo que era porque tendía a atraer a la élite visible y vocal mientras las masas en general se mantenían en segundo plano. A partir de 1930 más o menos, los elementos reacios empezaron a organizarse y a desarrollar su propio programa positivo, sobre todo en Argelia, Egipto, Irán y la India. Rechazando la occidentalización y todos sus mecanismos, defendían la implantación integral y robusta de la ley islámica según imaginaban que había sido durante los primeros tiempos del islam.

Aun rechazando a Occidente, estos movimientos -que reciben el nombre de islamistas- se modelaron a imagen de las incipientes ideologías totalitarias de su tiempo, el Fascismo y el Comunismo. Los islamistas cogieron prestados múltiples supuestos de estas ideologías, como la superioridad del estado sobre el individuo, lo aceptable del uso de la fuerza o la necesidad de una confrontación cósmica con la civilización occidental. También cogieron prestada discretamente la tecnología de Occidente, la médica y militar en especial.

Mediante el trabajo duro y creativo, las fuerzas islamistas fueron ganando tirón en silencio durante el medio siglo siguiente, llegando al poder de golpe por fin y alcanzando la prominencia con la revolución iraní de 1978-79 encabezada por el ayatolá anti-Atatürk, Jomeini (1902-89). Este dramático acontecimiento, y su objetivo logrado de crear un orden islámico, inspiró ampliamente a los islamistas, que durante los 35 años posteriores han hecho grandes progresos, transformando sociedades e implantando la sharía de formas radicales y noveles. Por ejemplo, el régimen chiíta de Irán ahorca a los homosexuales desde grúas y obliga a los iraníes que visten de forma occidental a beber de las letrinas, y en Afganistán, el régimen talibán ha incendiado escuelas femeninas y tiendas de música. La influencia de los islamistas ha llegado al propio Occidente, donde se ve un número creciente de mujeres que llevan hijabs, niqabs y burqas.

Aunque fue alumbrado como modelo totalitario, el islamismo ha demostrado tener una adaptabilidad práctica mucho mayor que el Fascismo o el Comunismo. Las dos últimas ideologías rara vez lograron ir más allá de la coacción o la violencia. Pero el islamismo, encabezado por personajes como el Premier turco Recep Tayyip Erdoğán (1954-) y su Partido Justicia y Desarrollo (AKP), ha explorado formas de islamismo no revolucionarias. Desde que llegó al poder de forma legítima en 2002, el AKP ha minado gradualmente el secularismo turco con notable impunidad a base de trabajar dentro de las estructuras democráticas asentadas del país, practicando la buena gestión pública y no provocando la ira del ejército, guardián veterano del secularismo turco.

Los islamistas están hoy a la ofensiva, pero su ascenso es reciente y no ofrece garantías de longevidad. De hecho, como las demás ideologías utópicas radicales, el islamismo perderá su atractivo y degenerará en el poder. Las revueltas de 2009 y 2013 contra los regímenes islamistas de Irán y Egipto, respectivamente, apuntan desde luego en ese sentido.

Hacia una síntesis moderna

Si hay que derrotar al islamismo, los musulmanes anti-islamistas tienen que desarrollar una visión alternativa del islam y una explicación alternativa de lo que significa ser musulmán. Al hacerlo, pueden apoyarse en el pasado, sobre todo en los esfuerzos de reforma del ciclo entre 1850 y 1950, para desarrollar una "síntesis moderna" comparable al modelo medieval. Esta síntesis elegiría entre los preceptos de la ley islámica y haría compatible el islam con los valores modernos. Aceptaría la igualdad entre sexos, coexistiría pacíficamente con los infieles, y rechazaría las aspiraciones de un califato universal, entre otros pasos.

De esto, el islam se beneficia al compararse con las otras dos religiones monoteístas principales. Hace medio milenio, judíos, cristianos y musulmanes convenían de forma general en que el trabajo obligatorio era aceptable y pagar intereses por los préstamos no. Con el tiempo, tras debates amargos y enconados, cristianos y judíos cambiaron de opinión en torno a estas dos cuestiones; hoy, ninguna voz cristiana ni judía aprueba la esclavitud o condena el pago de un interés razonable a los préstamos.

