domingo, 24 de junio de 2012

1057 - SPYER - EE.UU.


¿FINGIENDO PREOCUPACIÓN?

Armas rusas para Siria

Por JONATHAN SPYER

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton expresó su preocupación respecto a los nuevos suministros rusos de helicópteros de combate para el régimen de Asad en Siria.

Washington se ha enfrentado con Rusia con respecto a sus continuos envíos a Asad, manifestó.

Clinton no entró en detalles sobre la naturaleza y forma de esta supuesta confrontación con Moscú.

Sin embargo, es extraña su aparente sorpresa por las exportaciones de avanzados helicópteros de combate rusos a Siria.

La flota de helicópteros de combate de la Fuerza Aérea de Siria está compuesta en su mayor parte por los Mi-25 Hind, de fabricación rusa. El hecho de que las empresas de armas rusas siguen suministrándolos a Siria no representa un cambio o escalada en la política rusa, sino más bien una continuación de la misma.

Tampoco es una novedad que el régimen sirio emplea helicópteros de combate en la guerra civil contra los rebeldes del Ejército Libre de Siria y contra la población civil que los apoya. La evidencia de ello ha estado por mucho tiempo disponible en la esfera pública.

El opositor sirio, Ammar Abdul-Hamid, y el periódico Christian Science Monitor, por ejemplo, detallan por primera vez el uso de helicópteros de combate contra manifestantes civiles, en Siria, el 15 de junio de 2011.

Un informe publicado a principios de mayo por Human Rights Watch detalla el uso de estas armas en lo que describió como “crímenes de guerra” del Ejército sirio en la provincia de Idlib en el norte de Siria, entre marzo y abril.

EE.UU. continúa, mientras tanto, manteniendo y desarrollando contratos lucrativos con Rosoboronexport, la empresa rusa de armamento que está jugando el papel central en el abastecimiento de los medios para que el régimen de Asad continúe la represión.

Rosoboronexport no es un interés privado. Su sitio web lo describe como una “empresa estatal”.

Establecido por un decreto presidencial en el año 2000, es el sucesor de los exportadores de armas estatales de la antigua Unión Soviética.

Desde 2007, ha sido designado como la única agencia estatal intermediaria responsable de la exportación e importación de armas rusas.

Según los datos de navegación, al menos cuatro grandes cargamentos importantes de armas han abandonado, desde diciembre de 2011, el puerto de Oktyabrsk, en el sur de Ucrania, -que es utilizado por Rosoboronexport para el transporte de armas para Siria-. Una nave adicional, el MV Chariot, dejó San Petersburgo, en enero de 2012. El barco que, según los informes, transportaba municiones provistas por Rosoboronexport, se detuvo en Limasol, en Chipre, antes de continuar hacia su destino, la base naval rusa en Tartus, Siria.

Esto probablemente representa sólo una parte del verdadero suministro de armas rusas al asediado dictador.

EE.UU., que oficialmente insta a la caída de la dictadura de Asad, tiene sin embargo, actualmente un compromiso de 375 millones de dólares con Rosoboronexport por la compra de 21 helicópteros Mi-17 destinados para el uso de la Fuerza Aérea afgana. Esto es sólo una parte de un contrato por valor de un poco menos de mil millones de dólares que Rosoboronexport firmó con el Departamento de Defensa de EE.UU., el 26 de mayo de 2011.

La operación más reciente entre el Departamento de Defensa y Rosoboronexport fue efectuada el 3 de noviembre de 2011. EE.UU. podría retirarse unilateralmente del contrato, si decidiera hacerlo.

Esto es lo que un grupo bipartidista de 17 senadores, liderado por el republicano John Cornyn, de Texas y el demócrata Richard Durbin, de Illinois, está pidiendo. En una carta enviada al secretario de Defensa, Leon Panetta, el 12 de marzo de 2012, los senadores exigieron la cancelación del contrato de helicópteros.

El subsecretario de Políticas del Pentágono, James Miller, rechazó los argumentos de los senadores en una respuesta escrita en la que sostuvo que la adquisición de los Mi-17 fue “crítica” para “la construcción de las fuerzas de seguridad afganas”.

Los pilotos afganos han sido entrenados con sistemas rusos. Es más barato y más fácil comprar los helicópteros rusos que gastar tiempo y dinero en reentrenar al personal para cambiarlos al equipo occidental. Rosoboronexport está feliz de suministrar el equipo necesario al precio requerido.