Entre los musulmanes, sin embargo, estos debates acaban de empezar. Aun estando prohibida formalmente en Qatar en 1952, en Arabia Saudí en 1962 y en Mauritania en 1980, la esclavitud sigue existiendo en estos países de mayoría musulmana, entre otros (Sudán y Pakistán en especial). Ciertas autoridades islámicas llegan a sostener que el musulmán religioso tiene que apoyar la esclavitud. Enormes instituciones financieras valoradas incluso en billones de dólares se desarrollaron durante los 40 últimos años para permitir que los musulmanes conservadores simularan estar pagando o cobrando intereses por el dinero, ("simularan" porque las entidades bancarias islámicas simplemente disfrazan los intereses con artificios como los gastos de gestión).

Los musulmanes reformistas tienen que hacer un trabajo mejor que sus predecesores medievales y apoyar su interpretación en las escrituras y la sensibilidad de la época en la misma medida. Al modernizar su religión, los musulmanes tienen que copiar a sus colegas monoteístas y adaptar su confesión con respecto a la esclavitud y los intereses, el trato a la mujer, el derecho a abandonar el islam, los derechos ante la ley y muchas cosas más. Cuando surja un islam moderno y reformista, dejará de apoyar la desigualdad de la mujer, el estatus de los dhimmi o el terrorismo suicida, ni exigirá la pena capital por adulterio, por la violación del honor familiar, la blasfemia o la apostasía.

En este siglo apenas iniciado ya pueden discernirse algunas señales positivas en esta dirección. Observe ciertos avances relativos a la mujer:


  • El Consejo de la Shura de Arabia Saudí ha respondido a la creciente indignación pública por el matrimonio con menores fijando la mayoría de edad en los 18 años. Si bien esto no acaba con el matrimonio con menores, avanza hacia la abolición de la práctica.

  • Clérigos turcos han accedido a dejar que las mujeres asistan a los servicios en las mezquitas cuando tienen la regla y rezar junto a los varones.

  • El gobierno iraní prácticamente ha prohibido la lapidación de los culpables de adulterio.

  • Las mujeres de Irán han logrado derechos genéricos a la hora de pedir el divorcio a sus maridos.

  • Una conferencia de académicos musulmanes celebrada en Egipto consideraba la clitoridectomía contraria al islam y, en la práctica, una práctica punible.

  • Una importante institución musulmana hindú, el Darul Ulum Deoband, decretaba una fatua contra la poligamia.

    Otros notables avances, no relacionados concretamente con la mujer, son:


  • El gobierno saudí ha abolido la jizya (la práctica de obligar a pagar un impuesto a los no musulmanes para tener reconocidos ciertos derechos).

  • Un tribunal iraní dictaminaba que la familia de un cristiano asesinado reciba la misma compensación que perciben las víctimas musulmanas.

  • Los académicos reunidos en la Academia Islámica Internacional Fiqh de Sharjah han comenzado a debatir y poner en cuestión el llamamiento a ejecutar a los apóstatas.

    Todo el tiempo son los reformistas individuales los que exponen ideas en cadena, si no para su adopción entonces para estimular el pensamiento. Por ejemplo, Nadín al-Badir, una periodista saudí, sugería de forma provocativa que las musulmanas tengan el mismo derecho que los varones a contraer matrimonio con cuatro maridos. Provocó inmediatamente una polémica, que incluye amenazas de demanda y denuncias airadas, pero desató un debate necesario, inimaginable en otros momentos.

    Al igual que su precursora medieval, la síntesis moderna seguirá expuesta al ataque de los puristas, que pueden señalar el ejemplo de Mahoma e insistir en que no haya ninguna desviación de él. Pero habiendo sido testigos de primera mano de lo que ha acarreado el islamismo, violento o no, hay motivos de esperanza en que los musulmanes rechacen el sueño de restablecer el orden medieval y se abran al compromiso con las costumbres modernas. El islam no tiene que ser por fuerza una mentalidad medieval fosilizada; es lo que los musulmanes de hoy hagan de él.

    Implicaciones políticas

    ¿Qué pueden hacer para impulsar sus objetivos aquéllos, musulmanes y no musulmanes por igual, contrarios a la sharía, al califato y a los horrores de la yihad?

    Para los musulmanes anti-islamistas, el gran problema reside en desarrollar no sólo una visión alternativa a la islamista sino un movimiento alternativo al islamismo. Los islamistas alcanzaron su posición privilegiada de poder e influencia a través de la dedicación y el trabajo duro, la generosidad y el desinterés. Los anti-islamistas también tendrán que trabajar, durante décadas probablemente, para desarrollar una ideología igual de coherente y atractiva que la de los islamistas, y a continuación difundirla. Los académicos que interpretan las escrituras sagradas y los líderes que movilizan a los fieles juegan papeles cruciales en este proceso.

    Los no musulmanes pueden ayudar a impulsar un islam moderno de dos formas: en primer lugar, oponiéndose a toda forma de islamismo, no sólo al brutal fundamentalismo de un tal Osama bin Laden, sino también a los movimientos políticos regularizados y encubiertos como el AKP turco. Erdoğán es menos agresivo que Bin Laden, pero es más eficaz y no menos peligroso. Quien valore la libertad de expresión, la igualdad ante la ley y los demás derechos humanos negados o invadidos por la sharía tiene que oponerse de forma consistente a cualquier atisbo de islamismo.

    En segundo lugar, los no musulmanes deberían apoyar a los anti-islamistas moderados y occidentalizadores. Tales figuras son débiles y están divididas, y hoy se enfrentan a una tarea desalentadora, pero las hay, y suponen la única esperanza de derrotar a la amenaza de la yihad global y la supremacía islámica, reemplazándolas luego con un islam que no amenace a la civilización.

    FUENTE:
    PIPES-REFORMA DEL ISLAM-JULIO/AGOSTO 2013

    ORIGINAL EN INGLÉS:
    CAN ISLAM BE REFORMED?


    REFLEXIÓN:

    Importantísimo artículo que debería leerse completo. ¿Quién puede discutir que todo cambia, que todo se transforma? Pero, cuando lo hace, ¿va hacia el futuro o hacia el pasado?

    Occidente sufrió muchas transformaciones, pero con el concepto de los Derechos Humanos sus cambios son positivos. Claro que está la política y los intereses de cada país y, sobre todo, de las grandes potencias que "olvidan" lo que no conviene a sus propósitos. Pero aún así, el mundo reclama explicaciones con buenos argumentos y exige que se los respete.

    El islam podría ser una religión como cualquier otra si no tuviera en su concepción la obligación de abarcar toda la vida de sus fieles, no sólo el aspecto religioso, sino también la conversión al islam de todos aquellos que estén bajo su control político, por propia voluntad o por la fuerza. Quienes no lo acepten no son tratados como iguales.

    Es notorio que los no musulmanes tengan buenas expectativas y hagan esa distinción entre islam e islamismo, posición que no comparten los que han sido musulmanes como Ayaan Hirsi Ali o Wafa Sultán, ésta, quien dice que habiendo sido musulmana y por haber vivido bajo un régimen musulmán nunca conoció otra cosa que el islam, a secas, y de la peor manera imaginable.

    Sólo cuando abandonó Siria pudo conocer que había otra sociedad y cultura que le permitió ser libre y elegir cómo quería vivir su vida aún siendo mujer.
    Este conmovedor video refleja claramente su experiencia.

    La posición de Pipes es calificada, es un experto en el tema y quizá, ayudando a los musulmanes que quieren ir hacia un futuro mejor, el islam puede transformarse, pero difícilmente puede lograrlo positivamente mientras sea una ideología coercitiva la que, como dijo claramente un importante imán, si no hubiera sido por la fuerza el islam no habría podido imponerse en los sitios donde imperó.

    Todo cambiaría si dentro de su doctrina el respeto por los Derechos Humanos fuera el factor preponderante. Eso haría la diferencia.

    ANA
  • viernes, 22 de junio de 2012

    1056 - PIPES-SIRIA


    HAY QUE GUARDAR UNA DISTANCIA PRUDENCIAL DEL AVISPERO SIRIO

    Por DANIEL PIPES

    A medida que el gobierno sirio realiza esfuerzos cada vez más virulentos y desesperados por conservar el poder, las peticiones de una intervención militar, siguiendo más o menos el calco libio, se vuelven más insistentes. Este rumbo de actuación es moralmente atractivo, claro. ¿Pero deben seguir este consejo los estados occidentales? Yo estoy convencido de que no.