La luna de miel entre Rosoboronexport y el Departamento de Defensa es relativamente reciente.

La empresa había sido objeto de sanciones por parte de Estados Unidos hasta el año 2010 por su “asistencia ilegal” al programa nuclear iraní.

Las sanciones se levantaron tras el apoyo de Rusia, ese año, a una resolución de la ONU expresando su preocupación por el programa nuclear de Irán. Rosoboronexport sigue aún vendiendo armas a Irán. EE.UU. no es el único país que combina la invocación a la caída de Asad, con estrechas relaciones comerciales con su principal armero.

Los esfuerzos para persuadir a Francia para que cancele la presencia de Rosoboronexport en una feria internacional de armas en París este mes han fracasado. Esto es a pesar de las expresiones de apoyo teórico a una posible acción militar contra Siria acuñadas por el nuevo presidente francés, Fran¢ois Hollande.

Evidentemente, Francia no ve ninguna contradicción en criticar al dictador, mientras abraza a su armero.

En el terreno, en Siria, hay indicios de una reciente mejora significativa en el desempeño de las fuerzas rebeldes y en la calidad de las armas que han obtenido. Esto indica la probable exactitud de los informes que sugieren que los sauditas y qataríes, quizás con un poco de orientación de EE.UU, están ahora dedicándose a armar en serio a los rebeldes.

Sin embargo, este esfuerzo semi-clandestino queda eclipsado por el suministro visible e incansable de armamento ruso hacia el bando del gobierno en la guerra civil siria. Las agencias que realizan este esfuerzo, sobre todo Rosoboronexport, siguen disfrutando de rentables relaciones con los principales países occidentales. La postura de la administración de EE.UU. es: más de lo mismo, sumado a una declaración de preocupación hacia el armero principal de Asad.

Mientras esto continúe, la secretaria de Estado de EE.UU. probablemente seguirá sorprendiéndose y preocupándose por el equipo bélico disponible para el régimen de Assad.

Los observadores de la política occidental, por su parte, no estarán menos sorprendidos y preocupados por la impotencia de la actual respuesta de los EE.UU. y de Occidente a la crisis en Siria.

FUENTE:
AURORA-SPYER-FINGIENDO-21/06/12

REFLEXIÓN:

Las políticas de los estados son tan controvertidas como es compleja la realidad en la que estén inmersos, en este caso, la empresa que provee de helicópteros al gobierno afgano es la misma que equipa al gobierno de Asad. Dos situaciones distintas pero un mismo proveedor original: Rusia.

El autor nos explica que en el caso de Afganistán a Estados Unidos le conviene que sea su proveedor, en el caso de Siria no, aunque en ambos es conveniente para Rusia porque es el vendedor.

Si a esto le agregamos la cuestión iraní y los vaivenes de la posición rusa todo se complica más, pero se explica. Nadie quiere perder política ni económicamente si, además, otros países tienen otros intereses en juego como los países árabes suníes y Francia.

Pero es bueno que entendamos los titubeos de Estados Unidos que no quiere participar en este embrollo, pero que si de alguna forma no lo hiciera perdería puntos tanto en Afganistán como en Siria. Estados Unidos es un actor principal en todo el mundo y su política exterior no comenzó con la llegada de Obama, sino que es una continuación de anteriores administraciones.

No nos debería sorprender que la solución de los conflictos sea tan difícil para un presidente que está limitado por haber prometido paz en un mundo violento, no porque los enfrentamientos sean inevitables, sino porque todos los actores de esta tragedia humana que es Siria, saben que este presidente no inspira temor a que emplee toda la fuerza necesaria precisamente para poder eludirlos.

La amenaza creíble puede ser más convincente que utilizar las armas pero, ¿a quién le conviene que no se las compren? Negocios son negocios y si no se vendieran armas igual se matarían con primitivos cuchillos. Y no se trata sólo de conveniencia económica, se trata también de compromisos políticos y humanitarios cuando es inevitable intervenir para pacificar y parar una masacre que está a la vista de todos y, al mismo tiempo, impedir que a esta matanza le suceda otra de distinto signo.

Esta es la realidad de Siria, cualquiera sea el resultado, la venganza estará a la orden del día.

ANA

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