    Esos llamamientos a la intervención se enmarcan en tres categorías principales: la preocupación musulmana sunita por los correligionarios, la preocupación humanitaria universal por detener la tortura y los crímenes, y el temor geopolítico al impacto del conflicto abierto. Las dos primeras razones pueden ser fácilmente combatidas. Si los gobiernos sunitas -los de Turquía, Arabia Saudí y Qatar sobre todo- eligen intervenir en defensa de los colegas sunitas contra los alauitas, es asunto suyo pero los estados occidentales no tienen vela en este entierro.

    La inquietud humanitaria generalizada se enfrenta a problemas de veracidad, factibilidad y repercusión. Los insurgentes contrarios al régimen, que sobre el campo de batalla están avanzando, parecen ser los responsables de parte de las atrocidades por lo menos. Los electorados occidentales pueden no aceptar los recursos económicos y humanos imprescindibles para la intervención humanitaria. Ésta tiene que triunfar rápidamente por fuerza, digamos en cuestión de un año. El gobierno sucesor podría resultar ser (como en el caso libio) peor que el totalitarismo vigente. Juntos, estos factores se decantan de forma decisiva en contra de la intervención humanitaria.

    Los intereses de la política exterior deben de poner el acento en los precedentes porque los occidentales no se encuentran en una posición tan firme y segura como para poder examinar Siria sólo desde la inquietud por los sirios; tienen que mirar al país más bien a nivel estratégico, dando prioridad a su propia seguridad.

    Robert Satloff, del Washington Institute for Near Eastern Policy, resume de forma útil en la publicación New Republic las razones de que una guerra civil siria revista riesgos para los intereses norteamericanos: el régimen Assad puede perder el control de los arsenales químicos y biológicos; puede renovar la insurgencia del Partido Kurdo de los Trabajadores contra Ankara; puede regionalizar el conflicto empujando a su población palestina al otro lado de las fronteras jordana, libanesa e israelí; y puede ponerse a combatir a los sunitas del Líbano, reabriendo la guerra civil libanesa. Los yihadistas sunitas, en respuesta, pueden convertir a Siria en el foco global del terrorismo islamista violento, un foco con fronteras con la OTAN y con Israel. Por último, se teme que un conflicto prolongado represente para los islamistas más oportunidades que el que acaba rápidamente.

    A lo que respondo: sí, los arsenales de armas de destrucción masiva pueden desaparecer pero me preocupa más su final en manos de un gobierno islamista sucesor. Una insurgencia renovada por parte del Partido Kurdo de los Trabajadores contra el hostil ejecutivo al frente de Turquía, o unas tensiones entre sunitas y alevi agravadas en ese país, difícilmente pueden representar una importante preocupación occidental. Expulsar a los palestinos casi no desestabilizaría a Jordania o a Israel. El Líbano ya es un caos balcanizado; y en contraste con el periodo 1976-91, las luchas internas en marcha allí sólo afectan a los intereses occidentales de forma tangencial. La iniciativa de la yihad global tiene recursos limitados; el emplazamiento puede no ser el ideal, pero ¿qué mejor que combatir a los Pasdarán (el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní) hasta la muerte en Siria?

    En cuanto a que el tiempo juega en contra de los intereses occidentales: incluso si el conflicto sirio finalizase inmediatamente, casi no veo posibilidades de aparición de un gobierno multiétnico y multiconfesional. Antes o después, después que Assad y su encantadora esposa se hayan marchado, los islamistas se harán probablemente con el poder, los sunitas se cobrarán venganza, y las tensiones explotarán en el seno de Siria.

    Asimismo, derrocar al régimen Assad no se traduce en el final súbito de la guerra civil de Siria. Más probable es que la caída de Assad conduzca a que los alauitas y los demás elementos con el respaldo de Irán se opongan al nuevo gobierno. Además, como señala el analista Gary Gambill, la implicación de un ejército occidental podría consolidar a la oposición al nuevo gobierno y prolongar las hostilidades. Por último (como fue el caso antes en Irak), el conflicto prolongado en Siria ofrece ciertas ventajas geopolíticas:


  • Reduce las probabilidades de que Damasco inicie una guerra con Israel o vuelva a ocupar el Líbano.

  • Eleva las probabilidades de que los iraníes, que viven oprimidos por los mulás que son los principales aliados de Assad, se fijen en el levantamiento sirio y se rebelen de igual forma contra sus gobernantes.

  • Despertará mayor indignación sunita árabe contra Teherán, sobre todo cuando la República Islámica de Irán viene proporcionando armas, fondos y tecnología para ayudar a reprimir a los sirios.

  • Alivia la presión sobre los no musulmanes: indicador de la nueva forma de pensar, el líder salafista jordano Abú Mohamed Tahawi manifestaba hace poco que "La coalición entre chiítas y alauitas representa actualmente la amenaza más grave para los sunitas, todavía más que los israelíes".

  • Se fomenta la indignación en Oriente Próximo porque Moscú y Pekín apoyen al régimen Assad.

  • Los intereses occidentales sugieren que hay que guardar las distancias con el avispero sirio.

    Original en Inglés: Stay out of the Syrian Morass

    FUENTE: THE WASHINGTON TIMES


    FUENTE: PIPES-AVISPERO SIRIO-13/06/12

    REFLEXIÓN:

    No hay forma de intervenir en Siria sin que se esté favoreciendo a una de las partes, una terminará finalmente dominando a la otra y la venganza será inevitable.

    La convicción de Occidente es que Assad es más previsible que la toma del poder por sus opositores que ya están infiltrados por Al Qaeda. El tema sobre a cargo de quién estarán las armas químicas y biológicas es importante, se supone que en manos de Assad estarían más controladas. El peligro de Al Qaeda lo
    denuncia inclusive una personalidad iraní, muy convenientemente, para que Occidente no intervenga en contra de su aliado.

    Además, hay denuncias que cuando los insurgentes toman a una población alauita también hacen estragos. Por supuesto, nunca se puede comparar las fuerzas con las que está equipado un estado -tanques y aviones- con las que tienen los rebeldes, pero son igualmente crueles.

    ¿Quién puede decir qué es lo más conveniente? Sólo un acuerdo entre los que tienen intereses allí, Rusia, China y Occidente podría parar momentáneamente la matanza, pero tienen que poner a su propia gente allí y otro frente se abriría para impedir lo que finalmente seguirá ocurriendo, como en Irak, donde hay bombas todos los días y se matan indiscriminadamente.

    Por otra parte no hay indicios de que Assad esté dispuesto a ceder, ni que Rusia tenga interés en un acuerdo con Estados Unidos, quien ya se lo ha ofrecido. Ambos van por todo, no hay arreglo a la vista.

    Actualmente Estados Unidos da armamento antitanques a los rebeldes a través de Turquía, aunque determine a quienes de los rebeldes será entregado. Es muy difícil para nosotros, la gente común, aceptar que no haya nada que se pueda hacer para detener esta guerra entre hermanos, pero no se ve una salida que conforme a todos. Rusia envía barcos, China hombres, Estados Unidos interviene aunque no abiertamente, cada cual está haciendo lo que más conviene a sus intereses, pero lo único que nos importa verdaderamente es que la gente dejara de matar y morir.

    Es mucho más que lo que podríamos pretender, Assad no se irá voluntariamente y los rebeldes no dejarán de luchar. Así son las cosas cuando hay revolución, no sabemos quién ganará finalmente pero sí sabemos que, ya mismo, todos han perdido.

    ANA


    ARTÍCULO RELACIONADO

    Russian Ship Suspected of Carrying Arms to Syria Turns Back

    viernes, 25 de mayo de 2012

    1050 - La forja de un Estado


    CÓMO SE CONSTRUYÓ ISRAEL

    Por DANIEL PIPES

    La adquisición de propiedades
    dunam a dunam, granja por granja, casa por casa, ocupa el corazón de la empresa sionista hasta 1948. Sólo cuando la potencia del mandato británico abandonó Palestina en 1948, y se produjo inmediatamente la tentativa integral de los estados árabes de aplastar y expulsar a los sionistas, éstos recurrieron a las armas en autodefensa y pasaron a ganar suelo a través de la conquista militar.

    Los sionistas robaron suelo palestino: ése es el mantra que tanto la Autoridad Palestina como Hamás enseñan a su descendencia y propagan en sus medios de comunicación. Esta reclamación tiene enorme importancia, como explica Palestinian Media Watch: «Presentar la creación del Estado israelí como un acto de robo y su constante existencia como una injusticia histórica constituye la base central del no-reconocimiento del derecho de Israel a existir por parte de la Autoridad Palestina». La acusación de robo también mina la posición de Israel a nivel internacional.

    ¿Pero es cierta esta acusación?

    No, no lo es. Irónicamente, la construcción de Israel representa la inmigración y la creación de un Estado más pacíficas de la historia.

    Comprender el motivo exige ver el sionismo en contexto. Hablando en plata, la norma histórica es la conquista; los gobiernos de todas partes se crearon mediante la invasión, casi todos los estados se crearon a expensas de otros. Nadie tiene el control permanentemente, los orígenes de todos están en otra parte.

    Las tribus teutonas, las hordas de Asia Central, los zares rusos y los conquistadores españoles y portugueses rehicieron el mapa. El griego moderno apenas tiene una conexión tenue con los griegos de la antigüedad. ¿Quién sabe contar el número de veces que Bélgica fue invadida? Los Estados Unidos se crearon derrotando a los nativos americanos. Los monarcas invadieron África, los arianos la India. En Japón, los yamatoparlantes eliminaron por completo a pequeñas minorías como los ainú.

    Oriente Medio, a causa de su centralidad y su posición geográfica, ha sufrido invasiones de sobra, incluyendo a griegos, romanos, árabes, cruzados, seljuks, timúrides, mongoles y europeos modernos. En el seno de la región, los conflictos dinásticos hacían que el mismo territorio -Egipto por ejemplo- fuera conquistado una y otra vez.

    El territorio que hoy es Israel no es ninguna excepción. En «Jerusalén sitiada: de los antiguos cananeos al Israel moderno», Eric H. Cline escribe de Jerusalén: «Por ninguna otra ciudad se ha combatido más amargamente a lo largo de la historia». Él respalda esa afirmación, contando «por lo menos 118 conflictos diferentes dentro y por Jerusalén durante los 4.000 últimos años». Calcula que Jerusalén ha sido destruida por completo en dos ocasiones por lo menos, ha sido asediada 23, capturada 44 y atacada 52.

    La Autoridad Palestina fantasea con que los palestinos son descendientes de una tribu de los antiguos cananeos, los jebusitas; en realidad constituyen la descendencia mayoritaria de invasores e inmigrantes que buscaban oportunidades económicas.

    Frente a esta compilación de incesantes conquistas, violencia y caídas, los esfuerzos sionistas por sustentar una presencia en Tierra Santa hasta 1948 destacan por ser sorprendentemente tibios, más mercantiles que militares. Dos grandes imperios, los romanos y los británicos, gobernaron la Tierra de Israel; los sionistas en cambio carecían de fuerza militar. No podían lograr de forma plausible un estado mediante la conquista.

    En su lugar, compraban el suelo. La adquisición de propiedades dunam a dunam, granja por granja, casa por casa, ocupa el corazón de la empresa sionista hasta 1948. El Fondo Nacional Judío, fundado en 1901 para comprar tierras en Palestina «para colaborar en la fundación de una nueva comunidad de judíos libres partícipes de una industria pacífica y activa» era la principal institución - y no la Haganá, la organización clandestina de defensa fundada en 1920.

    Los sionistas también se centraron en la recuperación del que era un suelo estéril que se consideraba imposible de cultivar. No sólo hicieron florecer el desierto sino que drenaron pantanos, limpiaron canales, recuperaron vertederos, reforestaron colinas, sanearon rocas y retiraron la sal del sustrato. Las labores judías de potabilización y recuperación del suelo redujeron de forma patente la cifra de muertes causadas por infecciones.

    Sólo cuando la potencia del mandato británico abandonó Palestina en 1948, y se produjo inmediatamente la tentativa integral de los estados árabes de aplastar y expulsar a los sionistas, éstos recurrieron a las armas en autodefensa y pasaron a ganar suelo a través de la conquista militar. Hasta en esas circunstancias, como demuestra el historiador Efraim Karsh en Palestina traicionada, la mayoría de los árabes abandonaban la zona de forma espontánea; muy pocos se veían expulsados.

    Esta historia contradice frontalmente la versión palestina de «bandas de maleantes sionistas que robaron Palestina y expulsaron a su población» lo que condujo una catástrofe «sin precedentes en la historia», según reza un libro palestino de texto de 12º curso, o que los sionistas «saquearon el suelo palestino y los intereses nacionales, y crearon su estado sobre las ruinas del pueblo palestino árabe» tal como escribe un columnista en el diario de la Autoridad Palestina. Las organizaciones internacionales, los editoriales de prensa y las peticiones universitarias suelen reiterar estas falsedades en todo el mundo.

    Los israelíes deberían de llevar muy alta la cabeza y señalar que la construcción de su país se fundamentó en el movimiento menos violento y más pacífico que ha tenido cualquier pueblo de la historia. No hubo bandas de maleantes que robaran Palestina; hubo comerciantes que compraban Israel.


    FUENTE:
    ISRAELENLINEA-PIPES-CONSTRUCCIÓN-25/05/12



    miércoles, 15 de diciembre de 2010

    733 - EL DOBLE DISCURSO ÁRABE


    JARRO DE AGUA FRÍA A WIKILEAKS

    Por DANIEL PIPES

    De todas las revelaciones de Wikileaks, la más fascinante podría ser descubrir que diversos líderes árabes han instado a la administración estadounidense a atacar las instalaciones nucleares iraníes. En el caso más conocido, el monarca Abdalá de Arabia Saudí invitaba a Washington a "decapitar a la serpiente". Según apunta un consenso casi universal, estos comentarios desenmascaran las verdaderas políticas saudíes y las del resto de los políticos.

    ¿Pero es así por fuerza? Hay dos motivos de escepticismo.

    En primer lugar, como destaca Lee Smith astutamente, los árabes podrían estar diciendo a los americanos lo que creen que éstos quieren escuchar simplemente:
    "Sabemos lo que dicen los árabes a los diplomáticos y los periodistas a propósito de Irán", escribe, "pero no sabemos lo que piensan realmente de su vecino persa". Sus llamamientos pueden formar parte de un mecanismo diplomático, que implica manifestar como propios los temores y los deseos de los aliados de uno. De esta forma, cuando los saudíes dicen que los iraníes son sus peores enemigos, los estadounidenses tienden a aceptar esta comunión entre intereses sin más miramientos; Smith sostiene, sin embargo, que "las palabras que pronunciaron los saudíes ante diplomáticos estadounidenses no están concebidas para abrirnos una ventana transparente a la forma Real de ver el mundo, sino para inducirnos mediante la manipulación a satisfacer los intereses de la Casa de Saud". ¿Sabemos que están diciendo la verdad simplemente porque nos gusta lo que dicen?

    En segundo lugar,
    ¿cómo juzgamos la discrepancia entre lo que los líderes árabes dicen a los interlocutores occidentales sotto voce y lo que pregonan ante sus poblaciones? Examinando patrones desde la década de los años 30 en adelante, destaqué en un sondeo realizado en 1993 que los susurros pesan menos que los gritos: "Los pronunciamientos en público cuentan más que las comunicaciones en privado. Ninguna de las dos cosas ofrece una orientación infalible, dado que los políticos mienten tanto en público como en privado, pero lo primero es un mejor indicador de las acciones que lo segundo".

    Gamal Abdel Nasser, hombre fuerte de Egipto, se destacó en intrigas.

    El conflicto árabe-israelí, por ejemplo, habría terminado hace mucho tiempo si uno da veracidad a las confidencias contadas a los occidentales. Véase el ejemplo de Gamal Abdel Nasser, hombre fuerte de Egipto de 1952 a 1970 y podría decirse que es el político que más convirtió a Israel en la obsesión permanente de la política en Oriente Próximo.

    Según Miles Copeland, un agente de la CIA que sirvió de enlace diplomático con Abdel Nasser, este último consideraba el asunto palestino "carente de cualquier importancia". En público, sin embargo, Abdel Nasser impulsaba sin descanso un programa antisionista, que explotó para convertirse en el líder árabe más poderoso de su tiempo.
    Sus confidencias a Copeland, en otras palabras, resultaron ser totalmente engañosas.

    El mismo patrón se aplica a los detalles. En privado hablaba a los diplomáticos occidentales de la disposición a negociar con Israel; pero al dirigirse al mundo, rechazaba la existencia misma del estado judío en la misma medida que cualquier compromiso con él. Tras la guerra de 1967, por ejemplo, Abdel Nasser indicó en secreto a los americanos la disposición a alcanzar un convenio de no agresión con Israel "con todas sus consecuencias", al tiempo que públicamente rechazaba las negociaciones e insistía en que "Lo que se tomó por la fuerza, se recupere por la fuerza".
    Las declaraciones en público, como es normal, definían sus políticas reales.

    Los gritos de Abdel Nasser en público no sólo eran un indicador mucho más fiable de sus acciones que sus confidencias, sino que él admitió tácitamente lo propio al decir a John F. Kennedy que "ciertos políticos árabes están haciendo duros comentarios en público referentes a Palestina y luego se ponen en contacto con la administración norteamericana en privado para restar importancia a su dureza diciendo que sus comentarios iban destinados al consumo árabe local". De esta forma es precisamente como describía su conducta Abdel Nasser.

    Al igual que Yasir Arafat, el líder palestino.

    En contraste, al dirigirse en privado no a occidentales sino a los suyos, a veces los líderes árabes sí revelan la verdad. Como se recordará, Yasir Arafat suscribió en público los Acuerdos de Oslo de 1993 reconociendo a Israel, pero en privado expresó sus verdaderas intenciones al invitar a los musulmanes de una mezquita sudafricana "a venir a luchar e iniciar la yihad para liberar Jerusalén".

    Resulta intuitivo hacer hincapié en la confidencia sobre lo que se dice en público y en lo privado frente a lo público.
    Sin embargo, la política de Oriente Próximo demuestra repetidamente que se adelanta más leyendo circulares de prensa y escuchando discursos que fiándose de despachos diplomáticos. Las opiniones confidenciales pueden ser más sinceras, pero como destaca Dalia Dassa Kaye, de la Rand Corporation, "lo que los líderes árabes dicen a los funcionarios estadounidenses y lo que hacen puede no guardar relación".
    Las masas oyen política; los altos funcionarios occidentales escuchan discursos seductores.

    Este principio explica el motivo de que observadores distantes vean con frecuencia lo que se les pasa por alto a diplomáticos y periodistas. Ello también plantea dudas de la utilidad de la difusión informativa de Wikileaks. En último término, en lugar de aclarar lo que sabemos de las políticas árabes, nos puede distraer.

    FUENTE:
    EL RELOJ - PIPES - ARABES EN WIKILEAKS - 15/12/10

    COMENTARIO:

    La verdadera información la ignora la opinión pública pero la tienen los políticos y muchas veces la prensa, aunque parezca que se crea lo que se declara o susurra en los círculos diplomáticos. Pero los medios de comunicación difunden lo que se habla, lo que se acuerda y firma, esa es la información que se les da, y no pueden transgredir ciertas normas aunque conozcan los entretelones. Pero los políticos conocen la verdad aunque a veces se ilusionan con que podrán transformar intenciones o mentiras en realidades.

    Esto pasó con Nasser, Arafat y también está pasando con Abbas. La última exigencia para continuar las conversaciones es que Israel suspenda las construcciones que ya fueron congeladas durante diez meses, y si Israel aceptara aparecería una nueva exigencia,
    todos lo saben pero no abandonan la lucha. De eso se trata la política, negociar hasta que alguien ceda. Wikileaks mostró información que no conocía el gran público, pero que se sabía, de hecho, no era tan secreta pues tenían acceso a ella millones de personas, alguien la iba a filtrar y de todos modos no pasa a ser más valiosa que lo que declaran los árabes a viva voz a sus pueblos.

    Las posibilidades de acuerdo entre la dirigencia palestina e Israel son nulas. Hace años que se intenta y no se llega a nada porque cada parte quiere lo que la otra no está dispuesta a darle. Pero, efectivamente, en el pasado Israel cedió muchas veces y nunca sirvió para obtener un acuerdo de paz. Esta política del diálogo seguirá repitiéndose y quién sabe cómo puede mejorarse. Se intentan nuevas tácticas, como fortalecer a Abbas y debilitar a Hamás, podría ser si no fuera porque la población bajo el control de la Autoridad Palestina sigue aleccionada en contra de Israel, ese es el peor escollo a superar. Pero mucho peor todavía es el apoyo que recibe Gaza de occidente que fortalece a Hamás, esto es contraproducente y no hay posibilidades para que su población prefiera estar a favor de la AP.

    Es hora que sepamos qué es lo que la dirigencia palestina está dispuesta a ceder y si puede cambiar la mentalidad de su gente, hasta que no se consiga este aspecto fundamental para una convivencia normal, seguirán las conversaciones con el mismo resultado.

    Pero, ni Gaza ni Oslo se repetirá, o no debería.

    ANA